Géneros y Sexualidades

Cesado el cura homófobo de l’Hospitalet

El arzobispo de Barcelona cesa al cura de l'Hospitalet que realizó una homilía en contra de la homosexualidad.

Pere Ametller

@pereametller

Lunes 24 de julio | 16:09

El pasado mes de junio el cura Custodio Ballester, de la parroquia de la Immaculada Concepció de l’Hospitalet de Llobregat, afirmó durante una misa que la homosexualidad es un "pecado gravísimo". Además fue denunciado realizar una misa en honor a la División Azul y decorar la Iglesias con símbolos fascistas. También es conocido por haber apoyado los desfiles de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Cristo y haberse tomado fotos con miembros del Democracia Nacional.

Como es habitual, el Arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, no ha realizado ninguna crítica al cura en cuestión ni lo ha destituido realmente. El Arzobispo se ha limitado a ofrecer al cura la posibilidad de continuar sus estudios en un instituto católico en el extranjero.

Así de comprensivo se ha mostrado el propio cura ante la situación nada represiva: "creo que don Juan José me ha querido preservar de las posibles dificultades suscitadas por las diversas tensiones sociopolíticas y también pastorales que se viven en la archidiócesis y que podrían afectar a mi ministerio sacerdotal". Finalmente el cura ha preferido tomarse un año sabático.

En un principio la Dirección General de Igualdad de la Generalitat se planteó amonestar al cura por su discurso homófobo. Pero finalmente también por parte de la Generalitat el cura ha quedado sin ninguna sanción.

La impunidad con la que desde la iglesia se siguen vociferando declaraciones homófobas es intolerable. Y más vergonzante aún es el trato que el Estado otorga a la Iglesia: múltiples subvenciones, exenciones del impuesto sobre bienes e inmuebles, intromisión de la religión católica en los planes de estudio, etc.

Debemos imponer mediante la movilización la separación total del Estado y la Iglesia. Una demanda democrática tan antigua aun no ha sido realizada en el Estado Español. La transición, como en tantos otros aspectos, dejó intactos los privilegios de la casta episcopal. Sólo echando a bajo el régimen del 78 podremos acabar con los privilegios de una Iglesia que ampara a pederastas, fascistas y homófobos.






Temas relacionados

LGBTI   /   Iglesia Estado Español   /   Iglesia Católica   /   Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO