Política

LA OPERACIÓN DE CAMBIEMOS

Carrió: 10 personajes inolvidables de la “guardiana moral de la república”

Del progresismo a la defensa de los genocidas. De la ética anticorrupción al “control de daños” de la patria contratista. De la “república de iguales” al país atendido por sus dueños. Los personajes de Elisa Carrió.

Miércoles 26 de julio | Edición del día

Se puso sus atuendos, sus gafas negras, levantó el brazo en un gesto que algunas fotos podrían confundir y se fue. Elisa Carrió montó uno de esos espectáculos a que nos tiene acostumbrados. Tras irse de la comisión de diputados, twitteó que “el voto más conservador de la Argentina es el de la izquierda: funcional a la impunidad siempre”.

No era más que otra escena de la comedia electoral de “Cambiemos”: proponer el desafuero de De Vido para no llevarlo a juicio ahora; montar una operación política para no abrir ningún debate de fondo sobre la corrupción en la que el entorno de Macri y funcionarios como De Vido no han sido más que socios; polarizar discursos para evitar tratar los verdaderos problemas que aquejan a millones. Capítulo dos del manual duranbarbista.

Pero, quien se erige en “guardiana moral de la República”, en realidad muchas veces se ha convertido en “guardiana de la impunidad”. No hace falta más que repasar algunas momentos de su descarriada trayectoria política.

1. Fiscal de la dictadura. Elisa Carrió comenzó su republicana trayectoria trabajando para los militares. En 1979 fue nombrada fiscal de Estado del Chaco, en 1980 Secretaria de la Procuración del Superior Tribunal de Justicia, con jerarquía de Juez de Cámara, y ascendida “de grado” nuevamente en 1982. Durante esos años en su jurisdicción se tramitaban causas como la que se conocería más tarde como “Masacre de Margarita Belén”, hecho en el que fueron asesinados 22 militantes políticos. Su tío, el Teniente Coronel Ormaechea, le había conseguido el cargo. Una vez dijo que lo hizo “para tener obra social”.

2. Abogada de los privatizadores. Con su estudio de abogados en el Chaco, Carrió se dedicó a hacer plata. El estudio Carrió-Benítez fue representante, en las provincias de Chaco y Corrientes, del Grupo Telecom. En 1992, los más de 200 obreros que habían tendido los cables en toda la región le hicieron juicio a Techint y Telecom por su despido y mal encuadramiento. Pero no pudieron con la futura creadora de “Argentina por una República de Iguales” (ARI) y sus contactos en la justicia chaqueña. Para ellas, siempre algunos argentinos fueron más iguales que otros…

3. La Alianza y la defensa de De la Rúa. Carrió fue una de las figuras “progresistas” que la Alianza utilizó para ilusionar a quienes querían terminar con el menemismo. Sin embargo, hasta fundar el ARI fue parte del bloque de diputados de la UCR. Mucho después de los muertos en Corrientes, de la Ley Banelco, de la renuncia de “Chacho” Alvarez. El gobierno de De la Rúa terminó con 25% de desocupación y 39 muertos. Hace pocos meses repitió su teoría sobre el fin de la Alianza y apoyar la impunidad de De la Rúa: “el 20 de diciembre de 2001 los que mataron en Plaza de Mayo fueron enviados por la provincia de Buenos Aires, los muertos del golpe a De la Rúa son muertos puestos por los que querían el poder”.

4. Del “derecho humanitario” al 2x1. Abusando de sus viejos pergaminos progresistas, Carrió se ha convertido en una de las más fervientes defensoras de la libertad de los genocidas. Hace poco, defendió el fallo de la Corte que beneficiaba con el 2x1 a condenados por delitos de lesa humanidad. En el debate aprovechó para volver a la carga con dos de sus banderas de los últimos tiempos: la teoría del “abuelito Etchecolatz” y la de los “dos demonios”. Lo confirmó su intervención en el debate parlamentario: “no responde al derecho humanitario que gente de 80 años esté en cárceles comunes y creo que hay que resolver eso. Como también el derecho a la verdad que tienen muchas víctimas civiles de la guerrilla”.

