Política Chile

NUEVA MAYORÍA

#ChaoLagos: el ocaso del viejo régimen y la crisis histórica de los falsos amigos del pueblo

Tras la decisión del Comité Central –por 67 votos contra 36-, el Partido Socialista eligió a Alejandro Guillier como candidato presidencial. El ex presidente Lagos y fiel representante del concertacionismo y la transición pactada declinó su candidatura por el PPD.

Pablo Torres

Comité de Redacción / Partido de Trabajadores Revolucionarios

Lunes 10 de abril | 12:03

El escandaloso ocaso de una vieja figura del concertacionismo

En una conferencia de prensa afuera de su Fundación Democracia y Desarrollo, el ex presidente Ricardo Lagos decidió "renunciar a la aspiración de alcanzar nuevamente la Presidencia de la República".

En un golpe fulminante el día de ayer sobre el representante fiel del socialismo neoliberal de la tercera vía, el PS decidió mediante su dirección, dar la espalda al viejo concertacionista y apostar por el “progresista” Alejandro Guillier. Una derrota del partido del orden. Pero más aún: una crisis y una guerra de fracciones que amenaza con quebrar al PS. Una crisis histórica de un partido histórico.

Ante el rechazo de su viejo partido señaló: “en mi propio espacio político, la centroizquierda, no se ha producido una convergencia en torno a este proyecto, seguramente porque no todos compartimos el mismo sentido de urgencia ante la amenaza de una dispersión estratégica de las fuerzas progresistas y una ola de restauración mercantilista y conservadora que puede durar muchos años."

En la reunión del CC de ayer hubo manifestantes afuera de la sede. Dos candidaturas PS (Atria e Insulza) se bajaron semanas atrás tras la decisión de no hacer consulta a las bases. El viejo “pánzer” de la OEA quedó totalmente fraccionado con sus camaradas de la “vieja guardia” (quebrados también entre ellos, como Andrade y Escalona), y Fernando Atria coquetea con el apoyo al Frente Amplio y una posible renuncia al PS.

Con esta decisión, el CC busca “reconstruir” puentes con la “ciudadanía” mediante un outsider Nueva Mayoría levantado por el Partido Radical (posiblemente lo apoye también el Partido Comunista), que vendrá con otro discurso de reforma para que nada cambie, y con una "coalición" (Nueva Mayoría) en un fuerte proceso de descomposición y disgregación. Es un intento de la mayoría de sus dirigentes preservar una cierta sintonía con la población, para mantener sus privilegios y cuotas de poder en el Estado, sus cargos parlamentarios y como fuerza de mediación para los empresarios, sus jefes. Será difícil de lograr, con un rechazo histórico en la población trabajadora y cuyo gobierno no da señales de levantar cabeza.

Crisis histórica de un partido histórico: los falsos amigos del pueblo

La crisis del PS, partido eje de la transición pactada y de la administración “social” del neoliberalismo concertacionista, y que mutó de un partido histórico de la izquierda reformista, con base obrera y popular en el período desde los años 30 a los 70, a un partido burgués de centro-izquierda, está repercutiendo dinámicamente por abajo e incluso golpeando duramente a sectores de la vieja burocracia sindical como se expresa en la crisis terminal de la CUT. Una situación que no es sólo nacional, sino que está viviendo gran parte del mundo de la vieja social-democracia del siglo XX, hoy transformada en social-liberal y administradora del neoliberalismo, que en Chile tomó el nombre de la "renovación socialista". Han sido, junto a la derecha, los verdaderos gestores y representantes de una "restauración conservadora" que dice falsamente combatir Lagos.

Una situación de crisis que la izquierda revolucionaria de los trabajadores debe buscar aprovechar para construir audazmente una alternativa anticapitalista en los sindicatos y la clase trabajadora, en el movimiento estudiantil y de las mujeres, y como una alternativa política independiente a los empresarios, Chile Vamos y la Nueva Mayoría.

La noticia que en la encuesta Cadem la precandidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, superaba a Lagos (con el 6% versus el 4% del expresidente) y se posiciona como una de las cartas “competidoras” en la presidencial, le da más fuerza al Frente Amplio como “tercera fuerza” emergente, que abre enormes ilusiones en el pueblo trabajador, con anhelos de cambios profundos. Sin embargo, es una fuerza que pretende renovar el régimen al llevar las luchas de los últimos años a la “reformas", subordinando las calles a la presión parlamentaria; y no su confrontación que liquide la herencia del Chile capitalista de Pinochet y de los Lagos y Piñera, para efectivamente poder conquistar cada una de las demandas de salario, pensiones, educación, salud, vivienda, y muchísimas demandas de los últimos años, poniendo los recursos al servicio y controlados por los trabajadores y el pueblo, y no de un puñado de empresarios como es hoy.

En las calles, sindicatos, escuelas y universidades, en los movimientos como NO+AFP y Ni Una Menos, y en las elecciones de este año, los socialistas revolucionarios debemos presentar una alternativa anticapitalista que se proponga terminar con toda la herencia de la dictadura.






Temas relacionados

Ricardo Lagos   /   Política Chile   /   Partido Socialista   /   Nueva Mayoría

Comentarios

DEJAR COMENTARIO