Sociedad

IMPUNIDAD POLICIAL

Almirante Brown: “A Gonzalo lo mató la Policía”

Tras una disputa entre vecinos Gonzalo Fernández fue trasladado a la Comisaria N°3 del barrio San José donde apareció “ahorcado”. La familia afirma que fue la Policía.

Viernes 28 de julio | 15:28

Gonzalo Fernández tenía 22 años. Era un trabajador y repartidor en una fábrica de agua y sodas. Vivía en el barrio San José ubicado en la localidad de Almirante Brown, padre de dos nenas de 2 y 6 años y en pareja con Verónica Selene Escalada.

El joven el día viernes 16 de julio tuvo una trifulca con unos vecinos, al día siguiente Gonzalo va a pedir explicaciones a este vecino de por qué le había pegado a su mujer con su bebe en brazos. El vecino llama a la Policía, esta lo detiene y 18 horas después aparece muerto en el calabozo de la Comisaria N°3 del barrio de San José.

En dialogo con La Izquierda Diario Verónica cuenta: “A Gonzalo se lo llevaron alrededor de las 4:30 de la mañana a la Comisaria. Yo me presente en la Comisaria a las 6 de la mañana y me dijeron que hasta el día lunes no iba a poder saber nada de él. Les pregunte a los policías si les podía llevar comida y me dijeron que si, que se la lleve a las 6 de la tarde. A esa hora del domingo le prepare unos sanguches y una frazada.”

“Cuando estaba en camino mi suegra me manda un mensaje y me dijo que la Policía la paso a buscar para tomarle una declaración sobre Gonzalo. Le dije que nos encontrábamos ahí. Cuando yo llego mi suegra ya estaba adentro” detalla Verónica.

Siguiendo con su relato la mujer de Gonzalo agrega que: “Un policía me pregunta para que estaba ahí, le comento que era para dejarle la comida a mi marido, Gonzalo. Este policía agarra la comida, la frazada, entra y a los minutos sale. Me dice ‘espera un momentito’. En ese momento pensé que lo iban a dejar en libertad, pero no, me hacen pasar a una oficina y la veo a mi suegra llorando diciéndome ‘ya está, ya está’. Minutos después una mujer policía viene y me dice que me siente y me relaje porque me tenían que dar una mala noticia, ahí me dice ‘tu marido se ahorco’”.

“Yo me puse a llorar con mi suegra, nos dejaron solas como dos horas, pero no nos dijeron con que se ahorco nada. Salimos un rato y mi suegra vuelve a entrar, entonces le pregunta a la Policía con que se había ahorcado si no tenía ni cordones, ni cinturón, ni nada. Ahí le respondieron ‘no señora, se ahorco con su propia remera, la hizo tiras y con eso se ahorcó’ en ese momento lo creímos nosotros. Al rato nos dicen que nos podíamos ir, pero ya empezábamos dudar ¿con una remera se iba a ahorcar?” manifiesta Verónica.

En el expediente judicial que donde actúa la Fiscalía N°5 de Lomas de Zamora dice que la muerte fue producida por un “paro cardiorrespiratorio por asfixia mecánica", producido por el ahorcamiento con una sábana” contradiciendo la primera versión que habían dado los policías que se había ahorcado con su propia remera.

Verónica cuenta que cuando estaba en la Comisaria uno de los integrantes de la fuerza se le acerca y les empieza a preguntar cuantas hijas tenia Gonzalo, supuestamente por que antes de morir les había dejado una carta.

La carta dice: "Hola, Vero: avísale a mi compañero Maxi que caí en cana por firmar tarde, ¿sí? Estoy tranqui, bien. Necesito que denuncies (se refiere al vecino con el que tuvo la trifulca) con testigos así salgo. Si no tengo para rato. Mostrá que te pegó, todo. Estoy tranqui, bien. Vos hace eso ¿Si? Extraño a las nenas. Hace la denuncia que me jode la causa anterior. Las amo".

La causa anterior se refiere a una causa por andar en un auto sin papeles cuando iban a hacer la transferencia del mismo móvil en el cual se trasladaban.

Verónica dice: “La carta no era para las nenas, era para mí. El quería salir de ahí adentro, al contrario, pedía ayuda, en ningún momento decía que se iba a matar o despidiéndose”.

“Mi suegro fue a reconocer el cuerpo y solamente le dejaron ver la cara. Estaba todo golpeado, y encima ya estaba preparado para ir a la sala de velatorios. Cuando nosotros lo velamos le quisimos sacar lo que le cubría el cuello, lo tenía re pegado, tal es así que se lo teníamos que romper, pero no se lo quisimos hacer. Lo que si le pudimos hacer fue destapar las piernas, las tenia llena de golpes y con sangre fresca, pero seca, estaba todo golpeado, le faltaba un diente y otro lo tenía flojo, tenía la cabeza hundida, estaba todo desfigurado, en las manos tenia cortes como puntadas, también le faltaba un poco de piel en la pera y en la frente tenía un golpe muy fuerte en donde tenía todo hinchado. El no se hizo todo eso, está más que claro que se lo hicieron ahí adentro” describe Verónica.

“Nosotros estamos haciendo marchas, hicimos una y dentro de unos días vamos a hacer otra. La policía vino a apretarnos. Nos dijo que no podíamos hacer marchas, que nos dejemos de hacerlas, también que tengamos cuidado amenazándonos. Hicimos la denuncia a la fiscalía y ahora estamos con custodia” cuenta Verónica.

Para terminar la mujer agrega que: “Gonzalo era un muchacho trabajador, trabajaba en una fábrica, y era repartidor de agua, era una persona normal, tenía su familia, tenía sus hijas, estábamos construyendo la casa, no era ningún pibe de la calle para que se lo lleven. Cada vez estamos más convencidos que Gonzalo no se mató, lo mataron ellos, lo mato la Policía”.






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