5. La aliada leal y absoluta…del contrabandista corrupto. “El mejor candidato es Aníbal Ibarra. Y más frente a un contrabandista como es Macri. Yo no sabía cómo iba a explicarles a mis hijos que empresarios ligados al robo del país pudieran ganar” (Elisa Carrió, 2003). En esos años Macri había sido procesado por contrabando de autopartes como directivo del Grupo Sevel. Más tarde rechazaría un acuerdo con Lavanga y Macri: “Lo que no me pueden pedir es que nos juntemos con corruptos”. Sin embargo, ahora asegura sin ponerse colorada “soy la aliada absoluta y leal del Presidente Macri”.

6. La diputada del dietazo (y el faltazo). Elisa Carrió fue una de las más duras críticas de la huelga docente en la Provincia de Buenos Aires: fustigó el paro y apoyó los descuentos. Además dijo que “en la Argentina no trabaja nadie”. Somos todos vagos. Sin embargo, en 2016 faltó al 80% de las sesiones de la Cámara de Diputados. A pesar de su “ausentismo”, defendió el dietazo para los diputados, como parte de los cuales cobra cerca de 150 mil pesos mensuales. Su explicación: “yo tengo que ganar más que un maestro, le tengo que dar de comer a mis custodios”.

7. Su consecuente lucha contra los “narcopolicías”. "Lamentablemente en la Provincia tienen de Jefe de Policía a uno de los cómplices del narcotráfico, que es Bressi" lanzó Carrió en julio de 2016. Un año después, mientras la Bonaerense siguió manejando el gran delito, Carrió aseguró que “no es María Eugenia, es la línea de Ritondo y Ferrari. Yo no tengo nada que ver con ellos, mi distancia es absoluta”. Pero para no “entorpecer el negocio”, será candidata del partido de Ritondo…pero en la Ciudad de Buenos Aires.

8. Entre coimas y espías. El caso Odebrecht, que investiga la corrupción de empresarios y políticos brasileños, tiene ramificaciones en la Argentina. Cuando los arrepentidos empezaron a “largar” nombres de empresarios y funcionarios aparecieron, como no podía ser de otra manera, el “primo” Ángelo Calcaterra y el “pingüino” Julio De Vido. Entonces entró en escena Elisa Carrió, quien propuso una depuración selectiva del gobierno macrista. Detrás del humo de sus mediáticas denuncias contra los jefes de la Agencia Federal de Inteligencia Gustavo Arribas y Silvia Madjalani, se dedicó al “control de daños” para que el Lava Jato no hunda a Cambiemos.

9. Candidata de la impunidad. “Hay dos candidatos que garantizan la impunidad. Cristina con todos los negocios del kirchnerismo y Macri con todos los negocios de su padre y de su primo, Calcaterra, con Lázaro Báez. Nadie va a investigar al marido de ella y nadie va a investigar al padre de él”. Lo dijo Carrió en 2011. Tiempo más tarde, más allá de sus declaraciones rimbombantes, se convirtió en la encubridora de los Calcaterra, los Caputo, los Macri y el país atendido por sus dueños. Como le dijo Myriam Bregman, “nada más conservador y reaccionario que empoderar a los corruptos”.

10. De la “honestidad brutal” al show contra la izquierda. Este lunes Carrió se puso sus atuendos, sus gafas negras y escapó de la comisión de Diputado. Así intentó otra vez distraer la atención acusando a la izquierda de proteger a De Vido. Una ridiculez. Justo al Frente de Izquierda, la única fuerza que votó en blanco contra los políticos que gobiernan para los empresarios. Hace pocas semanas, en un rapto de sinceridad, había dicho algo más parecido a la verdad. “Todo el sistema político argentino y judicial está destinado a proteger a De Vido. ¿Por qué cuidan tanto todos a De Vido? Porque De Vido puede hablar y podría comprometer a todos: empresarios, banqueros, jueces, miembros de tribunales supremos. Y cuando digo todos incluye a algunas personas del Gobierno. La relación entre Franco Macri y De Vido es obvia, y en el Correo se nota claramente” (Clarín, mayo de 2017).

Otra escena que no hace más que confirmar el verdadero rol que juega Carrió: el doble discurso y la farsa política para sostener el entramado de impunidad que sostiene a los poderosos.






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