Política

EDITORIAL

Carreras cercana a Fernández, aumenta la represión en Río Negro

Pegada al Gobierno Nacional, la Gobernadora toma la agenda de la derecha contra las comunidades mapuches y las familias sin techo. A pocos días de haberse reunido con Fernadez, Carreras y los gobiernos locales se alinean detrás de la mano dura.

Domingo 25 de octubre | 02:44

Lo decíamos al inicio de la pandemia, Carreras gobierna sin orientación propia y se “pega” a Fernández. La unidad de criterios entre el Presidente y la Gobernadora es honrar la deuda: la resolución de los tramos impagos del Plan Castello está atados a lo que el propio Gobierno Nacional pueda negociar con sus títulos y los de otras provincias. La dependencia de Río Negro del Tesoro Nacional es estructural y con la pandemia sólo se acrecentó.

A su vez, para Carreras mostrarse junto al presidente es también un cálculo electoral: la imagen del Presidente no está tan deteriorada como sí la de la Gobernadora en las últimas encuestas realizadas. “Pegarse” un poquito al Presidente también resulta una buena manera de evitar fisuras con otras fuerzas políticas y quitarle posibilidad de crítica al FDT rionegrino.

Pero este es solo una parte de la situación. Las marchas de la derecha en defensa de la “propiedad privada” le imponen la agenda a Alberto y también a Arabela. Y no solo hablamos de la vuelta al turismo “cueste lo que cueste” con la enorme cantidad de contagios que está experimentando la provincia. Sino de una agenda mucho más reaccionaria: la criminalización y represión a las comunidades mapuche y a los nuevos asentamientos de las familias sin techo.

Una línea represiva

Luego de la foto de Fernández con Carreras, Lof Winkul Lafken de Villa Mascardi amaneció nuevamente sitiado. A su vez el juez Arroyo dio orden a un nuevo desalojo de un predio que, si faltaba alguien para colmar este maltrato racista con esa comunidad, pertenecería al Obispado. En esta misma semana se había realizado el desalojo en la Lof Gallardo Calfú. La cumbre entre los mandatarios en este contexto, solo puede ser leída como una confirmación de la línea represiva. Mientras tanto, continúa el crecimiento de la concentración de las tierras en manos privadas y extranjeras.

Pero el crecimiento del mapa represivo de los últimos meses en Río Negro no sólo está relacionado con la cuestión mapuche. La gobernadora y las intendencias se están encargando de resolver con mano dura el enorme crecimiento de los nuevos asentamientos de familias sin techo en las principales ciudades que optaron por resolver por mano propia la falta de solución al déficit habitacional.

Mientras el diputado Pro Juan Martin habla, tal como lo hiciera Massa, de quitar beneficios sociales a quienes participen de las tomas, las intendencias de Pesatti (JSRN) en Viedma, Di Tella en Cipolletti y Soria (FDT) en Fiske Menuco, lanzaron planes habitacionales discriminando a las familias que hayan sido parte de tomas; dar créditos para un reducido número de familias. Estigmatización de por medio, quieren hacer pasar un “plan habitacional” irrisorio, que deja afuera a las más de 2000 familias que hoy están peleando por un pedazo de tierra y como cortina de humo para tapar las órdenes de desalojo que hay en pie.

El plan represivo está en acción concreta durante estos días, y está a cargo de la misma policía brava rionegrina, del gatillo fácil, de las desapariciones y la responsable de los hostigamientos que a diario se realizan sobre la población, amparados en el poder que se les otorga con la excusa de la pandemia.

Un plan contra los desalojos

En Cipolletti pudo verse la destrucción de casillas con topadoras y su posterior quema. En Viedma sucedió una provocación en un asentamiento con la policía y el grupo COER irrumpiendo a las 3 de la madrugada; en Fiske Menuko ya se desalojó en el Barrio 500 Viviendas y desde hace dos días está en pie la orden de desalojar en el predio de la Asociación de Tiro. Recordemos, esos terrenos fueron municipales hasta que el interventor en la última dictadura militar, Zarraga, condenado por crímenes de lesa humanidad, las cediera a esa asociación de armas.

La gobernadora, inspirada en la misma política de su colega Kicillof en Guernica, habilita un raid de desalojos para unas dos mil familias en las tomas de las principales ciudades. Una declaración de guerra. Esto sin ninguna oposición del FDT ni del PRO, todo lo contrario, son parte del plan. La foto de Alberto Fernández con Carreras no hace más que habilitar todo este plan represivo.

Solo el Frente de Izquierda sostiene la defensa irrestricta de los derechos ancestrales de las comunidades mapuche, así como el derecho elemental de las familias sin techo a un plan habitacional que dé vivienda y un pedazo de tierra para vivir. Por eso desde el PTS en el FIT planteamos la pelea por generar los mayores lazos de solidaridad entre trabajadoras y trabajadores; y que los sindicatos pongan toda su fuerza y capacidad de movilización para preparar un plan que enfrente a la derecha y sus partidos.







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