Géneros y Sexualidades

OPINIÓN

8 de Marzo: combatir la violencia machista con organización

En Quilmes, al sur de la provincia de Buenos Aires, al menos 4 mujeres fueron víctimas de violencia machista en lo que va del año. Mientras tanto, el Estado sigue sin dar respuestas al reclamo de las mujeres y el Proyecto de Ley de Emergencia contra la Violencia machista, presentado por el Frente de Izquierda en el Congreso Nacional, sigue cajoneado. Frente a esto, la necesidad de organización y lucha de las mujeres se actualiza de cara al 8 de Marzo, Día internacional de las mujeres, donde se espera que miles vuelvan a las calles bajo el lema "Ni Una Menos".

Miércoles 8 de febrero de 2017 | 14:02

El 26 de diciembre de 2016 el cuerpo de Diana Beatriz Rivero fue encontrado en un contenedor de basura con signos de agresión sexual. El 2 de enero Gina Certoma, de 20 años, resultó con el 80 por ciento de su cuerpo quemado tras ser atacada por su novio, de 22 años. El día 3 de enero Mónica Valdivieso, madre de 8 hijos, se prendió fuego en la municipalidad, a metros del despacho del intendente, en un reclamo desesperado por vivienda. El 28 de enero María Laura Álvarez fue ingresada al Hospital de Quilmes tras ser rociada con alcohol y quemada, en medio de una discusión con su marido. Todos los casos sucedieron en la localidad de Quilmes en el plazo de un mes.

El último informe de femicidios realizado por La Casa del Encuentro, entre enero y octubre de 2016, da cuenta de 230 casos y 7 travesticidios en el país. El 65% de ellos cometidos por la pareja o ex pareja. A esto se suman 27 femicidios vinculados y 174 menores de edad que quedaron sin madres. Una quinta parte de casos fueron perpetrados por las fuerzas de seguridad y según los informes de la CORREPI, el 60% de los asesinatos de mujeres cometidos por las fuerzas son femicidios. Sin embargo, las múltiples formas de violencia ejercida contra las mujeres siguen sin respuestas contundentes de parte del gobierno nacional y de los gobiernos locales.

El único centro de atención para mujeres víctimas de violencia de género en Quilmes, provincia de Buenos Aires, es La Fortaleza, que brinda asistencia legal y psicológica y talleres de capacitación laboral. A pesar de estar anunciada la inauguración para agosto del año pasado de un espacio de residencia y contención para madres víctimas de violencia de género, el refugio aún no existe. El 13 de enero, en reunión con el Consejo de Mujeres de Quilmes, el intendente Martiniano Molina declaró que “la violencia de género es un tema que nos involucra a todos” y aseguró que “nosotros como Gobierno, Nacional, Provincial y Municipal, tenemos la responsabilidad de trabajar para que ninguna persona sufra ningún tipo de violencia”. Ningún anuncio de medidas concretas fue realizado.

De hecho, el presupuesto de Desarrollo Social sancionado hace pocas semanas, del que dependen las políticas de género municipales, se redujo en un 15 por ciento para el 2017. La concejal del Frente Quilmeño para la Victoria, Eva Mieri, declaró al respecto que “sabemos que es una herramienta de gobernabilidad y que más allá de las diferencias que podemos tener, vamos a acompañar”. Garantizar la gobernabilidad del macrismo y el PRO continúa siendo la política del kirchnerismo, a pesar de los innumerables avances sobre las condiciones de vida de los trabajadores y el pueblo pobre y sobre los ya deficientes programas de prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres.

Esto no es sino el correlato de lo que sucede a nivel nacional. El Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres para el período 2017-2019 fue anunciado con bombos y platillos el año pasado, en un acto en el que estuvo presente el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y María Fabiana Tuñez, fundadora de La Casa del Encuentro y actual presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, el organismo estatal que es responsable de la aplicación de ese Plan que cuenta con un presupuesto de 750 millones de pesos, en el que se contempla la creación de refugios para las víctimas de violencia. Esto se traduciría en unos 12 pesos anuales por mujer en el país, 1 peso mensual, de acuerdo al censo de 2010.

