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EDUCACIÓN

Apoderados se reúnen con Matthei en contra de la ocupación de los liceos

Este jueves un grupo de apoderados se reunió con la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei (UDI) ante la ocupación del liceo 7 durante los últimos meses.

Juan Andres Vega

Militante VENCER

Lunes 9 de julio | 08:30

El emblemático liceo 7 de mujeres, ubicado en la comuna de Providencia, ha sido parte de los establecimientos educacionales protagonistas del movimiento estudiantil secundario, siendo la punta de lanza de las movilizaciones contra la educación de mercado y sus distintas expresiones como la municipalización o la PSU. Por lo cual ha sido el foco de distintas tomas en los últimos 20 años.

Es dentro de este marco que un grupo de 20 apoderados presentaron una serie de demandas a la alcaldesa de Providencia, buscando resguardar -en palabras de los apoderados- “el derecho de asistir a clases en forma permanente e ininterrumpida”, pensando incluso en la posibilidad de sancionar a las/os estudiantes y que las autoridades puedan interponer recursos legales ¡contra estudiantes menores de edad!.

Pero ¿Para qué son tomados los liceos?

Si revisamos los últimos 18 años es posible ver que la paralización de actividades y la ocupación de los establecimientos han sido métodos que históricamente han ocupado las y los estudiantes para luchar por su objetivos. Sin embargo estos métodos no se justifican a sí mismo, sino que son herramientas para pelear por objetivos concretos.

Así fue como en 2006 la llamada “Revolución Pingüina” se levantó como el resultado de un proceso de movilización -no como el simple hito histórico de un año en particular- que se venía desarrollando desde inicios del 2000 - de manera más o menos abierta -por la gratuidad y extensión del pase escolar, por el fin de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) heredada por la dictadura o el fin de la selección universitaria (antes llamada Prueba de Aptitud Académica, hoy PSU). Asimismo en 2011 los pingüinos daban la pelea por la educación gratuita codo a codo junto a las/os estudiantes universitarios.

Y entonces ¿Cuál es el fin detrás de las tomas? Para poder dar una respuesta más precisa sería útil responder otra pregunta: el movimiento estudiantil, en particular el secundario ¿Ha logrado conquistar sus demandas? Si observamos que el cambio de la LOCE por la Ley General de Educación (LGE) fue puramente cosmético, al igual que el cambio de la PAA por la PSU y la beca de gratuidad, en resumen: pilares de la educación de mercado, la respuesta es evidente que no.

Mientras la educación siga bajo la lógica del mercado, en tanto que bien de consumo, dividida en una educación para ricos y otra para pobres seguirá siendo fuente de movilizaciones contra sus bases capitalistas neoliberales, mediante tomas y paros.

Sin embargo, y respondiendo a la primera pregunta, hoy las y los estudiantes secundarios/as no ponen al centro tales puntos, o al menos no de forma generalizada, sino que desde mediados de mayo la llamada “ola feminista” puso en cuestión el problema de la opresión hacia las mujeres y la diversidad, a través de la lucha por levantar protocolos que permitan prevenir y/o enfrentar los casos de violencia sexual y de género.

Si bien todas y todos los estudiantes tienen derecho de asistir a clases de forma ininterrumpida, éste es solamente parcial en tanto que solamente algunos/as pueden ejercer de manera efectiva -en tanto que siguen habiendo colegios para la élites e incluso la educación pública se encuentra diferenciada- y que en la práctica se ve obstaculizada por factores de esta sociedad como la violencia machista estructural, la frustración producto de la imposibilidad de continuar los estudios o el embarazo adolescente.

Ante lo cual la idea de buscar interponer recursos legales, argumentando defender el derecho a la educación, contra las y los estudiantes que ocupan sus métodos históricos para luchar precisamente por asegurar dicho derecho para la mayoría de manera igualitaria (no solo para una minoría privilegiada) es de mínima una contradicción.

Peligrosa, si consideramos que este grupo de apoderados ve una salida en exigir a una alcaldesa UDI - el principal partido defensor de la dictadura y su herencia, como el mercado en la educación - que “solucione” el problema de las tomas mediante acciones judiciales.

Ni Una Menos, el Movimiento de Mujeres y la lucha por el aborto

La “ola feminista” forma parte del movimiento de mujeres que se levantó a nivel Internacional el año 2016 bajo la consigna #NiUnaMenos, que particularmente en Chile permitió a las mujeres conquistar el derecho al aborto en tres causales el año 2017 y que el 14 de junio de este año logró la media sanción para el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina, a través de la movilización de cientos de miles de mujeres estudiantes y trabajadoras, junto a sus compañeros varones.

Las “pibas” (chicas de entre 15 y 18 años) en Argentina, como parte de la Marea Verde, nos muestran un objetivo y una vía para conquistarlo: Conquistar el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito mediante la organización de cientos de miles en las calles. Es por esto que como agrupación de estudiantes VENCER, junto a nuestra agrupación hermana de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas, hacemos un llamado a estudiantes, apoderados/as y trabajadoras/es a levantar junto a nosotras/os una gran campaña por el derecho al aborto en miras a la marcha de este 25 de julio porque son precisamente las estudiantes secundarias, las trabajadoras y las mujeres pobres quienes tienen que enfrentar la obligación de ser madres, con los costos que ello implica, o arriesgarse a morir por abortos clandestinos al no poder financiar una operación de un supuesto “apéndice” supernumerario en clínicas privadas.







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