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REFORMA PREVISIONAL EN BRASIL

Brasil: Diputados acelera la reforma previsional, las centrales sindicales mantienen la tregua

La votación de reforma previsional de Brasil estaría comenzando el 18 de diciembre. Los políticos negocian a todo vapor mientras las centrales sindicales mantienen la tregua.

Sábado 9 de diciembre de 2017 | Edición del día

Aguinaldo Ribeiro, líder del gobierno en la Cámara de Diputados, y Rodrigo Maia, presidente de esa institución, se pusieron de acuerdo en comenzar la votación de la reforma previsional el 18 de diciembre.

La próxima semana estará dedicada prioritariamente al convencimiento de la base parlamentaria que necesitan los golpistas para alcanzar los 320 votos que necesitan para que se apruebe el proyecto con “margen de seguridad”.

Para alcanzar esa cantidad de votos, Temer está apelando a todos lados. La táctica del momento es intentar un “repechaje” de diputados que perdieron el cargo por haber “traicionado” al gobierno en votaciones anteriores. Para eso, Temer les ofrece los cargos que les había sacado, según se filtró en conversaciones con los especuladores del mercado financiero. Se estima que la revisión de los castigos a los diputados pueda pesar en la balanza de 30 parlamentarios. Con respecto a las partidas presupuestarias, Temer pretende liberar 1.900 millones de reales (cerca de 550 millones de dólares) del fondo de exportaciones (FEX) para comprar a los congresistas.

Mientras el gobierno hace de todo para aprobar el histórico ataque a los derechos de los trabajadores, las centrales sindicales vienen haciendo ingentes negocios con el gobierno. En una nueva reunión realizada el viernes (8) las centrales oficialistas Força Sindical y UGT y las petistas CUT y CTB, se juntaron para decidir qué hacer con respecto a la reforma previsional.

Las cúpulas, reunidas sin cualquier consulta al conjunto de los trabajadores de los sindicados que están indignados con las reformas, se negó a ponerle fecha a una huelga general para luchar contra ese brutal ataque. Solo convocaron a un día nacional de paro el miércoles próximo, lo que es insuficiente frente a la magnitud del ataque planteado y la indignación generada en los trabajadores.

De esta manera, las centrales sindicales ayudan al gobierno a ganar tiempo para lograr los votos que le permitirán aprobar la reforma en el Congreso. Al no poner en marcha un plan de lucha y no ponerle fecha a una huelga general, las principales centrales sindicales dejan a los trabajadores y sindicatos merced de cuándo el gobierno decida votar este ataque histórico.

Esta reunión debería haber servido para lanzar la fecha y el plan de lucha que organice a los trabajadores en las bases, y no hacer como que nada estuviese pasando.

Felipe Guarnieri, trabajador del subterráneo de San Pablo, y Marcelo Pablito, trabajador del comedor de la Universidad de San Pablo, declararon en una reunión de la coordinadora nacional de CSP-Conlutas, que ésta debe denunciar el papel de las centrales sindicales traidoras y exigirles que organicen una nueva jornada de huelga general desde las asambleas y comités de movilización en cada lugar de trabajo. De esa manera, la fuerza de los trabajadores podrá ponerse en movimiento y ser capaz de derrotar la reforma previsional y avanzar en la lucha por revocar la reforma laboral.








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