Cultura

REFUGIADOS EN EUROPA

Arte, protesta y solidaridad con los refugiados en Europa

Recorremos las producciones artísticas en apoyo a los refugiados. En este 1° de Mayo, la solidaridad va más allá de las fronteras.

Domingo 1ro de mayo de 2016 | Edición del día

La contracara frente a las políticas xenófobas y represivas en Europa ante la gran crisis humanitaria, es la solidaridad.

Millones de niños y niñas, mujeres y hombres, tras ser expulsados de sus países huyendo de la guerra, el hambre y la miseria pasan a (sobre)vivir precariamente. Cuando llegan a la ansiada Europa, el reino de los supuestos “derechos humanos”, se encuentran con su lado más oscuro. Los reciben los gobiernos con su política racista y represiva, son llevados a centros de detención o viven en condiciones inhumanas en los campos de refugiados, o peor aún, miles permanecen abarrotados en las fronteras. Esta situación se viene agravando tras el pacto reaccionario entre la Unión Europea y Turquía y el cierre de fronteras como reflejamos en las páginas de LID en el Dossier Crisis migratoria en Europa.

Sin embargo, y pese a todo, se expresa la solidaridad en movilizaciones y también entre los artistas, que mostrando un arte que no es indiferente, se plantean denunciar la crisis y solidarizarse con los refugiados. Es innegable que para enfrentar estas políticas y la barbarie imperialista, cualquier manifestación parece ser poca, pero las diferentes expresiones culturales dieron una enorme visibilidad contando otra historia. Para este sistema los refugiados no son más que un número, un problema de los gobiernos a resolver; son los artistas quienes sensiblemente le dan voz a sus historias de vida, mostrando una realidad que se repite en los diferentes puntos de Europa, millones de personas expulsadas en busca de un futuro que merezca ser vivido.

En Grecia hay miles de refugiados, en la Isla de Lesbos son más de 4 mil, 3 mil en el centro de Moria, en Idomeni unos 12 mil y en la Isla de Quíos 1800. Recientemente el Papa Francisco, visitó Lesbos, y en un acto de pura hipocresía volvió a Roma con tres familias de refugiados sirios que prometió hospedar en el Vaticano. Obviamente esto no cambia la situación, no es más que un gesto simbólico que al provenir del Vaticano lleno de inmensas riquezas, termina siendo una burla. La odisea de los refugiados es una vergüenza para el gobierno de Syriza, en Grecia continúan las protestas y la represión, que la última vez dejó un saldo de más de 300 intoxicados por los gases lacrimógenos y 100 heridos por balas de goma. Huyen de la guerra y reciben balas.

La política reaccionaria de devolución de los refugiados a Turquía, no hace más que empeorar las condiciones cerrándoles las puertas y condenándolos a una vida de precariedad, trabajo ilegal, abusos y explotación.

Turquía es uno de los países de la región que más sirios alberga, pero en sus campos hay fuertes controles policiales, siendo moneda corriente la explotación laboral. Allí los refugiados se encuentran aislados del resto del mundo, no hay posibilidades de tener un trabajo salvo de manera ilegal, los niños no tienen acceso a la educación y son explotados.

En Calais, Francia, se encuentra “La jungla”, campo de refugiados por el cual pasaron casi 4 mil personas. El hacinamiento hace casi imposible estar esperanzado, además hay unos 300 niños solos, huérfanos, o en búsqueda de su familias. A comienzos de año, en Francia, un tribunal decidió que iban a destruir La Jungla, pero de manera “humanitaria”. Sin embargo, lo que se vio fue una feroz represión, y el campo se trasladó a un ex - basural de residuos tóxicos, donde está actualmente.

Haremos una recorrida por las principales producciones artísticas y culturales en apoyo a los refugiados en Europa, mostrando las distintas disciplinas.

La función está en las calles

Abundan las producciones relacionadas con el teatro, donde actrices, actores y aficionados se embarcaron en poner el cuerpo. Desde representaciones y funciones en los campos de refugiados, hasta talleres para quienes viven esta situación de precariedad.

Fotografías Good Chance - El País

El teatro Good chance fue una tienda de campaña en forma de cúpula ubicada en La Jungla. Fue fundado por dos dramaturgos y desarrolló producciones semanales creadas por los inmigrantes, dando lugar a diferentes compañías y artistas de todo el mundo.

Esta iniciativa ha recibido el apoyo de cientos de directores, actores y personalidades de la cultura. Durante seis meses, se han llevado adelante infinidad de actividades artísticas, recreativas, y variadas muestras. Muchos talleres y clases fueron dirigidos por los refugiados, que enseñaban en sus países y, muchos otros aprendieron a enseñar allí.

Previo al primer desalojo en Calais, varias celebridades británicas, incluyendo a Jude Law y al dramaturgo Tom Stoppard, se hicieron presentes en La Jungla para brindar su apoyo y solidaridad.

