Sociedad

Amenazas de bomba en las escuelas y criminalización de la juventud

Desde hace un tiempo las escuelas sufren amenazas de bomba y algunos medios señalan a los estudiantes como los responsables. Por su magnitud y el clima político que se dan, parecen tener otro origen.

Mariano Gigena

Comisión Directiva Suteba Quilmes | Agrupación 9 de Abril - Lista Marrón | Candidato a concejal de Quilmes por el FIT

Sábado 30 de septiembre | 19:07

Desde hace más de dos meses varias escuelas del distrito de Quilmes, entre ellas el Nacional, el Normal y el Chaparral, vienen sufriendo amenazas de bomba que generan la interrupción de las clases, el desalojo de los docentes y alumnos de las escuelas, la preocupación por parte de los padres y el posterior despliegue de operativo de la policía, bomberos y municipalidad.

Ante esto, desde varios sectores y medios de comunicación salieron a señalar a los pibes como responsables de estos hechos intentando criminalizarlos, sumándose a toda la campaña mediática que sufrieron cuando decidieron tomar los colegios en la ciudad de Buenos Aires ante la nefasta reforma educativa que se quiere implementar.

En realidad son parte de los perjudicados por esta situación, quedándose sin clases y en la calle por horas, incluso bajo la lluvia. Pero además el fenómeno tiene características que están muy lejos de hacernos pensar que se trate de “grupitos de alumnos pícaros que quieren zafar de algún examen”, como se escuchó por ahí.

En primer lugar por la intensidad de las amenazas. En el último mes se realizaron casi 1.000 amenazas de bomba en toda la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe. Sumado a esto, la extensión: se realizaron en escuelas de Almirante Brown, Avellaneda, Ituzaingó, Merlo, Moreno, Morón, Quilmes, Tres de Febrero, General Pueyrredón, Junín y Rosario, entre otras ciudades. Y afectando no solo a las escuelas de estas localidades, sino también en muchos casos a las municipalidades y sus trabajadores. Y sumado a ello el hecho de que los llamados donde se realizaron las amenazas no se recibieron en las escuelas mismas, sino en el 911 y casi nunca se pudo identificar a los autores.

En el Nacional de Quilmes se dio el caso de que incluso se realizaron amenazas de bomba, cuando la escuela estaba cerrada por duelo o cuando los alumnos realizaron una recreación como parte del Día del Estudiante. Esto demuestra claramente que no son los alumnos quienes las realizan, si no alguien ajeno a las escuelas y que desconoce su día a día.

¿No será entonces que quizás estos hechos son un intento de enrarecer el ambiente, de cara a las próximas elecciones, como viene ocurriendo desde la desaparición forzada de Santiago Maldonado? ¿No será parte de generar un clima de miedo por parte del gobierno nacional y las fuerzas represivas, como ocurre en muchos barrios con las zonas liberadas por la policía o como pasó en las movilizaciones por Maldonado con los grupos infiltrados por los servicios de inteligencia? ¿No será parte de un “operativo clamor” para que sectores de la población, ante la sensación de miedo y caos, recurran a las mismas fuerzas que desaparecieron a Maldonado o son responsables de los casos de gatillo fácil?

Por todo ello, no podemos quedarnos de brazos cruzados y las comunidades educativas de todas las escuelas debemos organizarnos para denunciar el intento de criminalización de la juventud y la responsabilidad del Estado y del gobierno nacional y provincial ante estos hechos.

Por eso en la última reunión de delegados de Suteba Quilmes se resolvió para el próximo jueves 5 de octubre realizar entre los docentes, alumnos y padres un abrazo a los colegios del distrito en defensa de la escuela pública y contra la criminalización de la juventud.






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