Economía

CAPITALISMO Y DESIGUALDAD

Amancio Ortega, el hombre más rico del mundo

La famosa revista de negocios Forbes actualizo el ranking de las personas más ricas del mundo (Forbes 500). Ahora es Amancio Ortega, fundador de Inditex, el hombre más rico del mundo.

Asier Ubico

Zaragoza

Miércoles 28 de octubre de 2015

Aunque fue variando del primero al segundo puesto, Forbes valora su fortuna en unos 78.600 millones de dólares (unos 71.356 millones de euros) frente a los 79.200 millones de dólares (unos 71.912 millones de euros) de Bill Gates. Toda la fortuna del empresario español contrasta con la grave crisis económica que padecen los asalariados en el estado español. Con un 21,18% de paro, 720.000 hogares sin ningún ingreso, 1,57 millones de familias donde todos sus miembros están en paro, y una tasa de pobreza infantil más alta de toda la OCDE con un 21,7%.

Explotación laboral y subcontración, el secreto de su éxito

Amancio Ortega, un “hombre que se ha hecho a sí mismo”. Es el perfil con el que es presentado en las revistas de negocios. Incluso, el actual Presidente de Inditex, Pablo Isla, ha sido seleccionado como uno de los “mejores ejecutivos del mundo”. La realidad es que el secreto de su éxito no se encuentra en “él mismo” sino en el trabajo de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que sufren explotación laboral.

A través de sus dos sociedades (Gartler y Partler) posee alrededor del 59,3% de Inditex, una poderosa multinacional de fabricación, distribución y venta de ropa con marcas tan famosas como Zara, Stradivaruis, Massimo Dutti, Pull&Bear, Bershka o Oysho, más de 6700 tiendas distribuidas por 88 países y una plantilla directa de 140.000 trabajadores. Pero además de todo esto, este empresario ha hecho sus “pinitos” también en el mundo inmobiliario a través de su holding Pontegadea Inmobiliaria con unos activos valorados en 21.259 millones de euros entre el estado español y el extranjero. El empresario español no solo obtiene beneficios de las plusvalías textiles sino de los ingresos por alquiler de inmuebles en España, que combina con los alquileres ligados al textil. Tal éxito han tenido sus “pinitos”, que, de acuerdo al diario Expansion, es la sociedad con más activos inmobiliarios de España.

Inditex realiza la mayor parte de su producción en países semicoloniales a través de proveedores y subcontratas que utilizan a trabajadoras y a niños en condiciones infrahumanas. Por ejemplo, el salario medio de un obrero textil en Bangladesh (uno de los centros que utiliza Inditex) es de 31 euros al mes, con extenuantes jornadas de 12 y 14 horas diarias y nulas condiciones de seguridad. Es precisamente allí donde no hace mucho murieron 100 trabajadoras en un incendio de dos fábricas textiles y otras 1000 murieron al derrumbarse la fábrica donde trabajaban, entre cuyos restos se encontraron etiquetas de la ropa de Inditex, Mango o El Corte Ingles. El canal público de televisión francés “France 2” exhibió en un documental el trabajo esclavo infantil que llevan a cabo las marcas de ropa, y en la que aparece Inditex.

Pero no solo en Bangladesh se dan estos casos. Ya solo en este país cuenta con 150 fábricas, en China alcanza las 761 con alrededor de 166.000 trabajadores subcontratados, en la India 51.600 asalariados, en Marruecos y Turquía unos 48.000, en Portugal utiliza 15.000 obreras y en Brasil alrededor de 10.000. Pero a pesar de esta gigantesca cantidad de mano de obra barata que Amancio Ortega utiliza por vía indirecta, la ONG Setem (que impulsa la Campaña Ropa Limpia) denuncia precisamente que Inditex se niega a hacer público la lista de proveedores reales, el número de empleados y las condiciones laborales en la que se encuentran. En sus memorias anuales la multinacional dice tener proveedores en Asía, Europa del Este, América, África y en la UE, pero solo se conocen las nombradas anteriormente.

Estos hechos demuestran también la gran disparidad en los datos, pues contrastan las asalariadas que trabajan de forma directa para Inditex (aunque increíble, en Bangladesh solo hay 37 empleados directos) con la cantidad ingente de asalariadas que lo hacen a través de otros fabricantes, haciendo exactamente las mismas prendas. El modelo que le ha permitido a Amancio Ortega “hacerse a sí mismo” es precisamente la subcontratación y externalización de la mano de obra a gran escala, que camufla a través de cientos de contratas. Aprovechando las nulas exigencias tributarias y los bajos sueldos de los países semicoloniales a la espera de que en el estado español se sigan profundizando aún más los ataques a los derechos laborales.

En 2013 se difundió en Eldiario.es una serie de facturas que demostraban que Inditex compra parte de sus productos en Bangladesh desde una subsidiaria suiza llamada ITX Trading S.A (domiciliada en Friburgo) que es una de las cuatro compañías del grupo Inditex que se encarga de gestionar las compras de prendas en países emergentes y que en Suiza tiene a su mando nada menos que 777 empleados, lo que demuestra su importancia estratégica para la multinacional.

Pero este modelo, que no es exclusivo de Inditex, se aplica también en el estado español. Talleres de decenas o centenares de costureras o trabajadoras que tienen que planchar las prendas que vienen de los países emergentes, algunas con jornadas nocturnas y extenuantes al ritmo del just in time que les exige la multinacional, con contratos de temporada, diferentes escalas salariales o directamente en una empresa con triples tipos de ETT´s, empleados de los centros logísticos con diferentes tablas salariales, acoso y mobbing contra las dependientas de las tiendas de Inditex que se quedan embarazadas, contratos parciales que al final se convierten con las horas complementarias en jornadas completas por un mísero sueldo, externalización y penosas condiciones laborales de los trabajadores subcontratados que descargan los camiones que llegan a los centros logísticos, y un largo etcétera.

Esa es la verdadera razón del éxito de Amancio Ortega, un “hombre hecho a sí mismo” gracias al trabajo de cientos de miles.







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