OPINIÓN

Ante la muerte de Leandro Alcaraz: más policías, ¿seguridad para quien?

La UTA llamó a un paro de 24 horas en todos las líneas de colectivos de la zona oeste del Gran Bs As a partir de la muerte de Leandro Alcaraz, chofer de la línea 620; en las escuelas se abrió un debate sobre qué respuesta dar ante la “inseguridad”.

Sandra Romero

Delegada Secundaria nro 179.

Martes 17 de abril | 11:22

Desde que se conoció la muerte de Leandro Alcaraz, los grupos de WhatsApp de las escuelas empezaron a estallar, con distintos debates sobre qué hacer como trabajadores y como parte de la comunidad educativa frente a estos hechos.

Una discusión que no es nueva y recorre los pasillos de las escuelas hace años. Es una discusión también frente a organizaciones que responden al PJ, como la Celeste, pero también adentro de la izquierda, y que se debate en el Frente Multicolor del Suteba La Matanza. Cómo docentes que nos solidarizamos con la familia del chofer en éste difícil momento que están atravesando, pero también queremos problematizar las distintas salidas que se plantean frente a esta situación.

¿Qué tenemos por decir los docentes?

Los trabajadores de la educación, padecemos en carne propia el estado de los transportes públicos porque trabajamos tres cargos y tenemos que tomar muchos, mientras los empresarios se llenan de plata con los subsidios nosotros no llegamos a fin de mes por el aumento del costo de vida, entre ellos el tarifazo en el transporte.

Somos los que cotidianamente junto al resto de la comunidad educativa, peleamos por una verdadera educación pública y de calidad para los hijos de los trabajadores y sectores populares que llenan nuestras aulas.

Año a año exigimos a los distintos gobiernos el aumento del presupuesto educativo y para la salud pública frente a los ataques y el vaciamiento que impulsan. Ataques que no son casuales: cotidianamente vemos cómo estos gobiernos, que lo único que buscan es seguir haciendo girar la rueda de ésta sociedad capitalista, expulsa a millones de jóvenes de las escuelas, de los trabajos.

No les promete ni les da opción a un futuro, a pensarlo, proyectarlo. En Argentina, el 71% de las personas en situación de pobreza, son jóvenes menores de 30 años. Jóvenes que no pueden proyectar su futuro, porque la urgencia de la inmediatez le arrebata esa posibilidad.

Es a éstos mismos jóvenes a los que el Gobierno y su Policía quiere estigmatizar con sus distintas políticas represivas.

¿Es la mano dura una salida para los trabajadores y sectores populares?

Vayamos por partes:

Mientras el Gobierno provincial de Vidal y el Gobierno municipal de Magario se encuentran en una disputa entre ellos por el manejo de las fuerzas represivas y fondos, somos los trabajadores los que terminamos pagando con nuestros bolsillos y nuestras vidas.

El Gobierno de Cambiemos quiere imponer la doctrina "Chocobar" y la "mano dura" que condena a muerte a cualquier "sospechoso", pero no a cualquiera, sino que va dirigido estrictamente a los hijos de trabajadores y sectores populares.

Magario, por su parte, exigió recientemente mayor Gendarmería en el territorio, a días de que se cumplieron los 8 meses de la desaparición forzada de Maldonado.

Mientras imponen duros tarifazos a los servicios, subsidian millonariamente a las empresas que prestan los servicios, tienen la cabeza en las elecciones del 2019.
Pero hoy hay 2018, y mientras tanto se siguen llenando los bolsillos a costa de nuestras condiciones de vidas.

En La Matanza la militarización en los barrios es extendida, pero no es algo nuevo. Esa misma Policía es la que en 2009, desapareció y asesinó a Luciano Arruga por negarse a salir a robar para ellos.

La Gendarmería es esa misma que desapareció y asesinó a Santiago Maldonado, como a Rafael Nahuel Prefectura. Son los organizadores del gran delito. La Policía busca cuidar los intereses de los gobiernos y de los empresarios, son los que hostigan a los pibes de las barriadas que inundan nuestras aulas, los que cada 28h asesinan a un pibe por "portación de cara", el gatillo fácil, son los que organizan el narcotráfico mandando a los pibes a vender para ellos, y los de las redes de trata que somete a la explotación sexual a miles de mujeres.

Los trabajadores no tenemos que caer en el juego de los gobiernos que busca aprovechar ésta difícil situación para enfrentarnos unos contra otros, mientras avanzan en sus planes de ajuste y represión contra todos nosotros.

Son los responsables de las precarias condiciones de vida a la que someten al pueblo trabajador, y luego quieren ser los jueces de cómo solucionarlo, con medidas sólo funcionales a ellos: militarización de los barrios, criminalización a la pobreza y a la juventud y disciplinamiento. Plata para subsidiar a los grandes empresarios y para aumentar sus dietas hay. Tarifazos que suben los servicios a un precio inaccesible también hay. Pero cuando se trata de plata para remodelar los colectivos y unidades, mejorar el servicio del transporte público y las condiciones laborales de los choferes, no. Como vemos, poco les importa la vida y los intereses de los laburantes, pero ahora nos quieren utilizar para su propio juego.

¿Qué hacer frente a la violencia contra los choferes?

Los trabajadores tenemos que organizarnos desde abajo, y de manera independiente tanto del Gobierno nacional, como del municipal y de las dirigencias burocráticas que actúan beneficiando intereses y ganancias de los empresarios. Los choferes, hace años, vienen exigiendo una medida que sería preventiva de violencia, pero también de la contaminación acústica y ambiental, que es la de las cabinas blindadas dentro de las unidades.

Los choferes de la Agrupación David Ramallo, integrante del Movimiento de Agrupaciones Clasistas que integramos desde la Marrón, vienen denunciando también la insalubridad de las condiciones de trabajo de los choferes, que los llevan a agudas enfermedades y a una corta calidad de vida. Estas enfermedades y muertes, extendidas, son silenciadas porque a los empresarios y burócratas sindicales poco le importan la vida de los trabajadores.

La agrupación Marrón tiene un debate con las demás agrupaciones del Frente Multicolor que están impulsando el pedido de “más seguridad”, cuando sabemos muy bien cuál es el rol de la Policía en nuestra sociedad: represión en los barrios de nuestros estudiantes, pero también represión a los trabajadores que están saliendo a enfrentar las políticas de ajuste. Como docentes, tenemos que pelear para frenar los ataques a los laburantes y a nuestros pibes. Tenemos que salir a exigir ¡aumento del presupuesto educativo y de la salud pública ya! ¡Trabajo en condiciones para todos! ¡Basta de criminalizar a la pobreza y a la juventud! ¡Fuera la Gendarmería y la Policía de nuestros barrios!








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