Política

SANTA FE

Cinco años, seis jefes policiales narcos y corruptos

El actual jefe de la Policía de Santa Fe, Bruschi, se tomó una licencia luego de la cual renunciará a su cargo. Una forma de encubrir un nuevo capítulo de la crisis narcopolicial.

Cecilia Rodríguez

@cecilia.laura.r

Viernes 19 de agosto de 2016 | Edición del día

Ante la eventual renuncia del jefe de la policía de Santa Fe, Luis Mario Bruschi, conviene mirar hacia atrás para descubrir que este no es un tema nuevo. En los últimos cinco años, se cambiaron seis veces las cúpulas de la policía de Santa Fe, y en todos los casos se limitó a un simple cambio de nombres.

En 2012 cayó el comisario Hugo Tognoli. El narcotraficante Ascaíni declaró que a Tognoli había que pagarle para vender cocaína o regentear un prostíbulo. Bonfatti y Binner lo defendieron. Semanas después se supo que Norma Castaño había enviado cartas a Binner y Bonfatti en el año 2011, donde detallaba las actividades de Tognoli. No la escucharon.

El sucesor de Tognoli fue Cristian Sola, que cayó en poco tiempo acusado de enriquecimiento ilícito, al contar con una propiedad valuada en 500 mil dólares imposible de ser adquirida con su sueldo “en blanco”.

A Sola lo sucedió Omar Odriozola, que venía de estar a cargo del Programa de Protección de Testigos en el momento en que la testigo Silvia Suppo fue asesinada.
Suppo era testigo clave contra genocidas en la causa Brusa, la misma en la cual ofició de abogado defensor de un militar el mismo abogado que ahora defiende a Baella, socio de Tognoli. Odriozola también estaba a cargo del Programa cuando Josefina González, querellante en la causa Feced, recibió un atentado en su domicilio. El atentado ocurrió en el preciso momento en que la custodia ordenada por Odriozola se había retirado por sentirse enferma. Si no era una zona liberada, le pegó en el palo.

En Septiembre de 2015 se retira Odriozola y asume como Jefe de la Policía Rafael Grau, el mismo que fue echado de la Unidad Regional I luego de una ola de homicidios (6 en 24hs) en la ciudad de Santa Fe.

Grau no duró mucho. En Marzo de 2015 es desplazado por la nueva administración de Miguel Lifschitz, con Pullaro en el Ministerio de Seguridad. La decisión estuvo marcada por hechos de violencia narco y denuncias de complicidad policial. Entre ellos, el de dos niños menores de 10 años, que fueron heridos por balas de una pelea narco, mientras jugaban al fútbol en una canchita cercana, y en el que algunos vecinos denunciaron complicidad policial con los narcotraficantes. Lo sucedió, entonces, Luis Mario Bruschi, promocionado como uno de los cuadros más formados de la policía santafesina, que, a la sazón, duró solo 5 meses.

Ahora, Bruschi se tomó una licencia de 45 días luego de la cual renunciará a su cargo. Es el modo diplomático de cambiar, nuevamente, de nombres, tras nuevas denuncias de corrupción, que incluyen una asociación ilícita dedicada al desvío de fondos públicos en el Departamento de Logística, y fraudes con las horas extras del personal policial.

A Bruschi lo reemplaza provisoriamente el Subjefe de la fuerza, Luis Amaya, que se desempeña en este puesto desde la llegada de Grau. Amaya ya llegó con un currículum escabroso. Mientras fue Jefe Regional del Nodo Rosario, se dieron 16 casos de gatillo fácil, todos contra menores de 30 años. Entre ellos, Jonatan Herrera, Gerardo Escobar y Roberto Arrieta.







Temas relacionados

Miguel Lifschitz   /    Narcopolicía    /    Antonio Bonfatti   /    Libertades Democráticas   /    Santa Fe   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO