Política

HISTÓRICA ELECCIÓN EN JUJUY

Alejandro Vilca: “Estamos mostrando que los trabajadores podemos hacer política”

Alejandro Vilca es recolector de residuos y dirigente del PTS en el Frente de Izquierda. Aquí habla de la gran elección de la izquierda en Jujuy, el voto en las barriadas obreras y la juventud, y los próximos desafíos.

Martes 24 de octubre | Edición del día

Foto: Enfoque Rojo

En las elecciones del pasado domingo, el Frente de Izquierda realizó una elección histórica en Jujuy. La fórmula encabezada por dos referentes del PTS, Alejandro Vilca y Gastón Remy, conquistó más del 18 % de los votos a diputado nacional, el 25 % en la capital San Salvador, donde superó por 10 puntos al PJ, y realizando grandes votaciones en localidades y barriadas obreras como en la localidad siderúrgica de Palpalá y en la zona del ingenio Ledesma ubicado en Libertador Gral. San Martín con un 20% de los votos.

La elección del FIT en Jujuy fue la más importante de todo el país en donde la izquierda logró el ingreso de Nicolás Del Caño y Romina Del Plá en la provincia de Buenos Aires con la mejor elección de la historia en el distrito más importante, así mismo, logró muy buenos resultados en CABA con el ingreso de Myriam Bregman en la legislatura y también en Mendonza, Salta y Neuquén en donde ingresaron nuevos legisladores. De conjunto con estos resultados en cada provincia la izquierda se consolidó con el FIT con 1,2 millones de votos como una fuerza política nacional.

Alejandro Vilca ha sido quizás el principal protagonista de ese fenómeno. Ale, el menor de 5 hermanos, creció con el esfuerzo de su madre en el barrio obrero San Isidro, en la zona sur de San Salvador. Creció en una provincia convulsionada por las rebeliones populares que en los 90 supieron tirar varios gobernadores.

En sus épocas de estudiante pudo conocer las ideas de la izquierda y del trotskismo en particular. Luego, como trabajador municipal precarizado, se convirtió en uno de los principales referentes de la Coordinadora Provincial de Trabajadores en Negro.

Desde hace años trabaja como recolector de residuos, en el populoso barrio de Alto Comedero.

En los últimos tiempos se ha convertido en uno de los referentes políticos más importantes, en una provincia gobernada por el duro régimen de Gerardo Morales en alianza con el vicegobernador massista, Carlos Haquim. Junto al ajuste económico y social de Cambiemos, ha convertido "su" provincia en un laboratorio de la persecución a opositores, como Milagro Sala, así como a dirigentes sindicales y sociales.

En esa provincia, el Frente de Izquierda viene ganando terreno político.

Ale, contanos el balance que hace de la elección del 22 de octubre

El balance es muy bueno. Los últimos días habían sido difíciles para nosotros, como para muchos compañeros, cuando nos enteramos de la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado, motivo por el que suspendimos el cierre de campaña y ratificamos nuestros compromiso con la movilización para lograr justicia. Pero hemos hecho durante todos estos meses una campaña muy importante, en cada rincón de la provincia.

Todos sabemos el contexto en el que se da la elección, con el gobierno de Macri y sus medidas de ajuste, que acá son impulsadas por Gerardo Morales. Los tarifazos, los bajos salarios y los ataques que vienen descargando sobre los trabajadores. Por eso muchos se han visto desencantados. Pero además acá Morales ha tenido una política muy dura. Ha lanzando ataques contra los trabajadores del ingenio La Esperanza, los de Ledesma a los que llegó a reprimir. En el caso de los docentes los viene atacando con una ley de presentismo, buscando un pacto educativo que legaliza la precarización laboral. Ha ido contra el derecho a protesta, el derecho de huelga, lo que hace difícil encarar un reclamo sin terminar con descuentos o incluso con sanciones a las comisiones directivas. La gran mayoría de los sindicatos tiene causas abiertas o descuentos. El Frente de Izquierda ha estado peleando contra cada uno de esos ataques de un gobierno que está fuerte y dispuesto a profundizar el ajuste sobre el pueblo trabajador.

Además de esto, hay que tener en cuenta también la situación de la oposición. El peronismo está en una crisis, dividido, y se jugaba a salir de esa situación en estas elecciones. Pero no solo ha demostrado que sigue en una crisis, sino que ha quedado en evidencia su complicidad con las políticas del gobierno. Todos los candidatos del PJ son candidatos eternos, que están atornillados en sus puestos hace años y en su mayoría son empresarios. Tienen privilegios, pero además ha quedado claro que están ahí para defender los intereses empresarios y han sido cómplices de muchas de las medidas de ajuste de Macri. Los diputados de Jujuy las acompañaron con su voto en el Congreso como Guillermo Snopek o los senadores como Liliana Fellner apoyando en el Senado. Acá en la cámara provincial votándole todo a Morales. Esa ausencia de una oposición ha hecho también que la gente busque una alternativa.

El peronismo en esta elección no solo ha demostrado que sigue en una crisis, sino que ha quedado en evidencia su complicidad con las políticas del gobierno.

Esta situación ha permitido a la izquierda crecer no solo en su votación, como una expresión de poner en pie una oposición a los planes de ajuste y represión del gobierno, sino también como la oportunidad para empezar a poner en pie una alternativa política contra los poderosos.

Además de los números de la votación, como decís, ¿cómo se ha expresado en la campaña?

Eso ha generado un movimiento alrededor del Frente de Izquierda que se ha reflejado en una campaña militante, en que amplios sectores de trabajadores y jóvenes han tomado la campaña en sus manos. Muchos se acercaban espontáneamente a los locales a llevarse afiches, volantes, para difundirlos ellos mismos. Y también el movimiento que se ha generado a nivel provincial, que nos ha permitido presentarnos en más de 15 localidades. Así fuimos sumando candidatos en lugares donde antes no teníamos fuerzas.

En La Quiaca jóvenes estudiantes conformaron una lista de concejales que estuvo peleando un lugar hasta último momento; en Abra Pampa donde hay muchos trabajadores de la Minera Aguilar, o en esa misma localidad; en Libertador General San Martín, tierra de ingenios, donde venimos disputando el primer lugar con el oficialismo; en Palpalá donde Julio Mamani, obrero de Aceros Zapla, se ha consagrado como concejal; o en San Salvador, donde sacamos el 25% de elecciones, con compañeras como Andrea Gutiérrez, estudiante de Letras y referente de Pan y Rosas, o el trabajador recolector de residuos Guillermo Alemán que han conquistado bancas para el FIT.

Alrededor del Frente de Izquierda, en que amplios sectores de trabajadores y jóvenes han tomado la campaña en sus manos

O sea que estamos ante un fenómeno importantísimo, que tiene decenas y decenas de historias. Acá en el mercado de verduras los changarines han armado un comité para hacer campaña por el Frente de Izquierda, jóvenes de las barriadas populares.

Ahora muchos de ellos sienten que son sus diputados, diputados de los trabajadores

Bueno, este ha sido un fenómeno como yo digo muy expansivo, muy promisorio. Porque el objetivo del Frente de Izquierda no es solo ser una alternativa electoral, sino una fuerza militante que pelea cotidianamente en defensa de los derechos del pueblo trabajador y por sus reivindicaciones. Seguramente ese va a ser nuestro desafío. El de nuestros diputados y diputadas que van a estar al servicio de las luchas porque el gobierno a pedido de los dueños del país y de la provincia como Blaquier de Ledesma preparan ajustes con la reforma laboral, jubilatoria y educativa.

Pero como siempre decimos eso no se va a lograr solo desde las bancas, sino con la organización y la movilización de los trabajadores. A eso apuntamos, a seguir construyendo una fuerza militante en los lugares de trabajo, en los sindicatos, en los centros de estudiantes, en el movimiento de mujeres, siempre con el desafío de que la izquierda se convierta en un actor decisivo de la vida política provincial.

En otros lugares del país muchos se vieron sorprendidos, cómo la izquierda le disputa al peronismo el voto obrero y popular, pero además porque un obrero de recolección despierta ese fenómeno político

Obviamente mi candidatura fue una referencia para muchos trabajadores. En una provincia como Jujuy, que un trabajador residuos, un sector muy sacrificado y pocas veces reconocido, encabece una lista de decenas de trabajadores y jóvenes, ha sido muy importante. Porque contrastaba con las candidaturas de los partidos patronales. No solo esos políticos que están atornillados hace años, sino porque iban empresarios de cadenas de supermercados, de medios de comunicación, tabacaleros, terratenientes. Personajes que no solo viven de explotar a otros trabajadores, sino que se han enquistado en el poder desde hace mucho tiempo.

Tenemos el desafío de que la izquierda se convierta en un actor decisivo de la vida política provincial.

Creo que ha sido un rechazo a esto, pero también una apuesta que trabajadores como nosotros, un recolector, un obrero del trapiche o un minero, se animen a hacer política. Y eso es muy importante, ante la tradición peronista de que hay que ir “del trabajo a la casa y de la casa al trabajo”, que no hay que meterse y dejar la política para una elite de profesionales o gente supuestamente culta. Nosotros estamos demostrando que los trabajadores podemos hacer política. Y no solo sobre los problemas más inmediatos, sino discutir cual será el destino de la provincia. Para que no se sigan enriqueciendo los mismos de siempre, sino pensando en los intereses de las grandes mayorías. Ese ha sido el mensaje de nuestras candidaturas y propuestas, y así lo ha entendido la gente.

Contanos un poco de eso, de las propuestas de campaña

La verdad es que los partidos patronales no discutían mucho de propuestqas, porque la única propuesta que tenían ellos era más ajuste, o defender la gestión de Morales o los veinte años previos del peronismo.

Nuestra propuesta apuntaba no solo a tomar las riendas los trabajadores, sino también a resolver las demandas más sentidas. La defensa de las fuentes de trabajo, contra los despidos; el reclamo de pase a planta permanente, contra la precarización que sufre gran parte de nuestra clase; la pelea por un salario que cubra la canasta familiar; la reducción de la jornada laboral y el reparto de las horas, en una provincia donde se superexplota a una parte y otra no tiene un trabajo. La gente ha tomado como propia esta agenda. Además de nuestro discurso contra los políticos que se atornillan al poder, así como la pelea contra las persecusiones y la represión.

El voto al Frente de Izquierda es un voto de rechazo y enfrentamiento contra este régimen provincial.

Jujuy es una provincia “hecha” a la medida del saqueo y la explotación de un puñado de ricos. Por eso hemos dicho claro: “ellos gobiernan para los ricos”, y la gente lo ha sentido así. Así que el voto al Frente de Izquierda es un voto de rechazo y enfrentamiento contra este régimen provincial.

¿Ha sucedido como en otros lugares, que los jóvenes han sido una parte importante de la militancia y votos del FIT?

Acá la cuestión de la juventud ha sido importante. Muchos de ellos tienen los trabajos más precarios, o no tienen oportunidad. Hay 27 mil que no trabajan ni estudian, por falta de oportunidades. Ha sido un factor importante, donde nuestras ideas han llegado mucho. También a los jóvenes universitarios, terciarios y secundarios. Ellos son los que han formado muchos de los comités, que se han puesto la campaña al hombro.

Además, muchos de nuestros candidatos son jóvenes y ese es un mensaje. Porque son parte de esa juventud rebelde a la que este sistema no les da perspectivas. Y el Frente de Izquierda les da una perspectiva de lucha, que esto se puede cambiar.

¿Querés agregar algo Ale?

Quiero agradecer a todos los compañeros, compañeras y amigos que militaron la campaña. y también a todos los que fiscalizaron. Porque es lo que ha permitido enfrentar estos aparatos, sostenidos por los partidos tradicionales y los empresarios. Muy desde abajo, muy a pulmón, eso ha sido histórico.

Muchos de nuestros candidatos son jóvenes y ese es un mensaje. Porque son parte de esa juventud rebelde a la que este sistema no les da perspectivas.

Muchos le temen a este crecimiento de la izquierda clasista no solo en Jujuy sino en otros lugares del país. Porque lo nuestros no son solo ideas, sino también una organización que va cuestionar todo, empezando los privilegios de los grandes empresarios y políticos tradicionales. Y que peleamos por todo lo contrario, que las mayorías obreras y populares gobiernen. Es un orgullo que la gente se juegue por nuestras ideas.








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