Cultura

REVOLUCIÓN RUSA EN LA PRENSA VENEZOLANA (V)

1917: “Revuelta de Kornilof” se lee en los periódicos venezolanos

Continuamos la serie Revolución Rusa en la Prensa venezolana. Noticias acerca de la Revuelta de Kornílov, el bonapartismo ruso bajo Kerenski, la proclamación de la república burguesa en Rusia, y las actividades bolcheviques.

Humberto Zavala

Venezuela | @1987_zavala

Domingo 17 de septiembre | 15:07

Kerensky: ¿Danton o Bonaparte?

Al finalizar agosto, resonaba en los diarios los ecos de la Segunda Conferencia Nacional celebrada en Moscú el 27 de agosto, la figura de Kerenski acaparaba la atención de la prensa. Desde las páginas de El Universal [1.09.1917] se lee: “Kerensky es el Danton de la Revolución Rusa […] vuela de la capital a los campamentos y de los campamentos a la Capital” [1980: 169]

Este “dictador enérgico” de la moderación y el “civilismo”, al que el imperialismo y la burguesía rusa encargarían la misión de “salvar a Rusia de la anarquía”, era según la analogía con la Revolución Francesa que Trotsky le propinó “El punto matemático del bonapartismo ruso” [2007: 124], lo más viperino de su verbosidad se descargó sobre los soldados rusos que de manera entusiasta corrían la publicación “Verdad de las Trincheras”, y que gracias al corresponsal de guerra Arsonbief, quedó grabado para la prensa internacional:

El Nuevo Diario; 31 de agosto
COMO HABLA KERENSKY A LOS SOLDADOS
(Extractos)
“… cuando el ministro se hubo callado, uno de los soldados de la primera fila tomó la palabra:
“–¿Qué debemos hacer para que esta libertad sea más firme?... ¿Hemos de atacar a los alemanes? […] Si atacamos… todos pereceremos…
“Kerensky se estremeció, como si le hubieran dado en pleno rostro […] la escena era angustiosa, ahí estaban el generalísimo, el comandante del cuerpo del ejército y varios generales
“El ministro y el soldado se hallaban frente a frente, midiéndose con la mirada como dos adversarios
“–Compañeros –empezó Kerensky, –compañeros…
“¿Para qué esos discursos?... Esto para nada sirve. Necesitamos hacer la paz y nada más; la paz, he aquí lo que queremos.
“En las filas detrás del soldado se aprobaban estas palabras, se murmuraba: “¡Tiene razón!”…
“–¡Callaos! –gritó de pronto Kerensky– ¡callaos cuando habla el ministro de guerra! […] Coronel… haga detener a ese hombre… y mándelo a fusilar… (eran las palabras que esperábamos) […] y volviéndose hacia el soldado, Kerensky, dominado por el furor, le gritó tres veces al rostro:
“¡Cobarde! ¡Cobarde! ¡Cobarde!” [1980: 162-165]

En realidad Kerenski, fungía como la figura “providencial” llamada a salvar la autoridad de un Estado burgués endeble, amenazado por izquierda y por derecha, de un lado la monarquía destronada y del otro el joven pero potente proletariado ruso.

Para los marxistas, la denominación “bonapartismo” no designa atributos individuales, sino exclusivamente la función social que cumple, a Kerenski pocas cualidades le asemejaban al primer Napoleón, o a Bismacrk, Trotsky argumentaba que cuando Marx y Engels establecían esta analogía entre revoluciones burguesas y proletarias “El bonapartismo no era tampoco un juez arbitral entre el proletariado y la burguesía: en realidad, era el poder más concentrado de la burguesía sobre el proletariado”. [Trotsky, 2007: 126]

Días más tarde el endeble poder que le proporcionaba un piso, se verá sacudido por derecha, por la bota reaccionaria de su anterior ministro Kornílov.

