Cultura

B.A.ROCK 2017

BARock: historias vivientes del rock local

Emilio del Guercio, Litto Nebbia con Pez, Ale Medina y Ricardo Soulé rememoraron algunos de los primeros clásicos del rock nacional.

Domingo 15 de octubre | 16:03

Repartido en tres escenarios, volvió el mítico festival de rock en el estadio Malvinas Argentinas.

El primer día contó con la presencia de figuras pioneras del rock nacional. Más allá de la polémica que atravesó la organización del festival, (con bajas de diferentes índoles y una grilla pobre), es uno de los pocos eventos que contempla la amplitud del rock local y realizado en la Ciudad de Buenos Aires. Si bien no le llega ni a los talones a las anteriores ediciones del B.A.Rock, la primera edición nos regaló muy buenos momentos de la fundación del género musical.

Comenzada la tarde, el guitarrista y bajista Emilio del Guercio llenó el estadio de nostalgia. Saludando a los viejos rockers y conmovido por la presencia de sus nietos, quién supo formar parte de las primeras ediciones del B.A.Rock junto a Almendra y Aquelarre, nos regaló un recital lleno de clásicos. Remontándonos al pasado, al tocar "Fermín" recordó al maestro Luis Alberto Spinetta y a Almendra con "Las Cosas para Hacer".

Emilio invito al músico Javier Acevedo para tocar el acordeón en "Trabajo del Pintor", con aires folclóricos y tangueros. Para cerrar "Violencia en el parque".

Uno de los momentos más esperados fue para el rosarino Litto Nebbia, el culpable de todo. Comenzando con temas de Rodar, su flamante disco grabado con Pez, escuchamos "Rock de la mujer perdida", "El rey lloró", "Madre escúchame", "Soy de cualquier lugar" y “Mujer de carbón”, entre otros.

Como no podía ser de otra manera, tocó el comienzo de todo “La balsa”. Entre los gritos de público se escuchaba ¡viva Litto Nebbia! ¡Viva Pez!; la historia y el presente juntos en un escenario.

El guitarrista de Pez portaba una remera con la cara de Santiago Maldonado, grito que se hizo presente a lo largo de todo el primer día del festival, mostrando que los escenarios del rock no son ajenos a su propia realidad. Litto agradeció en varias ocasiones por la realización del festival, destacando la importancia para el rock local, atravesando las dificultades, sin sponsor y con la competencia internacional.
Con un piano de un sonido limpio, tocaron también “Pato trabaja en una carnicería” de Moris. Un cierre muy arriba, al palo con “Hogar”, una de sus nuevas canciones.

Ale Medina abrió con “Tontos”, uno de los himnos de La pesada del Rock and Roll, comenzando a poner a todos en ambiente. Agradecido también por la posibilidad de la organización del festival, el ex bajista de Manal comentó sobre sus próximas fechas. Además estuvo presente el momento emotivo tocando un tema de la breve Aeroblus, dedicado a El Carpo con quién formó dicho power trío.

Previo la última banda del escenario principal, nos deslumbró Ricardo Soulé. Subió al escenario haciendo notar su incomodidad ante el público impaciente por La Vela Puerca, por la poca preparación, el poco tiempo otorgado para su set; pero aún así cuando arranco con "Dolmen", estuvo todo bien. Yendo del violín a la guitarra Soulé deja ver a un músico fresco y con un sonido impecable. Cuando se escucharon los primeros acordes de Libros Sapenciales, en una versión instrumental, el estadio canto al unísono uno de los más increíbles temas de La Biblia de Vox Dei.

Para el bis, una genial versión de Génesis.








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