Realizaron un pequeño acto mostrando su preocupación ante la crisis humanitaria, leyeron testimonios de los refugiados, acompañados por música tradicional afgana y traducida en directo en árabe, kurdo, pastún y farsi. Además, leyeron la carta abierta a David Cameron que contó con la firma de más de 150 artistas, donde reclamaban al gobierno y se ponía sobre el tapete la situación de los niños abandonados. Otro grupo de teatro inglés que llevó su arte a La Jungla fue la reconocida compañía de actores del mítico teatro Shakespeare´s Globe.

Pallasos en Rebeldía es un colectivo español que se define como un “espacio de solidaridad internacional y fraternidad entre los pueblos que se expresa a través de la risa y el arte y en el que confluyen artistas de distintos países y territorios del Estado Español”.

Ellos estuvieron en La Jungla los primeros días de abril, denunciando las políticas migratorias de la Unión Europea.

Mirando con otros lentes

Cientos de fotógrafos se hicieron eco de los refugiados y con sus imágenes dieron a conocer al mundo un poco de la realidad que allí se vive.

Fotografías y exposición Isabel Serro

Isabel Serro es una fotógrafa francesa que desde hace dos años vive en La Jungla. En una entrevista reciente publicada en Revista Ñ dijo “En cada reportaje que hago, necesito vivir con la gente, estar a su mismo nivel, dormir, comer, compartir. No vengo con la cámara a hacer fotos, como hace la mayoría de los fotógrafos aquí. Hay muchos fotógrafos, periodistas que han sufrido violencia dentro del campo. Pero es violencia porque los refugiados están muy cansados: tienen la impresión de ser como animales dentro de un parque zoológico, y no pueden más”. Recientemente se inauguró en una biblioteca universitaria en Calais una muestra fotográfica de sus producciones, y fue ganadora del Premio Leica.

“La fotografía es un arma muy potente para transmitir la realidad”, estas fueron las palabras del fotógrafo Antonio Litov a La Izquierda Diario, donde relató su experiencia para registrar la odisea que viven los refugiados que escapan de Siria.
Además de solidarizarse con los refugiados, Antonio es miembro de Fotomovimiento, un medio que surge el 15M con el movimiento de los indignados, un “medio que da testimonio y difusión de la realidad social a través de las imágenes. La objetividad del grupo se basa en las distintas miradas de sus componentes”.

Fotografías Antonio Litov y Florian Mehnert

Uno de los últimos proyectos fotográficos del artista alemán Florian Mehnert fue Pila de Refugiados. Lo realizó el verano pasado, y plantea con una gran belleza plástica la situación por medio del amontonamiento de los cuerpos. Aludiendo de una manera muy provocativa tanto al hacinamiento, la vulnerabilidad, pero también a las historias personales.

Papel y tinta

La dibujante británica Kate Evans ha viajado a La Jungla para solidarizarse con los inmigrantes. “Puedo dibujar. Eso es algo que puedo hacer. Podría ordenar la ropa en el almacén de L’ Auberge para los migrantes, o distribuir las donaciones en la “jungla” de Calais,(...) pero decidí hacer dibujos, no de las personas, sino para las personas”. Realizó retratos de niños y una creativa historieta, que publicita por internet y la ofrece a organizaciones solidarias para venderlas y recaudar donaciones de dinero.

Ilustración: Kate Evans

La vida no es siempre un cuento de hadas

El enigmático artista Banksy, en su parque de diversiones “Dismaland”, dio cuenta de las terribles situaciones que tienen que vivir los refugiados. Al cerrar sus puertas se anunció que las partes del parque serían usadas para un refugio y fueron donadas a La Jungla.

Siguió manifestando en sus obras una fuerte crítica, y con la frase “Steve Jobs, también es un refugiado” sorprendió en Francia denunciando la estigmatización a la que son sometidos los refugiados.

Arte: Bansky

"Estamos viviendo un momento histórico desde cualquier punto de vista. Como artista, quiero implicarme más, quiero (crear) obras que guarden relación con la crisis y también crear algún tipo de conciencia acerca de la situación", declaró el artista chino Ai Weiwei. Recientemente, a modo de protesta cerró su exposición Rupturas en Copenhague, ante la aprobación en el Parlamento danés de confiscar los bienes de los refugiados. Participó en marchas por los refugiados y se fotografió como Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que apareció muerto en una playa y su imagen dio vuelta al mundo.
Impulsó selfies con mantas térmicas como las que se les entregan a las miles de personas que llegan a Idomeni. También cubrió las columnas de una sala de conciertos alemana con chalecos salvavidas usados por los refugiados.

Ai Weiwei

En distintos países se desarrollaron también muestras con esta temática, actualmente en el Centro de Arte Contemporáneo MUNTREF en Buenos Aires, se exhibe“Migraciones en el arte contemporáneo”, una gran muestra de 22 artistas de distintos orígenes que atraviesan con sus trabajos problemas como migraciones, exilios, identidad, itinerancia, pertenencia. Poniendo en el centro de la escena una de las problemáticas del mundo actual.

