Juventud

REFORMA LABORAL

¿Cómo afecta el proyecto de reforma laboral de Macri a los jóvenes?

Si estás estudiando o tenés menos de 24 años, ¿qué “salida laboral” te propone Cambiemos? Todo lo que conviene saber de la nueva ley de pasantías de Triaca.

Larisa Pérez

Estudiante de Derecho – CeProDH

Jueves 3 de mayo | Edición del día

El gobierno nacional definió avanzar ahora con una parte de la reforma laboral que asomaba por diciembre. En ese momento decidió guardarla, por el rechazo que despertaba y por la rebelión que desató la reforma previsional.

Ahora insiste, pero en cuotas. Uno de los tres proyectos que envío al Congreso se llama “Proyecto de Ley Capacitación Laboral Continua”. Entre otras cosas, viene a reemplazar la actual Ley 26.427 de Pasantías Educativas aprobada en 2008. El objetivo: regalar a las empresas mano de obra barata de estudiantes y jóvenes.

La clave de las pasantías, que se reafirman con el proyecto, es hacer pasar por “capacitación/formación” lo que en realidad es trabajo en relación de dependencia, o sea donde cumplimos un horario y cobramos un salario trabajando para un determinado patrón.

¿Qué dice el proyecto de Macri y Triaca?

  •   Las prácticas tendrán un carácter “exclusivamente formativas y no de carácter productivo, sin generarse por ello relación laboral alguna con la Empresa o Institución donde se realicen” (Título II). O sea, se sigue encubriendo una relación laboral con otra figura pero la misma concepción que inició el neoliberalismo en los ’90: la “necesidad de formación”.
  •   Al no reconocerse como trabajo, tampoco se reconoce un salario sino una “suma de dinero en carácter no remunerativo en calidad de “asignación estímulo”. Contradictoriamente, deberá ser calculada en base al básico que diga el Convenio Colectivo que corresponda, o según el Salario Mínimo Vital y Móvil.
  •   Como consecuencia los pasantes continúan fuera de un conjunto de derechos laborales como la afiliación sindical, licencia por maternidad, aguinaldo y aportes jubilatorios.
  •   Crea el “Instituto Nacional de Formación Laboral”, que dependerá del Ministerio de Trabajo, otra confirmación de que se trata de relaciones laborales y no educativas, ya que no tiene injerencia el Ministerio de Educación.
  •   Aumenta el límite máximo de la jornada que deberán cumplir los “pasantes”, ahora en 20 horas por semana. La carga horaria será de hasta 30 (treinta) horas semanales, con la posibilidad de pactar más horas, hasta 130hs por mes. En época de receso educativo se puedan incrementar 10hs a ambos límites. O sea: la jornada pasaría a ser de lunes a viernes 4hs, a ser el doble, de 8 horas o más, igual que cualquier trabajador bajo convenio. Además, la idea de fijar “límites máximos” es una forma de facilitar la flexibilización de la jornada laboral: te pueden cambiar la cantidad de horas y horarios según las necesidades de la empresa.
  •   No mantiene la disposición de la ley actual, que dice que “si luego de la pasantía educativa se contrata a la persona por tiempo indeterminado, no se puede hacer uso del período de prueba”. Ahora podrán hacerte trabajar como pasante por 12 meses, y la empresa después contratar corren 3 meses de período de prueba, donde pueden despedir sin causa y sin obligación de indemnización, como suelen hacer los empresarios.

    La ley de Macri tiene además un capítulo especial, “Fomento del empleo juvenil y entrenamiento para el trabajo” (Título III) y está especialmente dirigido a los sectores más precarizados: la juventud “desocupada”, “ocupada en la economía informal”, “con empleo no registrado” o que “provengan de hogares en situación de vulnerabilidad”. O sea, los que trabajan en la construcción o el “empleo doméstico”, los que hacen “changas” o quedan expuestos a la policía de gatillo fácil en sus barrios ¿Pensaste que te iban a proponer un trabajo bajo convenio, “en blanco”, que no te sigan tratando como un “trabajador de segunda”? Claro que no.

