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Aborto y Encuentros de Mujeres: como en 2003, ¡por el derecho a decidir!

Hace 13 años, miles de mujeres se reunían en Rosario marcando un hito en la historia de la lucha por el aborto y de los Encuentros de Mujeres, al votarse por primera vez un plan de lucha nacional. Este año, se plantea retomar esa bandera.

María Chaves

Pan y Rosas | Socióloga

Jueves 29 de septiembre de 2016 | Edición del día

El próximo Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario (8, 9 y 10 de octubre de 2016) será todo un acontecimiento. Una ciudad que 13 años después, como sucedió durante lo que fue un Encuentro histórico en 2003, se colmará nuevamente de miles de mujeres. Se acercan los días y crece la ansiedad, la convicción de que esa enorme fuerza de mujeres organizadas, que año a año se potencia y multiplica, se va a hacer presente para demostrar que no nos van a callar, nos motoriza para seguir sumando compañeras para que participen en esta experiencia única en el mundo

Como hacemos en los Encuentros, y como hicimos con el Ni Una Menos, se trata de dar un paso más en la necesaria y vital lucha por nuestros derechos, y volver fortalecidas paras nuestras peleas diarias en los lugares de trabajo, estudio, en la calle y en el hogar.

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Somos muchas las que decimos que Rosario no será un Encuentro más, como no lo fue hace años atrás, ese agosto de 2003 que marcó un antes y un después, como señalan varias intelectuales en diversas publicaciones. El 2003 hizo la diferencia, no sólo en el movimiento de mujeres y feminista de nuestro país, sino en el conjunto del escenario político nacional en relación a las demandas de las mujeres y en particular al derecho al aborto, así como también en su vinculación con las organizaciones políticas de izquierda, estudiantiles, obreras, sindicales, entre otras.

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Tenemos el orgullo de haber sido, con algunas de nuestras compañeras que luego fundaron la agrupación Pan y Rosas, protagonistas firmes y decididas de esta importante experiencia, cuyo ejemplo queremos retomar como camino necesario para fortalecernos: ¡Porque 13 años después, el aborto sigue siendo clandestino!

Acercamos acá, un poco de la historia de lucha de las mujeres, en este caso en su reclamo por la legalización del aborto, para pensar sus recorridos, límites y potencialidades.

La Asamblea por el Derecho al Aborto que surgió con la autoorganización

A principio de 2003 empezamos a reunirnos un puñado de mujeres en el Centro Cultural Matrix, la sede de la asamblea de San Juan y Entre Ríos. Nos juntábamos los sábados en pleno verano, muertas de calor. En sus inicios éramos unas pocas, pero con fuertes convicciones, y entre ellas estaba Dora Coledesky, quien motorizaba ese espacio:, una reconocida luchadora por el derecho al aborto en el país. Y ahí también estábamos presentesmujeres del movimiento de desocupados y otras que veníamos apoyando a las obreras de la textil Brukman y éramos parte de grupos feministas de jóvenes que surgieron por aquel momento, como Feministas Autoorganizadas (FEAS), entre otros. Si en medio de ese clima asambleario después del 19 y 20 de diciembre había decenas de asambleas populares en barrios, asambleas en fábricas… ¿Por qué no construir una asamblea por nuestra libertad de decidir? Así lo hicimos. Nuestra preocupación era enorme: ¿Cómo conquistar el derecho al aborto? ¿Cómo avanzar en la lucha por la autonomía de las mujeres que nos cercenan la Iglesia, el Estado y los políticos gobernantes?

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Nuestra asamblea fue creciendo, empezamos a difundir nuestras convocatorias más importantes, en este caso contra la ofensiva de la Iglesia en Rosario:

“Desde la Asamblea por el Derecho al Aborto invitamos a todas las mujeres que estén contra la ofensiva que organiza la Iglesia para el próximo Encuentro de Mujeres -a realizarse el 16,17 y 18 de agosto en la Ciudad de Rosario- de distintos movimientos de mujeres, feministas, desocupadas, trabajadoras, estudiantes, lesbianas, travestis, transexuales, asambleístas, mujeres de partidos de izquierda, a una Segunda Gran Asamblea a realizarse el próximo sábado 26 de julio a las 15 horas en el Centro Cultural Matrix, en Entre Ríos 1250, para resolver en conjunto las acciones que llevaremos adelante.

Aborto legal y gratuito

Por un Encuentro Nacional de Mujeres por la Libertad de Decidir

Basta de persecuciones a las compañeras trabajadoras sexuales y travestis

Expropiación de la fábrica Brukman para sus trabajadoras y control obrera de la producción

Llenemos de 19 y 20 el Encuentro Nacional de Mujeres

ASAMBLEA POR EL DERECHO AL ABORTO (25-07-2003)

Por primera vez, miles de mujeres se organizaron con un claro objetivo común hacia un Encuentro Nacional de Mujeres: feministas, travestis, transexuales, piqueteras, obreras de fábricas recuperadas, estudiantes y militantes de partidos de izquierda. En la Ciudad de Buenos Aires, el papel de las Comisión de Mujeres autoorganizadas, tanto en los Encuentros de Fábricas Recuperadas (Brukman 2002 - Rosario 2003), para sumar a las trabajadoras a la pelea por el derecho al aborto, como en la Facultad de Sociales (UBA), comisión que conformamos por aquel entonces, fue también muy importante porque buscó ligar al movimiento estudiantil con las luchas de las mujeres, algo que estaba escindido hasta ese momento.

Si fue un cambio importante que el feminismo busque llegar a los movimientos sociales, también lo fue que la izquierda confluya con ese compromiso activo en la lucha por los derechos de las mujeres, en particular por el derecho al aborto. El Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) tuvo un lugar destacado en este proceso, levantando como parte de su programa demandas elementales para la emancipación de las mujeres y sosteniendo una política permanente, que luego dará un salto con la creación de la agrupación Pan y Rosas.

La asamblea que convoca a “La asamblea por el derecho al aborto”

“Un sector de las organizadoras del Encuentro nos facilitaba el Aula Magna, creo de la Facultad de Ciencias Económicas donde funcionaban la mayoría de los talleres. Pegamos carteles anunciando la asamblea. Y en el momento naturalmente nos subimos al escenario la compañera María Chaves al lado mío y abrimos la asamblea, ya entonces había más o menos 200 o 300 mujeres. Fue muy importante porque fue un gran impulso al Encuentro y a la lucha contra la Iglesia que como siempre habían mandado su gente”. Así recordaba Dora Coledesky aquella gran asamblea, según cuentan Amanda Alma y Paula Lorenzo en su libro “Mujeres que se Encuentran: una recuperación histórica de los Encuentros Nacionales de Mujeres en Argentina (1986-2005)” .

Así fue la Asamblea por el Derecho al Aborto en Rosario:

Fragmentos del video “Nuestros cuerpos, nuestras voces, nuestras vidas” (2003)

Allí por primera vez en un Encuentro Nacional de Mujeres votamos un plan de lucha nacional. Un volante de la Asamblea por el Derecho al Aborto lo difundió rápidamente:

“A continuación exponemos las resoluciones de la Asamblea realizada en la Facultad de Ciencias Económicas en Rosario, el pasado sábado 16 de agosto: PLAN DE LUCHA NACIONAL POR EL DERECHO AL ABORTO.

*Marcha Nacional por el Derecho al aborto libre y gratuito el viernes 26 de septiembre a las 17 horas, en el marco del Día de Lucha por el Derecho al Aborto en América Latina y el Caribe que es el 28 de Septiembre.

*Realizar un Encuentro Nacional por el Derecho al Aborto libre y gratuito entre el 25 de noviembre y el 8 de diciembre (fecha a confirmar).

*Participar activamente en la Marcha del Orgullo el 1 de Noviembre”.

