Mundo Obrero

MUNDO OBRERO

Automotrices argentinas suspenden la producción por el lockout de transportistas en Brasil

El lockout de la patronal del transporte que tiene paralizado a Brasil desde hace nueve días ya está complicando a la industria automotriz argentina. Renault suspendió la producción por tiempo indeterminado. Toyota durante este miércoles y jueves, mientras Mercedes-Benz y Ford analizan qué días parar la producción.

Miércoles 30 de mayo | 14:39

La producción automotriz en la Argentina se encuentra gravemente afectada por el reaccionario lockout de la patronal del transporte en el país vecino tras nueve días de paros y cortes de ruta.

El desabastecimiento de autopartes afecta directamente la producción de los vehículos en Argentina de diversas marcas que desde el lunes iniciaron planes de suspensión de la producción. Como expresó el diario Ámbito Financiero mediante un relevamiento que realizó, por ejemplo en Renault Argentina desde ayer se anunció que se suspende la producción por tiempo indeterminado en la planta cordobesa de Santa Isabel.

Son 1500 los obreros que se encuentran suspendidos de las áreas de soldadura, pintura y montaje ante el parate de la producción por la falta de piezas importadas desde Brasil. Los automóviles que se producen en la planta cordobesa son los modelos Sandero, Logan, Fluence y Nueva Kangoo. Todos ellos, en mayor o menor medida, llevan autopartes importadas de Brasil. “Habrá que esperar el abastecimiento normal de insumos para saber cuándo se puede retomar el funcionamiento normal de la planta”, señalaron fuentes de la empresa en Córdoba.

Fuentes de Toyota Argentina adelantaron que hoy y mañana también suspenden la producción de la pick-up Hilux en la planta de Zárate por el mismo motivo.

En Ford, en tanto, hoy deberán reducir el ritmo de fabricación por racionalización de piezas y, de no terminar el lockout en Brasil, mañana suspenden totalmente la actividad en la planta de General Pacheco de donde salen los modelos Focus y Ranger.

Por su parte Mercedes-Benz también tiene previsto suspender la producción de buses, camiones, Sprinter y Vito a partir del lunes próximo.

El resto de las terminales automotrices se mantienen alertas según el desenlace que tenga el conflicto en el país vecino y aunque no haya todavía un plan de suspender la producción, si no se resuelve inmediatamente, se verán obligadas a parar la producción.

A pesar de las concesiones que el Gobierno golpista de Temer ofreció a un sector de las patronales en paro, todavía no hay definiciones concretas de que se levanten las medidas.

“El Gobierno arregla con unos, pero otros no respetan el acuerdo, entonces la actividad no se logra normalizar totalmente”, señaló un ejecutivo de una automotriz argentina que mantiene contacto permanente con las automotrices brasileras.

Según estimaron en una de las plantas locales, si el conflicto concluyera hoy, se necesitarían 10 días para que la actividad se normalice en tu totalidad. Hay que tener en cuenta que ya hay varados miles de camiones en los pasos fronterizos de Corrientes y Misiones con Brasil. Por más que la medida se levante hoy, el cruce por los puestos de Aduana puede demorar varios días para un tráfico normal.

El envío de auto partes brasileñas a Argentina se realiza tanto por camión como por barco. El problema es que el flete marítimo también está afectado debido a que las piezas desde los proveedores hasta el puerto se trasladan en camiones. Por lo tanto, la parálisis en la importación de piezas es total.

Por el momento, la medida no afecta el abastecimiento de vehículos terminados en el mercado local. El 60% de los 0 km que se venden en la Argentina se importan desde Brasil, pero hay suficiente stock en las concesionarias para cumplir por el momento con las entregas pautadas.

Más allá de la coyuntura puntual, este conflicto ha abierto una enorme crisis política en el vecino país. El aumento de los precios del combustible es una demanda de las grandes petroleras imperialistas para ser parte de la privatización de la gigante estatal Petrobras.

Ninguno de los sectores de las patronales del transporte cuestionan la entrega del petróleo que prepara Temer ni tampoco las consecuencias en el costo de vida de la población. Las exigencias y compensaciones en juego se refieren al precio del Diesel, exenciones impositivas y subsidios, que garanticen las ganancias patronales a costa del erario público.

Al igual que en Argentina, las patronales transportistas de Brasil esperan que el costo de la crisis la paguen los trabajadores. Por ahora, la única respuesta progresiva la dieron los trabajadores petroleros, que votaron una huelga de 72 horas contra la entrega de Petrobras, única forma de garantizar un precio popular para la nafta y el gas de cocina.

Por el momento no se conocen declaraciones de los dirigentes sindicales sobre las consecuencias que tendrá sobre los trabajadores automotrices de Argentina la suspensión de la producción y qué medidas tomarán para evitar que paguen los trabajadores la crisis de las patronales automotrices.

Por otro lado el sindicato que representa a los trabajadores, SMATA, había cerrado un acuerdo con la patronal de Toyota para que no haya suspensiones y se respete el banco de horas mensual.

Te puede interesar:

  •  ¿Quién está detrás de los bloqueos de rutas en Brasil?
  •  Los petroleros de Brasil inician tres días de huelga a pesar de la prohibición judicial





    Temas relacionados

    Trabajadores del transporte   /    Paro de transporte   /    Camioneros    /    Gremios del transporte   /    Paro del transporte   /    Automotrices   /    Transporte   /    Smata   /    Brasil   /    Mundo Obrero

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO