Cultura

DISMALAND

Banksy: la vida no es siempre un cuento de hadas

La nueva gran producción de Banksy se inauguró hace pocos días. Un distópico parque de diversiones crítico de la mercantilización y los cuentos de hadas impuestos por Disney.

Martes 25 de agosto de 2015 | Edición del día

El pasado 22 de Agosto se inauguró Dismaland una versión satírica del famoso parque de diversiones "Disneylandia". Ubicado un recinto abandonado de 10.000 metros cuadrados en Weston-super-Mare, una pequeña localidad costera del oeste de Inglaterra. El ideologo es el artista grafitero de Bristol: Banksy, reconocido por sus provocativos grafitis que están por todo el mundo.

El artista mantuvo el secreto hasta el final. Los habitantes del pequeño pueblo pensaban que se estaba filmando una pelicula de Hollywood. Pero las cámaras no llegaron nunca, y el castillo de aspecto decadente se convirtió en un interrogante. Banksy, de quién no se conoce su verdadera identidad, (muchos dicen que es una mujer, otros un colectivo de artistas, en todo caso nada está probado), homenajeó a los habitantes del lugar, ya que en la apertura sólo podían acceder los habitantes de Weston-super-Mare.

El parque tiene una fuerte crítica a la mercantilización del arte y hay una reivindicación de los espacios urbanos abandonados. A la entrada se puede ver un logo similar al famoso castillo de Disney, pero de un aspecto lúgubre. Todo en Dismaland tiene una doble o triple lectura, destacándose el inconformismo. Dismaland ofrece empleados al borde de la depresión, que reprochan a los visitantes y muestran su resignación. Banksy describió al parque como "un festival de arte, diversión y anarquismo a nivel básico".

En cada esquina hay imágenes desoladoras, a la altura de quien supo pintar grafitis en el muro de Gaza, hay un deprimente soldado imperial de La guerra de las galaxias con un globo que dice “Soy un imbécil”, una piscina donde el público pilota una patera repleta de inmigrantes, sorteando los cuerpos de quienes ya se han ahogado. En el "parque del desconcierto", la muerte se monta en un autito chocador.

También hay instalaciones participativas. En un espacio se encuentra la famosa Cenicienta, pero esta vez se encuentra muerta, y anuncia que la obra sólo está completa cuando se encuentra rodeada de una multitud de gente, con sus cámaras apuntando para la foto. Las críticas abundan, y en un carrusel se puede ver a un tétrico científico/carnicero que vende lasaña, haciendo referencia al maltrato animal.

El primer ministro británico también está presente. David Cameron aparece brindando en primer plano en los edificios Canary Wharf, mientras un joven trata de sacarlo de la imagen.

En el siniestro complejo artístico, han participado más de 50 artistas, con mucha presencia de artistas de Medio Oriente, entre los que se destacan Damien Hirst, Jenny Holzer y Jimmy Cauty, con los cuadros del artista granadino Paco Pomet, de la galería My Name’s Lolita Art, y la obra del grafitero valenciano Escif.

Estará abierto hasta el 27 de septiembre. Además contará con espectáculos, se esperan las actuaciones de las Pussy Riot y Massive Attack. La entrada cuesta 3 euros, pero recomienda reservar con antelación a través de su página web oficial, www.dismaland.co.uk, y se advierte que "la pintura spray, los marcadores, los cuchillos y los representantes legales de la Corporación Walt Disney tienen la entrada terminantemente prohibida".







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