Mundo Obrero Chile

MAS DE 1.000 DESPIDOS

Cierre de Maersk: expropiación sin indemnización y estatización de la fábrica bajo gestión de los trabajadores

Desde la apertura de la fábrica de containers el año 2015, la gerencia apostó a ritmos productivos acelerados. Para el año 2017 la producción había aumentado en un 160%, ese mismo año los trabajadores iniciaron una huelga que buscaba mejoras salariales frente al crecimiento de la empresa y a la nula respuesta patronal; el proceso estuvo marcado por 15 días de huelga simultánea de ambos sindicatos, con mucha actividad de la base y una patronal intransigente.

Martes 26 de junio | 13:51

Los empresarios dicen que "el sindicato tiene la culpa del cierre de la fábrica"

Tanto los empresarios como sus políticos quieren dejar sentado que las causas del cierre se deben a la negociación colectiva, según Monckeberg, ministro del Trabajo del actual gobierno de derecha, “hay negociaciones que terminan siendo demasiado generosas para los trabajadores, que no toman en cuenta el factor competencia, porque para acabar la paralización se termina dando más y la empresas terminan cerrando”.

El gobierno de Piñera quiere dar un claro mensaje al conflicto de las faenas de Chuquicamata, Gabriela Mistral y Ministro Hales frente al anuncio de 1700 desvinculaciones, y el conflicto en Escondida, donde se juega en la negociación del yacimiento de cuprifero más grande del mundo.

Obreros industriales, en su gran mayoría, soldadores, armadores y operarios que trabajaban para Maerks, hoy quedan sin sus puestos de trabajo; en la calle y en la incertidumbre. El gobierno y los empresarios están alineados para dar un mensaje claro: el sindicato tiene la culpa del cierre de la fábrica, y frente a esta situación que golpeará la vida de más de mil familias, tanto la ex Nueva Mayoría como el Frente Amplio sólo pueden responder esperando el “pago íntegro de los finiquitos”, “capacitación sence para los despedidos”; de medidas efectivas, nada.

Ante esta injustificada acusación, ¿por qué no se abren los libros de contabilidad de la empresa para que los trabajadores, el sindicato, puedan verificar qué pasó con el dinero, en qué se invirtió, cuáles fueron las utilidades reales? Para esto una solución realmente efectiva es la estatización de Maerks, porque el Estado también es responsable y debe asumir los costos bajo una estatización de cada empresa que cierre, abandone o haga quebrar sus empresas perjudicando a trabajadores y sus familias, como primera medida en virtud de defender los puestos de trabajo, evitando más precarización de los empleos.

El silencio cómplice

La Constramet se ha pronunciado sobre el cierre cuestionando los despidos, agregando que al Estado le hacen falta políticas públicas para cuando se llegue al cierre de fábricas, y hace el llamado a "defender un modelo de desarrollo sustentable, con empleos decentes y estables". Esperarán que opere la legislación hecha para los empresarios y que el Estado dirigido por la derecha medie en la situación.

Hoy, ni el Partido Comunista ni el Frente Amplio proponen una salida viable al problema que afecta a cerca de mil familias de San Antonio. Ellos quieren apoyar, pero tanto dirigentes sindicales como las organizaciones nombradas, dan por asumido el cierre de la empresa y la pérdida de los puestos de trabajo. Hay que dar una solución de fondo, para que no se sigan destruyendo empleos por la sola avaricia empresarial. Para esto, hay que afectar el negocio e intereses de unos pocos adinerados y responder a la necesidad de miles. Esta es la línea que ni el PC ni el FA cruzan, mientras el capitalismo muestra su cara real de precariedad poniendo en la calle a más de mil trabajadores y quienes quieren embellecer este sistema hacen la vista a un lado y sólo “esperan que salga todo bien”. En este aspecto, el rol cómplice de los dirigentes sindicales es parte de la tragedia de estos trabajadores, al dirigir sindicatos y conformarse con lo minimo y “legal”.

El Estado también es responsable. ¡Estatización de Maerks, sin indemnización a los empresarios, y bajo la gestión de los trabajadores y la comunidad!

Frente al cierre de la planta hay que anteponer la más amplia movilización en defensa de los puestos de trabajo. Sólo la estatización de la fábrica de contairners Maerks, sin indemnización alguna a los empresarios y bajo la gestión de sus trabajadores, en conjunto con la comunidad, es la que podrá hacer andar nuevamente la planta y devolver los puestos de trabajo y el sustento para sus familias; esto en acuerdo y apoyo con la comunidad de San Antonio. Una acción política independiente de los trabajadores con solidaridad activa del pueblo trabajador podrá dar una salida a este problema.

Los verdaderos responsables no son los trabajadores, son el puñado de capitalistas que se enriquecieron todos estos años a costa de su trabajo, si no ¿dónde fueron a parar las ganancias gracias al aumento de la producción?

Es así como lo han hecho en SQM también, a costa de la explotación capitalista y las leyes de la dictadura de Pinochet, amasan grandes fortunas y develan la relación entre los políticos patronales y el Estado empresarial. También se debe expropiar SQM y estatizara bajo gestión de sus trabajadores y la comunidad, pues cada día queda demostrado que somos los trabajadores los que hacemos andar al mundo.

Es necesario que busquemos organizarnos y decidir nosotros cómo queremos que se hagan las cosas, ya que podemos decidir cómo gestionar la producción junto a la comunidad de San Antonio, y responder así a nuestras necesidades.

Esta política es un ejemplo de resistencia, que toma la experiencia de trabajadores en Argentina como en Zanón y Madygraf (empresas bajo gestión de sus propios trabajadores), que despierte la solidaridad de trabajadores de otras latitudes que den más fuerza para luchar y pasar de la resistencia a la ofensiva, organizando activamente en unidad con el conflicto las faenas de Chuquicamata, Gabriela Mistral y Ministro Hales frente al anuncio de 1.700 desvinculaciones.

A diferencia de la política conciliadora del PC y el FA, que buscan no chocar con las ganancias capitalistas -salvo en los días de elecciones como el Frente Amplio cuando habla de expropiación sólo de un 20%- los trabajadores podemos dar una respuesta concreta articulando nuestros organismos, confiando en nuestras fuerzas y cruzando la línea de la propiedad que nadie quiere cruzar. La fábrica tiene que ser puesta en marcha por sus propios trabajadores y empezar a producir para sostener los salarios de los 1200.

Para esto, es fundamental que nuestros sindicatos, federaciones, confederaciones, como la Constramet y la CUT, defiendan los intereses de los trabajadores, llamando a una “coordinadora para la defensa de los puestos de trabajo”, exigiendo la defensa de los empleos y la estatización de la empresa. ¡Hay que enfrentar la intransigencia empresarial con movilizaciones y lucha!

Ambos organismos sindicales están dirigidos por la ex Nueva Mayoría y han demostrado que la política del diálogo social con la derecha es su forma de operar y la colaboración con la clase empresarial, "algo inevitable". Esta política de diálogo con quienes despiden, mantienen sueldos y pensiones de hambre, impulsan cierres de fábricas, sólo nos debilita como trabajadores. Para emprender estas batallas y enfrentar los despidos y políticas empresariales como el empleo juvenil- con el Estatuto Laboral para los estudiantes que trabajan-, es necesario recuperar nuestros organismos y conducir nuestras luchas a este objetivo, defendiendo la independencia política de los trabajadores.






Temas relacionados

Mundo Obrero Chile   /   Cierre de fábricas y empresas   /   Expropiación    /   Estatización   /   Gestión obrera   /   Trabajadoras   /   Trabajadores   /   Despidos

Comentarios

DEJAR COMENTARIO