Una campaña nacional inédita, un proyecto con apoyo masivo y un cajón

Los meses siguientes fueron intensos y de cambios. Poco antes del Encuentro de Rosario asumía Néstor Kirchner la presidencia. Con el kirchnerismo se produce la incorporación de un sector importante del feminismo al aparato estatal, asumiendo la elaboración de políticas públicas y con predominancia del lobby parlamentario como estrategia para conquistar derechos, mientras que el feminismo que se reclamaba autónomo se debilita y en algunos casos se diluye. En 2005, como producto también del Encuentro de Rosario que planteó la perspectiva de nacionalizar esta lucha, se lanza la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto con más de 350 organizaciones que levantaron la demanda por este derecho desde Ushuaia a la Quiaca. Pese a contar con un apoyo cada vez mayor de la sociedad su proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, presentado por primera vez en 2007, llegó a reunir más de 70 firmas de diputados de distintos partidos, entre ellos las de Nicolás del Caño y Myriam Bregman del PTS en el Frente de Izquierda, pero tuvo que ser presentado seis veces en el Congreso, porque nunca se trató y perdió cada dos años su estado parlamentario. La última vez que se presentó fue en junio pasado, ya bajo el gobierno de Mauricio Macri, y sumó unas 41 adhesiones.

La enorme expectativa del movimiento de mujeres y feminista a que se apruebe este proyecto de ley, se encontró con la férrea negativa de los gobiernos kirchneristas a votarlo. Esto implicó que miles de mujeres, la mayoría de ellas pobres, 300 por cada año de especulación electoral y de concesiones a la Iglesia, pierdan la vida por decidir interrumpir su embarazo y verse obligadas a hacerlo en condiciones precarias. Ayer, 28 de septiembre, cuando se conmemoraba un nuevo Día de Lucha por la Despenalización y Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, volvimos a decir, como lo hacemos todos los días, ¡Ni una muerta más! ¡Aborto legal, seguro y gratuito ya!

Nunca nadie nos regaló nada… ¡Vamos por el aborto legal en el hospital!

Pasó lo que algunos llaman la “década ganada” y otros la “pesada herencia”. Ahora tenemos un gobierno PRO de alegría. Pero ambos gobiernos tienen en común sostener la clandestinidad del aborto en favor de la jerarquía eclesiástica, los médicos oscurantistas, los grandes laboratorios y las clínicas privadas, que hacen de la interrupción del embarazo una penuria de millones y un negocio para pocos. Desde Rosario de 2003 a esta parte cada vez más mujeres, travestis, transexuales, con el apoyo de muchísimos varones, asumieron como propia la demanda de legalización. Incluso mujeres que son creyentes, que no se lo practicarían, reconocen que no se puede sostener esta prohibición. Y hay quienes sostienen su desacuerdo, pero optan por esa práctica por diversos motivos. Casos públicos de una violencia aberrante contra mujeres jóvenes como el de Belén, la tucumana que pasó 900 días en prisión por haber sufrido un aborto espontáneo, cuya libertad se consiguió con el reclamo del movimiento de mujeres y feminista y su absolución sigue pendiente, ponen una y otra vez en discusión la necesidad de la legalización. Durante 13 años nos dijeron que íbamos a conseguir nuestros derechos a través de las instituciones de este Estado de los capitalistas, que son al mismo tiempo las que legitiman, garantizan y reproducen la opresión. Insistieron en que confiáramos en esas instituciones, aunque muchas no lo hicimos.

La pelea por la autonomía de decidir, se enfrenta con enemigos enormes, que nos ponen innumerables obstáculos para debilitarnos, entre ellos la división del movimiento por el derecho al aborto y la idea de que la consciencia y la organización de a miles no son importantes. Pero a las mujeres nunca nos regalaron nada. Hay que repensar estrategias colectivas para conquistar nuestros derechos.

Algunas dicen que no se puede, otras que ya va a llegar, que vayamos paso a paso, otras que hay tradiciones, pero el tiempo pasa y las mujeres no podemos seguir esperando. ¿Podemos resolver de a miles, en cada taller, en las charlas que se dan por fuera de los Encuentros pero en el marco de los mismos, en el acto de cierre, en cada comisión de trabajo y estudio, antes y después, juntas, cuál es nuestro plan de lucha por el derecho al aborto y la libertad de decidir? En 2003 soñamos decidir este plan… ¡y lo conseguimos! 2016 nos espera con los brazos abiertos y las manos alzadas.






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