Géneros y Sexualidades

PRECARIZACIÓN, DESPIDOS Y VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

Carolina Stanley: abanderada del cinismo PRO

La ministra de desarrollo social hace gala del cinismo PRO. Mientras declara que trabaja en políticas públicas destinadas a “erradicar la violencia contra las mujeres”, deja a una trabajadora embarazada en la calle, junto a cientos de despidos.

Emmanuel Nieva

Sector Docente

Carolina del Valle

Sector Fortalecimiento

Del Valle Alejandro

Sector Docente

Jueves 16 de marzo | 01:10

Desde que se fundó Cambiemos, este espacio viene demostrando una capacidad enorme para dibujar la realidad. Fiel a su naturaleza, el partido gobernante sostiene el cinismo y la hipocresía como política de comunicación oficial. Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social de la Nación, tomó nota de esto. Como si no fuese suficiente contestar con la frase vacía “vamos a seguir trabajando con esfuerzo para revertir los índices de pobreza”, ante el dato abrumador que indica que en los últimos nueve meses hay un millón y medio más de pobres en Argentina, como consecuencia de las políticas de ajuste del gobierno, la ministra se encarga de llenar su cuenta de Twitter con frases como “trabajamos en políticas públicas que nos ayuden a erradicar la violencia contra las mujeres”, mientras deja cientos de trabajadores y trabajadoras en la calle, entre ellos, una trabajadora embarazada de siete meses.

Carolina Stanley sostiene a un gobierno que destinaba $4,5 por mujer para las víctimas de violencia machista y este año, a ese propuesto, le recortaron 67 millones de pesos. Contra esta realidad no hay tweet que valga.

La ministra tiene escuela: se formó políticamente en el Grupo Sophia, un “banco de ideas” del Pro (lo de “ideas” claro que es un eufemismo), bancado con dinero de empresas privadas al amparo del inefable Rodríguez Larreta. Es parte de ese cinismo que la hija de uno de los banqueros que más se enriqueció con el menemismo sea la voz oficial del gobierno a la hora de hablar de pobreza. Esto desnuda la situación de falsa escuadra en la que se encuentra toda la ceocracia gobernante a la hora de abordar temas sensibles para el pueblo trabajador.

Siguiendo esta línea, en materia de género la ministra también hace méritos propios en Desarrollo Social. Como denuncian los tutores y docentes despedidos del convenio UBA “Argentina Trabaja” y “Ellas Hacen”, allí la ministra no sólo quiere encubrir cientos y cientos de despidos, sino también que entre ellos hay decenas de mujeres jefas de familia y una trabajadora embarazada de siete meses que, como resultado de su política, han quedado en la calle. Claro que la práctica aberrante de despedir mujeres embarazadas no es nueva. Allá por el 2014 trabajadores despedidos de la empresa Felfort denunciaban que entre los cientos de despidos había también una trabajadora embarazada. El cuadro es muy similar al que se desarrolló en ese momento bajo la gestión kirchnerista: tercerización, flexibilización laboral, prepotencia, despidos, y trabajadoras embarazadas en la calle. El derrotero de Stanley es claro: del riñón del empresariado a jefa de la cartera de Desarrollo Social.

6,7,8 años de precarización

El plan “Argentina trabaja” se creó en el año 2009 e involucra alrededor de 150 mil titulares, principalmente en el conurbano pero también en el interior del país. Desde aquel entonces, los trabajadores y trabajadoras, sean docentes, capacitadores, tutores o incluso administrativos, que hicieron y hacen posible la implementación de políticas públicas-, se encuentran precarizados, trabajando bajo terribles condiciones laborales, con contratos “basura” y salarios de miseria. El plan estrella de la “inclusión social” de Alicia Kirchner, quien hoy encabeza el ajuste PRO en Santa Cruz, se mantuvo de este modo: con tercerización y trabajo precario. Esta “herencia” de precarización laboral es la “herencia” que el PRO recibe sin quejas, porque le viene “como anillo al dedo” para aplicar los planes de ajustes y despidos que viene implementando desde que asumió.

Las universidades, por otra parte, funcionan como verdaderas agencias de empleo precario y le garantizan a los ministerios la flexibilización de las condiciones laborales a cambio de cuantiosas sumas. Los distintos ministerios, con sus cómplices de las universidades u ONGs, disfrazan una relación de dependencia, que muchas veces dura años, haciendo facturar a los trabajadores como monotributistas. Así, niegan derechos básicos como vacaciones, aguinaldo, antigüedad y, en el caso de trabajadoras embarazadas, hasta los días de licencia correspondientes. Se trata, claramente, de otra “gran herencia” que le garantizó al macrismo la gestión anterior.

Lucha y organización contra los despidos y el fraude laboral

Durante los últimos meses, organizados en asamblea, los trabajadores y trabajadoras despedidas han realizado distintas acciones reclamando los pagos adeudados y la continuidad laboral. Luego de largas jornadas de lucha, han logrado que se comience a regularizar el pago de los salarios adeudados. La precarización, el atraso de salarios y el atropello de derechos laborales es moneda corriente en el Estado. El mismísimo Ministerio de Trabajo de la Nación terceriza a los trabajadores y trabajadoras de maestranza, quienes cortaron la avenida Alem contra el atraso sistemático de sueldos. La conclusión es clara: la organización y la lucha es el único camino para conquistar las demandas.

Los trabajadores y trabajadoras despedidas por Carolina Stanley vienen desarrollando una amplia campaña solidaria. Decenas de personalidades y organizaciones, como los referentes del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, Myriam Bregman el ex legislador Patricio del Corro (PTS/FIT) y Marcelo Ramal, legislador porteño por PO-FIT; Vilma Ripoll del MST, el diputado del Parlasur por el FPV Daniel Filmus, el referente del subte Claudio Dellecarbonara, miembro del Secretariado Ejecutivo de la AGTSyP; la Agrupación Pan y Rosas; la Agrupación Marrón Clasista de ATE y la de trabajadores aeronáuticos El Despegue; los trabajadores en lucha, como AGR Clarín, Madygraf y del SUTNA, el Centro de estudiantes de UNSAM y un larguísimo etcétera han mostrado su solidaridad con los despedidos.

A partir de esta campaña el caso empieza a resonar en las redes y a conocerse entre los trabajadores y trabajadoras estatales. La indignación por los despidos y por el descaro de Carolina Stanley y la gestión del Pro, de dejar una trabajadora embarazada en la calle, comienza a crecer, a la par que crecen los gestos de solidaridad con los despedidos y despedidas. La Ministra a lo mejor no tomó nota que las movilizaciones de millones de mujeres en las movilizaciones por #NiUnaMenos y el #ParoInternacionalDeMujeres no son para colgar cada tanto mensajes vacíos en la web, sino, por el contrario, para que este tipo de prácticas discriminatorias y misóginas, como las que ella encabeza, se terminen de una vez y para siempre. Los trabajadores, en una asamblea a realizarse en la sede de ATE Nacional en el día de hoy jueves, decidirán las medidas y los pasos a seguir para profundizar esta lucha.








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