Cobertura de la revuelta korniloviana

La secuencia aparece en este orden. La Religión [4.09.17], El Nuevo Diario y El Universal [5.09.17], y El Luchador [6.09.17] y reza:

KALOGRAMAS
(Cable Francés)
Petrogrado, 3.– Se acaba de descubrir en Moscú una conspiración monárquica anti-revolucionaria, que se proponía dar un golpe de Estado contra los miembros del Gobierno provisorio […] El ministro Kerensky hace una investigación preliminar. El Biryevya declara que las autoridades recibieron el primer aviso del comité de obreros y soldados. […] Parece que los jefes del movimiento son políticos bien conocidos y oficiales […] El vice-presidente Nekrasoff ha desmentido los rumores infundados acerca del reemplazo de Kornilof […] El consejo de obreros y soldados dio un voto en protesta al restablecimiento de la pena de muerte en el frente. [1980: 176]

Los delegados de los obreros y soldados a través de los órganos Izvestia y Yavesya protestaban contra el misterio mantenido por el Gobierno provisorio respecto al traslado del Zar, contra la pena de muerte, y contra Kornílov, pidiendo su renuncia por mantener un régimen disciplinario demasiado severo.

La Religión [12.09.17], El Universal [13.09.17], El Luchador [14.09.17]
KALOGRAMAS
(Cable Francés)
Petrogrado, 10.– El Primer Ministro Kerensky retiró al general Korniloff del comando en jefe de los ejércitos rusos y nombró generalísimo al general Kembwsky. La causa de esto ha sido una petición que hizo al gobierno provisorio de que pusiera en sus manos los poderes civiles y militares. Fue arrestado el príncipe Lwoff, presentante de la citada petición. [1980: 203]

Será en las páginas de El Universal [14.09.17] donde pueda leerse bajo el título “LA ANARQUÍA EN RUSIA” la entradilla que dice “Impotencia del gobierno de Kerensky para dominar la situación. El general Kornilof sitia a Petrogrado” [1980: 204] mientras que en El Nuevo Diario y El Universal [14.09.17], y El Luchador [17.09.17], se lee: “El general Kornilof ha dado a sus tropas la orden de abandonar el tren en la estación de Deno y marchar desde allí a poner sitio a Petrogrado. La infantería del gobierno sale de la capital para oponerse a las fuerzas de Kornilof” [1980: 205] todos los anteriores informados por un cable francés.

Por esos días se lee una crónica que transcribe el mensaje del presidente norteamericano W. Wilson en solidaridad con Kerensky [“La fe de Wilson en el pueblo ruso”, La Religión, 14.09.17], una nota sobre la asunción de Kerensky al mando supremo de los ejércitos rusos titulada “KERENSKY, GENERALÍSIMO RUSO”, llevado por el corresponsal de Prensa Asociada; y una temerosa emitida desde Londres titulada “COMPLOT PARA MATAR A KORNILOF” [La Religión, 15.09.17], que reza:

  •   Los Bolcheviques trataron de descarrilar el tren que conducía al general Kornilof […] Los acontecimientos que se suceden indican la gravedad de la situación. Hay rumores de planes de disturbios de los Bolsheviques, sin embargo, la libertad dada a los jefes de éstos, coincidiendo con el destierro del general Gorku por los Dictadores Socialistas, da lugar a no esperar lo peor [1980: 215]

    Finalmente, por medio del cable francés, la prensa nacional cubría los sucesos de Rusia que daban cuenta del proceso contra Kornílov [El Nuevo Diario y El Universal, 16.09.17], los mismos diarios publicaban al día siguiente crónicas sobre el “FIN DE LA REVUELTA DE KORNILOF”, durante todo el mes de septiembre, se publicaron crónicas, reportajes y notas relacionadas a la suerte de los sublevados.

