Cultura

ENTREVISTA // DANZA

Café Müller: “Los artistas no hacemos lo que nos gusta y listo, los artistas trabajamos”

El cierre de Cafe Müller y la situación que atraviesan los espacios autogestivos en el marco de un momento de ajustes a la cultura.

Silvana Safenreiter

Enviada especial al Festival de Artes Escénicas

Martes 27 de diciembre de 2016 | Edición del día

Hace ya algunas semanas la comunidad de la danza se vio sorprendida por un nuevo forzoso y triste cierre, esta vez el de un espacio de referencia para la danza contemporánea y artes escénicas del circuito independiente: Cafe Müller.

Café abrió sus puertas en 2012 y hasta el momento fue escenario de cientos de funciones que incluyen producciones nacionales e internacionales. Conformando también un programa de formación que vienen desarrollando año tras año y que da lugar a la emergencia de nuevos artistas escénicos. Desde el principio han recibido el apoyo de innumerables colegas y espacios del circuito. Y recientemente han lanzado la campaña en redes sociales con el hashtag #unespacioparacafemüller buscando sumar ayuda.

Haciendo un breve repaso por lo que fue el año 2016 para la danza contemporánea, recordemos que este año no se realizó la 9º edición de Ciudanza, danza en espacios urbanos, que a su vez es parte de “Ciudades que danzan”, red internacional de festivales de danza contemporánea que propone la reflexión sobre el espacio público, sin convertirlo en escenarios a cielo abierto, sino como lugar de reflexión sobre la interacción y convivencia con la arquitectura, la cotidianeidad de la vida en una ciudad a través del lenguaje propio del cuerpo. Así como también es una forma de acercar la danza a un público más amplio. Aún no está en agenda del próximo año por lo que una vez más peligra su realización.

Por otro lado la realización de DanzaBA, Festival de Danza Contemporánea de la ciudad de Buenos Aires, no figuraba en la agenda y finalmente se pudo realizar gracias a la coordinación que propusieron la Asociación Argentina de Trabajadores de la Danza, CoCoa Datei, Foro Danza en Acción y el Movimiento Nacional por la Ley de Danza demandando por la realización del mismo.

Todo esto en el marco de un fuerte ajuste en el terreno de la cultura y la educación, con despidos en el Ministerio de Cultura, recorte presupuestario en universidad públicas, como por ejemplo la UNA, declarada en emergencia presupuestaria. Así como la quita de subsidios y los excesivos aumentos de tarifas de luz y gas, razón por la cual muchos se han visto forzados a cerrar sus puertas ante la imposibilidad de solventarse. Los recientes acontecimientos en el Conicet, y las denuncias que vienen realizando los bailarines del Ballet Estable del Teatro Colón dejando en evidencia la situación actual del Teatro, a modo de ejemplos, muestran un escenario complejo de cara a lo que sigue.

Conversamos con Jimena García Blaya, parte de la coordinación de Café Müller, sobre la situación del cierre del espacio y la cultura en la actualidad.

Se han visto obligados a tener que cerrar un espacio de referencia en el circuito de la danza de los últimos años, y han expresado todo el proceso para evitar esta última situación intentando unir fuerzas con diferentes asociaciones. Contános un poco de ese proceso, que muestra claramente una problemática que están atravesando los espacios autogestivos.

En principio es importante aclarar que el proyecto en Café siempre giró alrededor de hacer sustentable el trabajo que realizamos. La propuesta siempre fue la de crear trabajo, que las áreas y actividades que se desarrollan alcanzarán sostenerse por sí mismas. En este sentido, hasta el año pasado, y pasando la etapa de inversión que requiere todo emprendimiento; el ingreso de dinero fue en aumento. Creemos que hubieran hecho falta unos años más de crecimiento, de un contexto social y económico estable, para poder desarrollar el plan económico que pensamos. Si bien estamos cerrando por razones económicas, y sin dejar de hacer autocrítica, no es responsabilidad de nuestro modo de administrar nuestro recursos. Este ha sido un año en que nos aumentó todo de forma violenta, luz, gas, abl, seguro, AFIP, teléfono, internet, etc.

Por otro lado el aumento de transporte público y del costo de vida en general, afectó directamente a los talleres, ya que los alumnos a lo largo del año fueron dejando de venir o dejando de pagar. El público mermó, y por primera vez en 5 años, en este tuvimos que suspender funciones por falta de público. A la vez de bajar el presupuesto con el que siempre es necesario contar para informar y comunicar las actividades que hacemos.

Cuando hablamos de agotar todas las alternativas, nos referimos a bajar los costos al máximo, bajar la calidad de los elementos de trabajo. Dejamos de invertir en el edificio y en nuestro equipamento, sufriendo las consecuencias de esto, un deterioro importante en las instalaciones. Este año hemos pedido todos los fondos públicos que están disponibles, que son muy pocos. También, y quizás el esfuerzo más importante, hemos hecho una enorme gestión para aliarnos con espacios, sindicatos, escuelas, centro de jubilados, clubes, etc; generando convenios para nuestros espectáculos.

Quienes coordinamos el proyecto, cinco personas en total, trabajamos todo el año sin percibir nada más que un viático; que desde el mes de octubre dejamos de cobrar.

Además de dar lugar a diferentes artistas para exponer sus productos, vienen desarrollando un espacio de formación integral. ¿Cómo continuarán funcionando?

En principio, y tratando de superar este momento de tristeza, y el hecho de quedarnos sin trabajo (parcial, nadie vive del trabajo que se realiza en Café, pero significa una fuente de ingresos igualmente); nos enfocamos en reconocer los logros en estos años y la enorme red de proyectos y artistas que hemos articulado en estos años. El desafío en esta nueva etapa es mantener y seguir en esa dirección, continuar produciendo conocimiento alrededor de nuestra práctica y generar marcos donde hacer visible el valioso trabajo que realizan los artistas de la danza de nuestro país.

¿Como ven este “momento cultural”?

Tengo muchas cosas para decir en este sentido. Pero voy a resumir haciendo foco en tres puntos que para mi dan muestra de lo que, en términos culturales ha pasado este año en la ciudad.

En primer lugar mencionar que el ex Ministro de Cultura fue Darío Lopérfido, dueño de un discurso negacionista y elitista, fue obligado a renunciar gracias al repudio sistemático de los trabajadores de la cultura. Reemplazado por un nuevo Ministro ausente, Angel Malher.

Por otro lado quiero mencionar el vaciamiento a centros culturales dependientes del estado, no sólo en contenidos, sino también en infraestructura, el cierre por "reformas" desde hace 3/4 años del Teatro San Martín, y la gestión ausente frente al tarifazo de la luz, que sin lugar a dudas afecta a todos los teatros y espacios culturales de la ciudad. Sin mencionar la difícil situación que es en Buenos Aires, conseguir habilitación definitiva para los teatros independientes.

Por último, y para mi lo que subraya el interés por la cultura de esta gestión, quiero mencionar la situación del Festival de Danza Contemporánea de la Ciudad. Teóricamente el festival debe desarrollarse en forma bienal. Advertidos luego de la última edición del mismo en el año 2014, y que pasó sin pena y sin gloria por la agenda cultural de la ciudad, con una pésima producción y con un presupuesto indigno; la comunidad de la danza comenzó en el mes de agosto un reclamo, ya que en las agendas oficiales no figuraba la realización de la edición correspondiente a este año. Fue mucha la presión, por lo que el gobierno tuvo que acceder y dar respuesta al reclamo. El festival de danza , que se está desarrollando ahora mismo, y que todos los trabajadores de la danza defendemos, es posible gracias a que quienes participamos del mismo lo hacemos posible haciendo mucho más de lo que corresponde y gracias a la comisión organizadora elegida por la comunidad. La paradoja es que el gobierno exhibe con orgullo un festival que se genera en el seno de la escena independiente, mientras abandona toda tarea de fomento y desarrollo.

Quiero destacar que Buenos Aires es una de los productores de danza independiente más importantes del mundo, tanto en materia de formación como en producción de obra. Es imperdonable que el festival de la ciudad, siendo bienal, se organice en solo dos meses, y con las consecuencias que esto implica.

¿Quisieras agregar o comentarnos algo más?

Me gustaría agregar, que nos pensamos como trabajadores. Los artistas no hacemos lo que nos gusta y listo, los artistas trabajamos. Y si los contextos no funcionan, el arte muere en la galerías y en los grandes coliseos, solo para unos pocos... pero más grave aún es que en esos contextos el arte no puede investigar ni producir conocimiento, se congela en el tiempo y solo funciona para entretener a los que más tienen.

+ información
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