Otro importante espacio de difusión se desarrolló en las redes, a partir del Facebook ART in the Jungle, que convocó a una exposición que se puede ver aquí.

Imágenes página web http://artinthejungle.weebly.com

Las pantallas y la migración

Documental y ficción, puntos de vista contemplativos y de denuncia, intervenciones activas en festivales, ciclos especiales, proyecciones debate, como no podía ser de otra forma, el cine aporta también con sus imágenes denunciando los conflictos migratorios.

El último Festival de Cine de Berlín, realizado en febrero tuvo como tema central los refugiados. Las palabras de su director Dieter Kosslick fueron: “El Festival de Berlín fue fundado en 1951, una época en que el mayor movimiento de refugiados del mundo todavía tenía lugar en nuestro continente y particularmente en Alemania. Y que hoy ha vuelto a cobrar actualidad…Tenemos que confrontarnos a la realidad que nos rodea y no sólo reír en la alfombra roja”. Hubo 434 títulos que se proyectaron y participaron destacados directores como Avi Mograbi, Wang Bing, Gianfranco Rosi y Lav Diaz. La película Fuocoammare (Fuego en el mar), del italiano Gianfranco Rosi, ganó el Oso de oro del Festival, su tema es el drama de los refugiados visto desde la isla de Lampedusa.

Otro destacado cineasta que en los últimos años produjo una importante obra sobre el tema de las migraciones en Europa es Sylvain George, quien tuvo un foco especial en el último festival de Cine Migrante en Barcelona. La muestra de su obra incluyó los largometrajes y cortometrajes sobre esta temática, con un crudo registro documental y una fuerza narrativa poética propia que fortalece la expresión de denuncia.
Más allá de estos ejemplos recientes, existe una amplia producción cinematográfica sobre la temática. Películas como las que difundimos en este ciclo “Contra el racismo y la xenofobia” y “La travesía de los inmigrantes y la xenofobia europea”.

Sonidos contra las fronteras

M.I.A es una reconocida cantante inglesa, además compositora y artista visual, su historia de vida y ascendencia tamil se pueden palpar en sus producciones. En el 2015 lanzó el tema Borders, donde se solidariza con la realidad de los refugiados. El video está dirigido por la misma cantante, y se ve el recorrido que realizan para pasar al otro lado de la frontera, las vallas electrificadas y lanchas repletas de refugiados. En una entrevista en la revista Time decía: “Podría nunca haber hablado de esto y tener más éxito, ser más accesible y más famosa y más rica. (…) yo soy otro tipo de artista, en realidad, esto es lo que soy, esto es de donde vengo, es mi gente”.

Desde su primer álbum del 2005, su música habla sobre la experiencia de los refugiados. Ella misma huyó junto a su familia de la guerra civil en Sri Lanka para llegar a Londres. Sus ideas le valieron la censura de MTV que no emite sus videos por hacer alusión a organizaciones de liberación palestina.

En julio del año pasado, nació en el Reino Unido, Music against borders. Comenzaron organizando un programa nacional donde llamaban a que los instrumentos que ya no se usen sean donados a La Jungla. Murray Bookchin de MAB, luego de su primera visita al campo, dijo “(…)Lo que representa Calais es la brutalidad de las fronteras, la inhumanidad de las élites gobernantes que les imponen, la injusticia de un sistema social y económico que se basa en la desigualdad. Hay miles de historias de separaciones en Calais, seres queridos que quedaron atrás o esperando en un futuro que está más allá de los alambrados, sólo por llegar a aferrarse a un tren a toda velocidad. Es la historia de Palestina, es la historia de Berlín Oriental y Occidental, es la historia de mano de obra esclava, destitución forzada, la deforestación, el patrioterismo... Este no es un desastre natural, es la consecuencia del capitalismo”.

Arte y refugiados, la tarea de visibilizar

Las distintas producciones artísticas y culturales a nivel internacional aquí reflejadas dan cuenta que ante la desesperanza por la crisis humanitaria, hay una respuesta. A nivel internacional, la realidad precaria e inhumana que se vive en los campos de refugiados y en las fronteras despertó un movimiento de activistas solidarios, que denuncia, se hace presente y aporta a visibilizar la situación. Desde personalidades reconocidas del arte y la cultura, hasta quienes hacemos todo a pulmón, estas producciones cuentan con un gran valor, no sólo como denuncia política, sino que hacen al arte más humano.

La cuna del arte occidental vive una gran crisis, que sólo tendrá solución con la transformación de la sociedad. Un arte que grita, se moviliza, se hace carne, que sacude, dejará una marca imborrable en los sentidos, no hay porqué negarle influencia alguna sobre nuestros destinos. León Trotsky escribía en 1917, “La proeza también es realizar un apasionado esfuerzo por sacudir a aquellos que están embotados por la rutina, obligarles a abrir los ojos y hacerles ver lo que se aproxima”. Un arte para abrir los ojos.






Temas relacionados

Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO