Internacional

CONTRA EL AJUSTE DEL GOBIERNO

Argentina: masiva movilización contra el ajuste y columna independiente del sindicalismo combativo

El dirigente del sindicato camioneros, Hugo Moyano, denunció el ajuste del gobierno de Macri pero no anunció medidas para enfrentarlo. Los sindicatos combativos y la izquierda participaron con una importante columna independiente.

Miércoles 21 de febrero | 17:48

Miles de trabajadoras y trabajadores se movilizaron este miércoles contra las políticas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri. La marcha había sido convocada por el dirigente del sindicato de camioneros, Hugo Moyano, y era apoyada por sectores de la Confederación General de Trabajadores (CGT) y por las distintas alas de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), que representa a los trabajadores públicos.
El sindicalismo combativo, junto a los sectores que hoy están en lucha contra los despidos y los partidos de izquierda participaron de la marcha con una columna independiente exigiendo un plan de lucha serio y un paro general para derrotar los planes de ajuste.

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En su discurso, el principal del acto, Moyano denunció el ajuste pero no anunció medidas de lucha para enfrentarlo. Ante una movilización masiva el dirigente camionero también negó tener denuncias de corrupción, de las que los acusa el gobierno. Los dirigentes sindicales kirchneristas como Yasky (trabajadores estatales) o Palazzo (bancarios) reivindicaron a Moyano y no plantearon en sus discursos la necesidad de un paro nacional ni plan de lucha, que fue la exigencia que llevaron la izquierda y el sindicalismo combativo en su columna independiente.

Los oradores del acto fueron Juan Carlos Schmid de Dragado y Balizamiento y triunviro de la conducción en crisis de la CGT (mientras que Daer y Acuña -los otros dos triunviros- estuvieron ausentes, al igual que otra buena parte de la CGT), Hugo Yasky y Pablo Micheli por ambas CTA, Sergio Palazzo dirigente de los bancarios, Estaban Castro de la CTEP (trabajadores de la economía popular), y cerró Hugo Moyano.

De forma independiente de las cúpulas burocráticas de los sindicatos participó un bloque de la izquierda y el sindicalismo combativo, que había sido votado el pasado sábado en el Encuentro Nacional de Trabajadores en Lucha convocado por la asamblea del Hospital Posadas.

De ese encuentro, y este miércoles en la columna, participaron diversas expresiones de lucha en defensa de los puestos de trabajo y contra el ajuste: mineros de Río Turbio, azucareros de La Esperanza, de distintas dependencias estatales, Cresta Roja, Diario Hoy y Pepsico, junto a despedidas y despedidos del mismo Hospital Posadas, así como expresiones del sindicalismo combativo como lo son seccionales opositoras del Suteba (docentes), la Unión Ferroviaria Seccional Haedo, el CICOP y el STS (salud) y Ceramistas de Neuquén. El SUTNA (neumático), que no fue parte del encuentro, este miércoles se movilizó en la columna independiente.

También fueron parte de la columna independiente dirigentes políticos como Nicolás del Caño, Myriam Bregman, Nathalia González Seligra, Romia del Plá, Vilma Ripoll, Christian Castillo y organizaciones como el PTS, el PO, MST y otras.

Este sector fue encabezado por una bandera que decía "Reincorporación de los despedidos. Basta de ajuste. Paro general y plan de lucha".

Los discursos del acto

Sin embargo, los discursos del acto fueron en un sentido contrario a la exigencia llevada por la izquierda y el sindicalismo combativo. La tónica general del acto fue mucha denuncia y ningún anuncio de medidas de lucha para enfrentar el ajuste. En esto coincidieron desde Moyano y Schmid hasta los kirhcneristas Yasky y Palazzo.

El primer orador, el actual triunviro de la CGT, centró su alocución en denunciar la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, en rechazar la reforma previsional y el megadecreto de Macri, así como en defender a Moyano.

Por su parte, Sergio Palazzo hizo hincapié en que la "violencia" es robarle a los jubilados, votar una nueva ley laboral, eliminar impuestos a los ricos. También expresó su solidaridad con Moyano y disparó los dardos contra los dirigentes gremiales que decidieron no asistir a la marcha.

A su turno, Pablo Micheli afirmó que la marcha era para que se paren los despidos como los del Posadas, el Inti o el Senasa, para que se detengan la entrega del país y los tarifazos. Fue el único en mencionar la necesidad de un paro nacional, aunque lo hace desde la postura de quien no tiene fuerza para convocarlo. Asimismo, obvió toda crítica a Moyano y silenció el hecho de que las mismas luchas que mencionó no pudieron hacer uso de la palabra.

Esteban Castro de la CTEP habló por los llamados movimientos sociales y centró su discurso en reivindicar al Papa Francisco. También reivindicó haber conseguido la ley de Emergencia Social (sin hacer mención a que para eso firmaron la paz social con Macri)

Hugo Yasky tomó la palabra a continuación, y además de defender a Moyano como perseguido, ubicó en la misma categoría a Roberto Baradel de SUTEBA. Celebró la participación de pequeños y medianos empresarios, en lo que fue un discurso de conciliación de clases, a pesar de que en esas empresas se sufren los más altos índices de precarización laboral y superexplotación. Hizo a su vez una enorme reivindicación del moyanismo (luego de años de oponerse a sus paros bajo los gobiernos de CFK) al decis que Pablo y Hugo "abrieron un camino impensado". En ese camino, al parecer, no incluyó al paro nacional y plan de lucha para enfrentar el ajuste.

El cierre del acto y discurso principal fue, por supuesto, el de Hugo Moyano quien comenzó diciendo que la movilización se había resuelto orgánicamente en la CGT, y negando estar implicado en denuncias de corrupción "por ahora".

Intentando darse mística, recordó haber estado tres veces preso. Sobre los objetivos de la movilización, dijo que la misma era para decirle al Gobierno que "no siga llevando adelante políticas que hambrean a las partes más sensibles de nuestra sociedad", como los jubilados y los trabajadores.

También dedicó pasajes especiales de su alocución a decir que "no venimos a amenazarlos, no somos desestabilizadores", resaltando también que era "una marcha pacífica donde venimos a expresar sentimientos".

Sin embargo, revelando su principal preocupación señaló que "no tengo miedo de ir preso, estoy dispuesto a ir preso si lo dice la Justicia. No tengo miedo que me maten, estoy dispuesto a dar la vida por los trabajadores, lo digo de corazón así que por más que hablen y digan".

De este modo, la demostración de fuerzas intentó ser un mensaje para negociar desde una posición de fuerza sus propios intereses personales, pero se negó una vez más a convocar a un paro nacional y plan de lucha para que triunfen las luchas y derrotar el techo a las paritarias. Nada extraño para quien durante dos años le ofreció paz social a Macri a pesar de un fuerte ajuste, y antes había impulsado su candidatura.







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