Internacional

BRASIL

Brasil: la dirección sindical traiciona la huelga petrolera y favorece el avance de la derecha

Leandro Lanfredi

Trabajador petrolero | Rio de Janeiro

Diana Assunção

San Pablo

Jueves 31 de mayo | 16:44

Una huelga petrolera de 72 horas justo después del movimiento reaccionario de patrones transportistas. ¿Era la oportunidad para que los trabajadores, a través de sus sindicatos y centrales, levanten las demandas populares como la reducción del precio de todos los combustibles e impida que la derecha capitalice el descontento popular, organizando un paro nacinal? Sí, era la oportunidad, si no fuese por las direcciones como la CUT y el PT, que protagonizan una nueva traición.

Al revés de lo que dicen algunas corrientes de izquierda para seguir su adaptación, no se trata de una discusión de “retroceso momentáneo”. Se trata de abrirle espacio a la derecha que, dicho sea de paso, no apareció en las calles de la nada. No fue de la nada que las patronales del transporte y el agronegocio pudieron paralizar el país a través de los camioneros. Fue a través de la suma sistemática de traiciones de la CUT, y de la mayoría de los sindicatos, que el país tomó este rumbo.

Hace un año atrás, el clima era completamente distinto, en vísperas de una huelga general y con con Temer entre las cuerdas. Pero fueron dos huelgas generales traicionadas y la reforma laboral fue aprobada. Sin hablar del momento del golpe institucional, cuando la CUT ni siquiera convocó a un paro nacional, o ante el avance del autoritarismo judicial movilizó solo algunos miles contra la prisión arbitraria de Lula, no defendiendo efectivamente el derecho del pueblo a decidir a quien votar. Esas traiciones abren camino a la derecha.

De esta manera se entiende como empresarios y la derecha logran capitalizar el descontento popular, no solo con el precio de los combustibles, sino con Temer y toda la banda de políticos corruptos, en lugar de ser los trabajadores a través de sus sindicatos los que expresen esa bronca.

Es lo que volvió a ocurrir. El poder judicial atacó de forma escandalosa a los petroleros. El Tribunal Superior del Trabajo (TST) determinó que la huelga era ilegal porque sería política, como si un sector de trabajadores no pudiese luchar contra la privatización, e impuso una pesada multa a los sindicatos, y además determinó el procesamiento de las direcciones sindicales. Ejército, Marina y policías fueron colocadas dentro de las refinerías y terminales para intentar amedrentar. Pusieron de manifiesto el tratamiento completamente distinto dado por Temer y por el poder judicial al bloqueo realizado por las patronales transportes y al que le dieron a los trabajadores en lucha. Ante eso, la CUT podría lanzar una enorme campaña nacional en defensa del derecho a huelga de los petroleros, mostrando la distinta vara en relación al movimiento de las patronales del transporte, pero como la CUT y la FUP no quieren una guerra contra la privatización y reducción de los combustibles, llamaron a levantar la huelga petrolera.

El nivel de apoyo por las demandas populares a través de la demagogia de las direcciones patronales, el nivel de apoyo a los petroleros, el nivel de rechazo a la privatización de Petrobras, todo eso ¿Abría espacio para que la CUT se pusiese en el centro de la escena nacional, con los petroleros al frente, para derrotar los planes de entrega de Petrobras y levantar la bandera popular de la reducción de los precios de los combustibles?

Sí, abría espacio. Sin embargo, la estrategia de la CUT y del PT es la misma que mostró en las traiciones anteriores: contrarios a la lucha de clases y a cualquier posibilidad de que la movilización de los trabajadores se salga de su control, tienen la mira en las elecciones de octubre de este año y quieren convencer a todos los trabajadores de que no son ellos el sujeto de cambio y respuesta a la crisis en el país, sino la entrada de Lula como presidente. Los que no ven la estrategia electoral de la CUT y del PT por fuera de sus acciones, no quieren ver nada.

Los petroleros necesitan conocer quienes dirigen los sindicatos, para poder construir una alternativa antiimperialista y de independencia de clase que denuncie abiertamente ese papel de la CUT y del PT de usar a los trabajadores como masa de maniobra de sus intereses electorales.

Quieren que nos sometamos a otra manera de favorecer a los empresarios, a otra manera de someterse al imperialismo y recortar los derechos sociales. Es para eso que se prepara el PT, con el vergonzoso apoyo del PSOL, que también suscribe el “Manifiesto Unidad para Reconstruir Brasil” que tiene como meta la “responsabilidad fiscal”, es decir, recortar de la salud, de la educación, generar desempleo, reforma previsional, privatizaciones, todo en nombre de seguir pagando la criminal deuda pública.

Repitiendo traiciones, la CUT y el PT mantienen abierto el espacio para que la derecha capitalice el descontento popular. Pierden una enorme oportunidad para hacer que los trabajadores entren en escena con sus propios métodos. Encuestas de opinión muestran el nivel de insatisfacción de la población, y cómo incluso con violentos ataques de los medios y del poder judicial, la mayor parte de la población está en contra de la privatización de Petrobras.

Te puede interesar La mayoría de la población brasileña se opone a la privatización de Petrobras

Hay grandes reservas para una gran batalla. Pero el PT y los sindicatos que dirigen no se orienta hacía eso. Los petroleros y los trabajadores de todos los sectores necesitan recuperar sus sindicatos de las manos de las burocracias y ponerlos como instrumentos de la independencia de los trabajadores ante todos los patrones y gobiernos capitalistas. La FUP habla de una nueva huelga en el futuro. Estas lecciones son cruciales para que los trabajadores retomen el camino de la lucha de clases superando a sus direcciones y de esa manera cerrarle el paso a la derecha, sistemáticamente abierto por el PT.

El MRT y Esquerda Diário estuvieron en distintas unidades de trabajo de Petrobras apoyando la huelga de los petroleros, pero mostrando que era preciso que tomen en sus manos la huelga, exigiendo a la CUT y demás centrales un paro nacional para que hubiese un verdadero plan de lucha. Luchando para dar una respuesta que no vaya a favorecer empresarios “nacionales” ni al imperialismo, como todavía quiere el PT. Por una Petrobras 100% estatal gestionada por los trabajadores petroleros y con control popular.

Esta es la única manera de garantizar la reducción de los precios de los combustibles sin nuevos impuestos, sin recortes a la salud y a la educación. Sacando a Petrobras de la influencia imperialista, pero también de la corrupción de los burócratas nombrados por Temer, por el PT y gobiernos anteriores, que usan riquezas que podrían servir a los intereses de toda la población para su propio enriquecimiento.

Esta batalla ha sido abandonada por gran parte de la izquierda, que se puso bajo la dirección del movimiento patronal de los transportes y no señala la responsabilidad del PT y la CUT, cuando es la derecha la que comienza a capitalizar el descontento popular. Sin separarse de todas las direcciones patronales, sin denunciar el papel de las burocracias para que rompan con su sumisión y tregua, es imposible construir una alternativa que supere al PT por izquierda, que hoy pasa por luchar por una política antiimperialista y de independencia de clase.







Temas relacionados

Michel Temer   /    Lula da Silva   /    CUT   /    Huelga   /    PT   /    Petrobras   /    Brasil   /    Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO