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Chistes machistas en TV: violencia es reír

Educando a Nina no es el único programa donde la violencia de género se banaliza. Contenidos masivos para televisión: un pesado costal que tira para atrás en este debate.

Juana Galarraga

@Juana_Galarraga

Viernes 7 de octubre | Edición del día

Parece que muchos no sacaron las lecciones necesarias de lo que sucedió a partir de los aberrantes dichos de Gustavo Cordera. Cuando el músico dio rienda suelta a su machismo y misoginia, generó un repudio generalizado que puso sobre el tapete la naturalización del abuso, del maltrato hacia las mujeres y particularmente a las adolescentes.

La reacción general ante las palabras del músico, dio cuenta de una nueva sensibilidad. No es una moda, ni una fiebre pasajera. Lo que el #NiUnaMenos dejó claro en los últimos dos años, es que las mujeres ya no estamos dispuestas a soportar más la violencia machista, ni física, ni psicológica, ni verbal, ni simbólica.

Sin embargo, en los últimos días, pudo verse una serie de pasajes en los contenidos televisivos que dejan en evidencia que el escarmiento social a los dichos del músico, pasó por el costado de directores, actores, conductores y humoristas. Parece que muchos aun no asumen que un chiste sobre una violación hoy, es entendido como lo que es, algo absolutamente desubicado y brutal. Ya no se digiere. Ya no es pícaro, ya no hay justificativo alguno. Ni negro, ni verde, ni de ningún color, el chiste que se emitió en la tira de Telefe Educando a Nina, encendió la polémica.

La actriz que le puso el cuerpo a la escena, Jorgelina Aruzzi, pidió disculpas en redes sociales. "El chiste fue de humor negro, tal vez muy pifiado. Pasó muchos filtros”. Precisamente, muchos filtros. La pregunta es cuántas personas leyeron la letra de la escena, presenciaron un ensayo y posteriormente la grabación. Cuántas personas participaron de la edición, hombres y mujeres. Cuántos vieron la escena y oyeron el chiste antes de que finalmente salga al aire y genere el repudio del público. Peor aún, cuántos se rieron y creyeron que el chiste de Aruzzi era un golazo.

Claramente, este es un ejemplo del rol de ciertos generadores de contenidos masivos para la televisión: años atrás, décadas atrás en la discusión. Ante un fenómeno progresivo de cuestionamiento de muchas cosas en torno a la violencia, la estigmatización, los estereotipos y la naturalización que rodea a las mujeres, productores, actores y editores responsables de la creación contenidos, parecen empeñarse en tirar para atrás en vez de sumar.

Como si el chiste repudiable en la novela no fuera poco, esta vez un “macho” humorista dio la nota en televisión. Porque algunos, ni siquiera en el marco del debate sobre la desubicación de otros, son capaces de ubicarse. El tema se discutió en Bendita TV, el ciclo de Beto Casella."Yo te digo una cosa, es un buen momento para decir que las chicas entreguen mucho más de lo que entregan", afirmó el humorista Juan Acosta y la cosa se vuelve demasiado irritante. Tipos como Acosta no pueden poner freno a su machismo. Simplemente opinan que tienen derecho a mofarse del flagelo que padecen las mujeres a diario. Afortunadamente, su “chiste” no causó gracia entre el resto de los presentes.

El rey de la misoginia

Pero la violencia naturalizada, hecha chiste y show, ha encontrado en el programa de Tinelli su expresión más cristalizada. El "Cuervo" no tiene límite alguno. En su trayectoria como uno de los generadores de contenidos más misóginos para la televisión, pasó de cortar polleras arrodillado a los pies de las bailarinas, a integrar como parte de su show la restricción perimetral que pesa sobre Federico Bal. El joven mediático tiene prohibido acercarse a Bárbara Vélez, quien lo denunció por violencia de género.

La semana pasada hubo sentencia en el Bailando. En esta instancia las parejas deben asistir para recibir la puntuación del jurado y ver quién se queda afuera del certamen. La cuestión de la restricción perimetral que impide a Bal estar a menos de 300 metros de distancia de Vélez, fue uno de los temas que le sumaron un “plus” al show en el que el baile y la destreza artística siempre están en un segundo plano. Todas las cámaras enfocaban al Bal en el estudio central y por otro lado, en otro estudio alejado, a Vélez. Ambos hablaron del tema y Tinelli hizo alusión a la medida judicial que se buscaba respetar.

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Lamentablemente la violencia se convirtió en chiste en boca de dos mujeres que forman parte del show de Tinelli. "Estamos con la perimetral del gordo", bromeó Anita Martínez en referencia a la panza de su compañero de baile, el Bicho Gómez. El humorista se sumó y agregó "queremos ver si la próxima coreografía ella puede bailar en un estudio y yo en otro”. Iliana Calabró, por su parte, agregó: “hoy le levanto la perimetral a Antonello". Se refería a su pareja, quien se había quedado afuera del estudio.

El empresario y conductor utiliza su cuenta de Twitter para descargarse por un tema que lo preocupa mucho: la “inseguridad”. Mientras, presta su pantalla para banalizar la violencia de género y la principal causa que se cobra la vida de una mujer a diario en Argentina. Como bien denunció la periodista María O’Donnell en su cuenta de Twitter: “Tinelli: contradictorio reclamar x la inseguridad y permitir chistes sobre "la perimetral": femicidios principal causa de muerte violenta”.

Ni violación, ni perimetral son chiste: violencia también es reír en este caso.




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