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EDUCACIÓN

¿Autofinanciamiento o Plan de Financiamiento Integral para resolver la crisis de la educación?

Las últimas semanas de marzo en la universidad se ha puesto sobre la mesa la discusión sobre la situación política y administrativa en el ex- pedagógico. La crisis del pedagógico es una situación que no tiene indiferente a nadie, para nosotros los estudiantes es una situación que viene a poner de nuevo en el centro el cuestionamiento a la administración autoritaria de Jaime Espinosa, las atribuciones de las autoridades unipersonales en la universidad y la expresión de la crisis de la educación de mercado.

Viernes 13 de abril | 07:25

¿A qué nos referimos cuando decimos que el ex-pedagógico está en crisis?

La crisis del ex-pedagógico, es reflejo de la crisis de la educación pública concebida como un bien de consumo y de mercado, ¿por qué? porque las autoridades quienes administran la universidad la mantienen en base al autofinanciamiento, similar a como funciona una empresa.

El autofinanciamiento de las instituciones de educación pública, significa que tienen que endeudarse con bancas privadas para solventar gastos de la misma universidad o institución pública. Lo que trae consigo en el caso del ex-pedagógico, para saldar las deudas y préstamos de créditos, por ejemplo, evidenciándose en las precarias condiciones de infraestructura, como los problemas de hacinamiento en las salas, interfiriendo en el buen desarrollo de las clases, tanto para estudiantes como profesores, las negligencias que afectan al centro médico, las precarias condiciones laborales para las funcionarias y funcionarios, queriendo las autoridades bajar la cantidad de funcionarios con retiros por incentivo y luego contratar a menos funcionarios y de esta manera abaratar costos, por ende trabajarán hasta el doble de lo que lo hacen hoy las y los trabajadores de la universidad. A esto se suma, vender terrenos de la propia universidad para pagar deudas. Inclusive que se mantenga la lógica de competencia por los concursos públicos de investigación, y no en base a la necesidad de cada estudiante para poner la universidad en servicio de la sociedad, siendo de los principales problemas qué hizo qué nos acreditaran por menos años, al igual que la infraestructura ya mencionada y la falta de democratización en la universidad.

Todas estas problemáticas se revelan en el pedagógico producto de la mala gestión y administración de las autoridades, son expresión también de la profunda crisis que sostiene la educación de mercado en su conjunto. Como también venimos cuestionando desde hace años como movimiento estudiantil y movilizándonos masivamente por el derecho a la gratuidad universal, como lo es desde el estallido del 2011. Donde lo planteabamos como forma de solucionar el endeudamiento, cuestionando la lógica de un principio del estado subsidiario, que entrega a los empresarios la posibilidad de lucrar con nuestros derechos, que mantiene uno de los pilares fundamentales de la dictadura y la constitución pinochetista, la educación de mercado. Como se expresa en el hecho de que en Chile, la educación es un negocio que rinde más ganancias que las salmoneras o las farmacéuticas.

Por otra parte, se dieron las discusiones sobre el libre acceso a la universidad, también pusimos sobre la mesa la educación para ricos y otra para pobres, que empuja a la mayoría de los jóvenes a ser profesionales precarizados y estar en instituciones como el pedagógico.

Años de movilización, nos dejaron experiencias ¿Qué aprendimos?

Que la única manera de conquistar nuestros derechos era oponiendo una fuerza en las calles más poderosa que la institucionalidad que nos rige, junto a los trabajadores y las mujeres para conquistar nuestras demandas. A pesar de las grandes jornadas de movilización, el gobierno de la nueva mayoría de Michelle Bachelet, que le pavimentó el camino a la derecha para gobernar, propusieron proyectos que no tenían en ningún caso por objetivo mejorar la educación pública, destinaron el 80% del financiamiento estatal a las instituciones privadas y solamente otorgó una beca de gratuidad que no es la gratuidad universal que nosotros exigimos, sino una beca que es solo para unos pocos y no para todos y todas.

Hoy ya en el escenario del gobierno de Piñera, quiere imponer su agenda, principalmente con los acuerdos nacionales por la infancia y seguridad sacando del centro la agenda educativa y de educación superior que hoy nos tiene a cientos de miles endeudados o derechamente sin la posibilidad efectiva de estudiar.

Por otra parte, las principales dirigencias del organismo del movimiento estudiantil en educación superior el CONFECH, como el Frente amplio y las Juventudes Comunistas han dejado demostrado a lo largo de estos años, estando a la cabeza de las principales federaciones estudiantiles, la estrategia de desgaste del movimiento estudiantil, convocando a marchas por hitos y en la confianza plena de resolver por arriba en negociaciones con el gobierno, qué ha sido el puente a llevar la demanda por educación gratuita universal, a qué se estanque en la cocina del parlamento, por quienes también son los principales sostenedores de la educación de mercado y mantienen estrecha relación con planteles de educación que lucran. Pues esta estrategia, nos ha llevado a la derrota a la hora de conquistar nuestras demandas, nosotros creemos que la confianza la tenemos que poner en la fuerza de la movilización y en la autoorganización del movimiento estudiantil.

Pero ¿cúal ha sido la respuesta principal a no otorgar una educaciòn gratuita?

Una de las principales respuestas ante la negaciòn de la gratuidad universal para todas y todos, ha sido la “falta de recursos” del paìs para costear a cientos de miles de familias que no pueden costear una carrera. Sin embargo, en chile este ùltimo periodo ha tenido un crecimiento económico, principalmente del cobre con un 4,5% y en relaciòn al producto interno bruto creciendo cerca de un 3%. Con este aumento económico, queda de manifiesto que en chile si hay dinero para el financiamiento completo para la educación, pero los principales recursos naturales están en manos de quienes se llevan la plata del paìs; hablamos de los empresarios.

Si ya sabemos qué necesitamos para acabar con la lógica mercantil de la educación y es la educación gratuita universal, en conjunto de extirpar el lucro de la educación. Necesitamos resolver la crisis estructural e integral que viven la mayoría de las instituciones educativas públicas, que se expresa fuertemente en pedagógico.

¿Que podemos exigir y necesitar para resolver estas problemáticas?

Un plan de financiamiento integral del estado a las universidades públicas, donde el dinero que entrega el estado sea directamente enviado a la institución y que desde ahí se desarrolle planes de infraestructura, el paso a planta de funcionarios/as y docentes, la apertura de matrículas para las universidades del Estado, que asegure la gratuidad al 100% en las Ues Públicas, es decir, que en vez de ser el 90% de los estudiantes quienes tengan gratuidad en el pedagógico sea el 100%. Que se fomente la investigación en las universidades y no tengamos que matarnos por un cupo para poder hacerlo sino que sea en función de las propias necesidades de la comunidad universitaria con financiamiento estatal.

Por otra parte, ¿Qué pasa con el autoritarismo universitario y la democratización de la universidad?

El financiamiento integral hacia las universidades debe saldar las expresiones de precarización dentro de la universidad otorgando estabilidad en la educación de las y los estudiantes y estabilidad laboral tanto a las y los profesores, como también a las y los funcionarios. Sin embargo ¿Debemos seguir permitiendo que autoridades unipersonales decidan el rumbo de la universidad, sabiendo qué son los principales responsables de administrar la universidad y que la han llevado una crisis institucional?

Tenemos la experiencia viva de lo que está sucediendo en el pedagógico con la administración del rector Jaime Esponisa, y lo que significa el autoritarismo universitario y la necesidad urgente de la democratización de la universidad, donde nosotros/as las y los estudiantes podamos ser actores que decidan la educación que queremos y cómo la queremos, qué de igual manera otros estamentos como las y los académicos, las y los funcionarios podamos decidir activamente el rumbo de la universidad, bajo nuestras decisiones porque somos quienes conforma la universidad. Donde tengamos una efectiva participación y las elecciones de las autoridades sean unipersonales, es decir la razón de una persona, un voto.

La educación está en crisis y tenemos que las y los estudiantes que responder, necesitamos un plan de financiamiento, la toma de decisiones de la mayoría de los estamentos que conformamos la universidad, en sí un cogobierno triestamental y la lección estratégica del 2011; la unidad con otros sectores, como con las y los trabajadores y los s otros sectores de la población, los movilizados como el movimiento de mujeres, No + Afp y el pueblo mapuche, y de esta forma conquistar nuestras demandas.







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