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Boxeo femenino: trescientos años noqueando prejuicios

Pocos deportes a lo largo de la historia han sido tan resistentes a la participación femenina como el boxeo. Con una tradición milenaria en Occidente hubo que esperar hasta el siglo XVIII para que una mujer pueda ser llamada por primera vez "La Campeona". Esta es su historia y su legado.

Javier M. Occhiuzzi

Docente Suteba La Matanza

Martes 2 de junio de 2015 | Edición del día

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Los principales registros históricos de boxeo femenino datan de Inglaterra, Londres. En 1714 el ex boxeador James Figg fundó una “Academia de Boxeo” en la que además de formar peleadores se organizaban veladas boxísticas donde peleaban mujeres. Hay que tener en cuenta que en esa época todavía se boxeaba con las manos desnudas (hubo que esperar a 1880 para que se reglamentara el uso de guantes), el deporte era mucho más violeto y sangriento en ese entonces; sumado al espectáculo que daban dos mujeres con el pelo suelto y el torso semidesnudo golpeándose con destreza y valentía entre round y round hasta que alguna de las dos caía o se rendía. Lo cierto es que en esa academia se dio un circuito interno de boxeo femenino donde surgió la primera campeona: Elizabeth Wilkinson fue su nombre. Su titulo no fue respaldado ninguna federación, ella lo obtuvo y retuvo, defendiéndolo de cualquier retadora. Si bien hay relatos que describen peleas que duraron más de cuarenta minutos también se decía que apenas nueve le bastaban a Liz para dejar en el suelo a cualquier contrincante.

Grabado en tinta china (Elizabeth Wilkinson de pie)

El tiempo pasó y junto con él la reina Victoria, con un reinado que dejo un imperio y una moral que al día de la fecha es sinónimo de represión sexual y la infravaloración de la mujer como responsable de todos los males sociales. En ese contexto tan poco fértil para que las mujeres se desarrollen física y mentalmente, el cultivo del boxeo femenino no proliferó, pero tampoco desapareció. A finales del siglo XIX ya había circuitos de boxeo femenino en Inglaterra, pero fue en las Olimpiadas de 1904 celebradas en Estados Unidos donde hubo peleas de mujeres como deporte de exhibición por primera vez.

La otra gran figura del deporte fue Barbara Buttrick (1930) una pionera del boxeo profesional femenino y la primera figura pública del ambiente.

Decidió dedicarse al boxeo cuando tenía 15 años. Si bien Victoria ya no reinaba, su moral seguía presente. Cuando Barbara comienza a ganarse la vida con el boxeo a partir de 1948 tuvo que aprender a convivir con las críticas y descalificaciones públicas, siendo llamada con frecuencia “monstruosa” y “degradante”.

Barbara en 1948 cuando tenía 18 años

Buttrick, que trabajaba de sparring con boxeadores profesionales, se mudó a Estados Unidos en 1952 estableciéndose en Miami, donde algunas veces compartió gimnasio con del gran Muhammad Ali. En 1954, ella se convirtió en la primera boxeadora en tener una pelea transmitida en televisión. Se la apodaba el "Átomo Poderoso del Ring" (medía 1.50 m). Se consagró el 8 de octubre de 1957, cuando venció por puntos a Phyllis Hugler en un combate a seis rounds: era la primera mujer de la historia en ganar un campeonato mundial reconocido. Se retiró en 1960 habiendo perdido sólo una de sus 32 peleas. Ya retirada fundó la Federación Mundial de Boxeo Femenino (WIBF por sus siglas en inglés) que actualmente es uno de los principales organismos rectores del boxeo de mujeres.

Para muchos especialistas en el tema se considera que el nuevo nacimiento o nacimiento del boxeo profesional femenino moderno se dio en Marzo de 1996 cuando dos mujeres (Christy Martin y Deirdre Gogarty) pelearon de fondo en un evento donde la pelea central era nada menos que Mike Tyson contra Frank Bruno. La pelea femenina en cuestión se destacó en esa velada por lo temperamental y violenta de la misma, llegando a opacar a la pelea final. El mercado del deporte se terminó de convencer de que el boxeo femenino dejaba dinero y lo comenzó a fomentar y -casi como una débil ironía y sin sentido- ese mismo año (1996) la Asociación de Boxeo Amateur de Gran Bretaña derogó la prohibición de boxear para las mujeres que databa de 1880. El batacazo final lo dio Estados Unidos en 1997 cuando organizó el primer campeonato de boxeo femenino. A partir de ahí otros países fueron autorizando y organizando el boxeo femenino, consagrándose campeonas mundiales en todas las categorías.

La historia del boxeo femenino va de la mano con la historia de la opresión del género femenino. Con un comienzo vanguardista y de minoría se fue abriendo espacio luchando (y a veces golpeando) hasta nuestros días, se lograron cosas, pero todavía nada en comparación al poco reconocimiento que tiene en el presente como disciplina amateur y profesional. Cuenta la historia que los griegos introdujeron el boxeo en los Juegos Olímpicos allá por el 688 a.c., pero fue recién en las olimpiadas de Londres 2012 que se incorporo el boxeo femenino por primera vez, con una participación de 36 boxeadoras.

Tuvieron que pasar casi 300 años para que lleguemos de Elizabeth Wilkinson a una Tigresa Acuña. Pero tuvieron que pasar 2703 años para que una mujer pueda boxear olímpicamente.

La lucha por el reconocimiento de igualdad en contra la opresión de género es larga y recién hace poco viene dando sus primeros frutos, pero como en el boxeo esto no se acaba hasta el último round, y por lo visto la pelea recién comienza, el título en juego es el de campeona y mujer.

#NIUNAMENOS







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