La prioridad es la “seguridad”

En contraposición, el presupuesto para Seguridad de 2017 (que votaron en el Congreso la mayoría de los diputados del oficialismo y la oposición, a excepción del Frente de Izquierda) fue aumentado a 256 millones de pesos sólo para el municipio de Quilmes, el doble de lo previsto para 2016. A nivel nacional el presupuesto es de 48 mil millones de pesos.

Un millón de pesos anual por habitante que se utiliza para sostener el aparato represivo cómplice de la continuidad y proliferación de redes de trata y prostitución, del gran delito y responsable del asesinato de un pibe cada 25hs. Sin ir más lejos, hace seis meses un efectivo de Quilmes fue detenido junto con otros 3 miembros de las fuerzas acusados de facilitar y explotar ilegalmente el funcionamiento de al menos un prostíbulo de la zona sur, conocido como “Yamila”. Ante el desbaratamiento de las redes, las acusaciones y detenciones de miembros de las fuerzas son usuales, lo que no hace sino comprobar que la complicidad de la policía y la gendarmería son fundamentales para su funcionamiento.

El Proyecto del Frente de Izquierda

Los femicidios son la expresión más brutal de una larga cadena de violencias contra las mujeres, que, por acción directa o negligencia, se legitima y reproduce sistemáticamente desde el Estado y sus instituciones. A los asesinatos se suman 300 muertes al año producto de abortos clandestinos y al menos 600 mujeres desaparecidas en los últimos diez años por las redes de trata. Además, la mitad de las mujeres que trabajan lo hacen en condiciones precarias, por solo mencionar algunos ejemplos. Por estos motivos, el Frente de Izquierda a nivel nacional y en diferentes provincias presentó el Proyecto de Ley de Emergencia contra la Violencia hacia las Mujeres. Este propone la creación de un plan nacional de emergencia contra la violencia hacia las mujeres, incluye un régimen de subsidios a las víctimas; la creación inmediata de refugios transitorios y un plan de vivienda a corto plazo, basado en la creación de impuestos progresivos a las grandes fortunas y corporaciones inmobiliarias; un régimen de licencias laborales, así como la creación y coordinación de equipos interdisciplinarios para la prevención, atención y asistencia a las mujeres víctimas de violencia.

Contra la opresión, organización

La contracara de la negligencia del Estado y los gobiernos de turno es la organización y movilización de las mujeres en todo el país, expresión de un fenómeno que tiene alcance mundial. En Polonia, Corea del Sur, Perú, Bolivia, Estados Unidos, México, Chile, Uruguay y en muchos otros lugares millones se movilizaron contra la violencia machista, hermanándose con mujeres de todo el mundo en la exigencia a los gobiernos de medidas urgentes.

El 7 de febrero en el Obelisco y en distintos puntos del país se realizaron “tetazos” en respuesta al operativo que incluyó 20 policías y 6 patrulleros a fin de increpar a tres mujeres que estaban haciendo topless en una playa.

El próximo 8 de marzo, está convocado en Argentina y, al menos, en otros 30 países, un Paro Internacional por los derechos de las Mujeres. La agrupación de mujeres Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda convoca a participar contra la violencia machista, contra las redes de trata y por el aborto legal, seguro y gratuito. Para exigir respuestas inmediatas al Estado y por la aprobación del Proyecto de Emergencia contra la Violencia hacia las Mujeres. Para que la medida sea efectiva y participe toda la clase trabajadora, exigimos a las centrales sindicales que garantizen el paro y convoquen a la movilizacion. Se torna imprescindible hacia este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, ganar en organización para alcanzar una fuerza combativa de mujeres, para levantar las banderas de #NiUnaMenos, y transformar la bronca en lucha. Miles de mujeres en las calles, para pelear por nuestros derechos.

En alianza con todos los sectores oprimidos, en la lucha por la liberación de las cadenas de la opresión y la explotación, se abre el camino hacia un mundo donde al fin seamos, como dijo Rosa Luxemburgo, socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.







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