    La nueva ley propone una serie de medidas para “las personas con residencia legal en el país que no hubieren cumplido la edad de 24 años, que se encuentren en proceso de incorporación al mundo del trabajo”. Consistiría en acuerdos entre el Poder Ejecutivo, organizaciones empresariales, educativas y sindicales, para actividades que incluyen “prácticas formativas en ambientes reales de trabajo”. Para eso, “podrán percibir una ayuda económica mensual cuyo importe, reglas de acumulación y actualización serán fijados por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social”. O sea, la “ayuda” por tu trabajo la decidirá el Ministro. Por las dudas, aclara que “no constituirá relación laboral con la entidad que ejecute el proyecto, ni con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social”. De nuevo, otra forma de encubrir trabajo en relación de dependencia.

    Quieren más precarización juvenil

    El nuevo proyecto del gobierno es la profundización de una política precarizadora del trabajo en la juventud que se instaló con el neoliberalismo durante la década del 90 y todos los gobiernos mantuvieron en esencia aunque con reformas: no reconocer nuestro trabajo como una relación laboral; cobrar salarios por debajo de lo que nos corresponde ; que nos toquen los peores trabajos, siempre contratados, por agencia, tercerizados; la posibilidad de terminar la relación laboral sin consecuencias previstas por la ley; lo que lleva que siempre estemos “girando” de trabajo en trabajo.

    Las empresas son las que pujan por esta reforma para aumentar sus ganancias, y Cambiemos busca nuevamente como aliados a legisladores peronistas y a las direcciones sindicales burocráticas para hacerla pasar.

    Las universidades públicas aprovechan las pasantías para la realización de convenios con empresas multinacionales, y así generar los “fondos propios”. El presupuesto educativo es insuficiente, sin embargo en vez de exigir lo que corresponde, se benefician de pasantías y convenios con empresas mercantilizando aún más el conocimiento, y siendo las mismas universidades las que se hacen cargo de precarizar a sus estudiantes a cambio de cuantiosos fondos… de dudosa inversión. Los centros de estudiantes en manos de Franja Morada y del peronismo, funcionales a estas políticas, se encargan de promoverlas con "bolsas de trabajo" precarias.

    Este avance también se enmarca en la enorme movilización en los institutos de formación terciaria de CABA contra la reforma de Cambiemos para instalar UNICABA, primer paso de una política que implementarían a nivel nacional con el cierre de profesorados.

    Es un ataque a todos los niveles educativos. Con el mismo argumento de la necesidad de formación e inserción laboral, el proyecto “Secundaria del futuro” quita contenidos educativos en los colegios secundarios públicos y transformaría parte del último año en “prácticas educativas”, que de hecho son pasantías laborales en empresas, directamente gratuitas.

    Nuestras vidas valen más que sus ganancias

    En el 2017 se instaló un debate profundo entre miles de jóvenes trabajadores y estudiantes con la campaña “Nuestras vidas y educación valen más que sus ganancias”. Un cuestionamiento a las condiciones de explotación cotidiana, con condiciones precarias de trabajo, extensas jornadas, escaso salario, y el desafío de no abandonar el estudio mientras solo 1 de cada 4 ingresantes a la UBA termina la carrera y la mayoría trabaja. En esta campaña la Juventud del PTS en el Frente de Izquierda propuso una jornada laboral de 6 horas, 5 días a la semana, por salario igual a la canasta familiar y reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles. También un sistema de becas integrales para estudiantes universitarios equivalente a la mitad de ese salario.

    Ahora frente al nuevo intento del gobierno de hacer pasar la reforma laboral es necesario retomar la fuerza que mostraron los trabajadores y la juventud el 14 y 18 de Diciembre contra el robo a los jubilados, enfrentando la brutal represión. Los actuales rectores universitarios y gestiones se mantienen en silencio y vienen sosteniendo este sistema. Desde el movimiento estudiantil hace falta abrir el debate en todas las facultades: que los centros de estudiantes se pongan a la cabeza de enfrentar la reforma laboral, exigiendo que se termine el régimen de pasantías, se reconozca como trabajo y en condiciones que permitan sostener los estudios, y unidos con la lucha de los estudiantes terciarios contra el proyecto de UNICABA.

    Golpeemos con un solo puño entre estudiantes y trabajadores contra la política de ajuste de Cambiemos y gobernadores, uniéndonos en las calles a los sectores de trabajadores que vienen coordinando contra los despidos, las paritarias de miseria, como en el Hospital Posadas, los mineros de Río Turbio, los docentes, estatales y otros luchadores. Exijamos junto a ellos un paro general activo, con la participación de todos los sindicatos y centros de estudiantes, hasta derrotar el tarifazo, los despidos y este nuevo intento de precarizar nuestro futuro.








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