    Proclamación de la República… burguesa

    Otro de los hechos destacados por la prensa internacional, replicados por la prensa venezolana, fue la proclamación de la República. El Nuevo Diario y La Religión [17.09.17], El Universal [18.09.17] y El Luchador [19.09.17] titularon “LA REPÚBLICA MOSCOVITA” a una nota en la que se puede leer:

    - Fiándose en la aprobación unánime y en el entusiasmo por la idea republicana manifestada por la Conferencia de Moscú, el gobierno provisorio declara que la organización constitucional por la que el Estado Ruso ha de ser administrado es la forma republicana y al efecto por la presente, proclama la República Rusa. [1980: 221-222]

    El optimismo de la prensa burguesa en la República no tenía límites, una crónica titulada “La República Rusa” [La Religión, 18.09.17] nos muestra la deliciosa frase que la realpolitik post-URSS querría haber olvidado para siempre: “¿Cuántos siglos durará esta república? Sólo el tiempo lo sabe” [1980: 226]. De la pluma de un socialdemócrata decadente (Vladimir Krymoff) quien se disponía viajar a Nueva Zelandia para “Estudiar el estado político de la democracia más avanzada del mundo” leemos su sorpresa al notar que allí “no tenían nada nuevo que ofrecer a la Rusia contemporánea” esto lo escribe en una extensa crónica titulada “RUSIA REVOLUCIONARIA. El país hasta donde lo imposible es posible” [El Universal, 27.09.17; (1980: 260-261)]

    La democracia más avanzada del mundo no tenía para entonces nada nuevo que ofrecer a Rusia, pero las genuinas aspiraciones revolucionarias y democráticas de amplias masas organizadas en Sóviets, no cabían dentro de las instituciones republicanas. La superioridad de la democracia soviética en los primeros años de la Revolución, no lo fue solo frente al período de la reacción burocrática y del totalitarismo estaliniano en la URSS, sino ante ese pasado republicano burgués ya olvidado en sus rasgos más bonapartistas.

    La literatura se hace notaria de ese olvido, una reciente novela de Eduardo Liendo nos presenta a Felisberto, un ex guerrillero venezolano formado ideológicamente en la URSS, que en su senectud resiente de su pasado “leninista”, como arreglando viejas cuentas con su “mala conciencia” debate con el “fantasma de Lenin” (una representación estalinizada de Lenin con la que suele alucinar):

    - Es inevitable no sentirse estafado […] Una de las últimas veces que discutimos le eché en cara que no hubiese sido más tolerante y conciliador con los socialistas moderados, con mencheviques y socialistas revolucionarios; quizás, le dije, en vez de una nefasta dictadura del proletariado, hubiese podido ensayarse una democracia avanzada [2008: 117]

    Nada distante de los sentidos comunes que la prensa burguesa actualmente vierte cuando aborda estos temas, la superación de la “democracia avanzada” por la dictadura proletaria quedó eclipsada por la nefasta reacción burocrática estalinista, su prolongación y expansión fuera de las fronteras de la URSS, llamémoslo por así decirlo “Política de la amnesia” (T. Eagleton, 2005). Habría que retomar aquí, pues, las líneas redactadas por un polémico dirigente bolchevique mientras la citada crónica de Krymoff se publicaba en la prensa internacional:

    -La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo [por tanto] no tenemos ningún derecho a olvidar que la esclavitud asalariada es el destino del pueblo, incluso bajo la república burguesa más democrática. [Lenin, 2009: 36, 40]

    Y al decir esto último nos estamos aproximando a cien años de los diez días que estremecieron al mundo.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Jesús Rosas Marcano (1967). La revolución socialista de octubre en la prensa venezolana de la época. Ediciones Centauro, 1980. Caracas.
    • León Trotsky (2007). Historia de la Revolución Rusa (T. II). Fundación Federico Engels.
    • Eduardo Liendo (2008). El último fantasma. Alfaguara.
    • V. I. Lenin (2009). El Estado y la revolución. Fundación Federico Engels, 2da. Re-impresión.





    Temas relacionados

    Revolución rusa   /   León Trotsky   /   Vladímir Ilich Lenin   /   Historia   /   Cultura

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO