Cultura

QUINTA SINFONÍA

Beethoven: el aniversario de la sinfonía más famosa

El 22 de diciembre de 1808 se estrenaba en Viena la 5ta Sinfonía de Beethoven. Una de las obras más famosas de un artista que fue marcado por su época y cuya obra cambió la historia de la música occidental.

Carolina Ararat

@carolinanunu

Jueves 22 de diciembre de 2016 | Edición del día

Los primeros siete o diez segundos de esta obra, el famoso ta-ta-ta taaaan con el que empieza la 5ta Sinfonía de Beethoven, es uno de los pasajes más famosos y conocidos de la historia de la música occidental. Esta es una de las composiciones características de la vida compositiva de Ludwig Van Beethoven.

Revolución, nuevas ideas y nueva música

Beethoven nació en Bonn, Alemania, el 16 de diciembre de 1770 y murió en Viena el 26 de marzo de 1827. A lo largo de su vida fue testigo de importantes cambios en la vida cultural y política de Europa; una época turbulenta de revolución y reacción, de estallidos sociales, donde todos los parámetros culturales, artísticos, filosóficos, políticos y sociales fueron puestos en cuestión. Algo que marcó su personalidad, ideas y concepción de la música y lo que ésta debía expresar.

En Julio de 1789, la revolución francesa hizo temblar en toda Europa los valores feudales y del absolutismo y la monarquía, un espíritu de liberación se extendió por el viejo continente. Surgieron nuevas ideas y nuevas formas artísticas que expresaban el espíritu de la época.

Dentro de la música fue sin dudas Beethoven el que mejor expresó estos cambios.

El compositor fue desde un principio partidario de la revolución, aún viviendo en Viena, Austria (se establece allí en 1792), una de las principales fuerzas del absolutismo europeo que pretendía aplastar la incipiente república francesa con sus ejércitos.

Por aquellos años Beethoven ya había adquirido notoriedad y estaba en la mitad de su vida compositiva. En sus obras empezaba plasmarse no sólo el proceso revolucionario sino también su lucha personal.

Ludwig Van Beethoven compuso gran parte de sus obras con una sordera que avanzaba día a día. Esta comenzó a manifestarse muy temprano en su vida, en 1796 con apenas 26 años; incluso las obras del último período (dentro de las cuales está la famosa 9na Sinfonía caracterizada por su “Himno a la alegría”) las compuso completamente sordo. Es famosa la anécdota en la cual luego del estreno de esta Sinfonía el 7 de mayo de 1824, concierto dirigido por Beethoven, uno de los cantantes solistas le advirtió de la ovación que estaba recibiendo del público y fue ahí cuando el compositor se dio vuelta para saludar a la audiencia.

Dentro de la obra de Beethoven se percibe la tensión, la lucha y la perseverancia de lo nuevo contra lo viejo, de la voluntad contra la adversidad, del espíritu de la época y de su propio espíritu y lucha constantes.

En 1802, con 32 años, Beethoven escribió lo que luego fue llamado el “testamento de Heiligenstadt” en el cual manifestaba sus más profundos sentires con respecto a su sordera y lo que aún necesitaba expresar como músico: “Debo vivir casi solo, como alguien que ha sido proscrito(…). Cuando me acerco a la gente se apodera de mí un terror ardiente y temo quedar expuesto al peligro de que pueda advertirse mi estado. (…) Qué humillación fue para mí que alguien junto a mí oyese una flauta lejana y yo no oyese nada. Esta clase de incidentes me llevaron a la desesperación; un poco más y hubiese puesto fin a mi vida. Sólo mi arte hizo que me abstuviese de ello. Me pareció imposible abandonar el mundo sin haber expresado todo cuanto sentía que había en mi interior”.

Rompiendo parámetros musicales

Dentro de la historia de la música occidental, la gran mayoría coincide en que hay un antes y un después de Ludwig Van Beethoven. Todo el espíritu revolucionario que impregnaron su época y juventud, toda la lucha personal por seguir siendo músico y compositor a pesar de su sordera; todo aquello fue traducido en nuevas ideas musicales y formas compositivas que lo hicieron un revolucionario dentro de la música. Por adquirir formas y recursos compositivos nuevos, por salir de las normas estilísticas propias del clasicismo, utilizando de forma audaz e innovadora elementos de este estilo y rompiendo con estas formas, creando a partir de ellas algo completamente nuevo. Un ejemplo de esto es la Novena Sinfonía, donde además de contar con movimientos mucho más extensos, incorpora un coro y solistas en el movimiento final (algo atípico en las sinfonías hasta el momento).

La 5ta Sinfonía está compuesta por cuatro movimientos (o partes) y cada uno de ellos está relacionado con el anterior aunque mantiene su autonomía en su forma.

Estos son: 1. Allegro con brio. 2. Andante con moto. 3. Scherzo. Allegro. 4. Allegro. Los nombres tienen que ver con el ritmo y en muchos casos la velocidad de ejecución (por ejemplo Allegro, del italiano “alegre” o con ritmo “alegre” o Andante del italiano “andando o caminando”, más lento que el anterior).

En la 5ta Sinfonía un motivo tan sencillo de cuatro notas (el famoso ta-ta-ta-taaaan) del comienzo, sirve para darle entidad a toda la composición, reformulando y desarrollando este mismo motivo a lo largo de cuatro movimientos diferentes, algo innovador para su época.

La mayoría de los analistas coinciden en que esta sinfonía tiene un aspecto de triunfo en la lucha contra la adversidad, comenzando con climas oscuros y tempestuosos en el primer movimiento para terminar con un espíritu triunfal en el último.

Música revolucionaria

El escritor Alan Woods define así la música de Beethoven: “El mundo del sonido de Beethoven no es uno integrado por sonidos hermosos, como lo era la música de Mozart y de Haydn. Su escucha no es necesariamente una experiencia placentera, ni motiva al oyente a silbar melodías bonitas. Es un sonido áspero, una explosión musical, una revolución musical que transmite con precisión el espíritu de los tiempos. Aquí hay no sólo variedad sino también conflicto. Beethoven utiliza con frecuencia la instrucción sforzando, que significa ataque. Se trata de una música violenta, llena de movimiento, que trastoca rápidamente los ánimos, se trata de conflicto, de contradicción”.

La obra de Beethoven y lo que aportó a la historia de la música es obviamente muy extensa para poder incluirla en esta nota. Quizás la mejor forma de definirla es la usada por los historiadores Donald Grout y Claude Palisca en su Historia de la Música Occidental: “Beethoven fue una de las grandes fuerzas de ruptura en la historia de la música. Después de él, ya nada pudo volver a ser lo mismo; había abierto las puertas a un mundo nuevo.”

Beethoven, Sinfonía Nro 5 Op.67 en do menor. Director Herbert Von Karajan, Orquesta Filarmónica de Berlín. Año 1977

La 5ta Sinfonía, una de las más famosas hasta hoy

A pesar de ser denominada “música académica” o “clásica”, muchas obras de este compositor se han vuelto muy populares. Quizás sea por la sencillez de sus ideas musicales iniciales para ser desarrolladas luego hasta el máximo de su complejidad. “Para Elisa”, “Himno a la Alegría” son melodías que prácticamente todos conocemos.
Lo mismo pasa con la 5ta Sinfonía de Beethoven que ha sido reversionada en variados estilos musicales. Aquí algunos de ellos:

Versión salsa

Versión metalera: Yngwie Malmsteen

Versión Disco






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