Cultura

A 42 AÑOS

18 de mayo: se levanta la huelga del Segundo Villazo

Fue el final de la huelga de 59 días. Villa Constitución fue una antesala del terrorismo de Estado en acuerdo con la patronal metalúrgica de Acindar.

La Izquierda Diario

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Jueves 18 de mayo | Edición del día

Al inicio de los 70, influenciados por el Cordobazo, "desde las bases fue surgiendo un pequeño grupo de compañeros, que en forma clandestina redactaban y difundían volantes denunciando entre los trabajadores la actitud frenadora de la Comisión Interna (CI) que junto a los interventores beneficiaban a la empresa" (1). Eran del Grupo de Obreros Combativos de Acindar, el GOCA. Se definían como antipatronales y por la "democracia sindical". Después, ya como MRS, se extienden a varias secciones y otras fábricas en forma semiclandestina. En el 73 ganan las comisiones internas de las 3 grandes: Acindar, Marathon y Metcon (2), y de ahí en forma más amplia y legal van a organizar la Lista Marrón.

En el 74 hubo elecciones en toda la UOM, menos en Villa, ya que la burocracia de Lorenzo Miguel no quería, y para colmo separaron del gremio a muchos delegados. Por la restitución de los mismos y por la normalización de la seccional, comenzó en Acindar una huelga general con toma de fábrica. Los portones estaban controlados por piquetes y las barricadas con tanques de gasoil evitaban la acción de la policía, mientras se formaban comisiones, como la de mujeres, para organizar la solidaridad y recorrer otras fábricas. Incluso tomaron como rehenes al personal jerárquico.

Pararon Metcon y Marathon y se plegaron al paro los textiles, ferroviarios, portuarios, bancarios. El comercio abría 2 horas para abastecer a la población. Se paralizó todo Villa y aledaños. El sábado 16 de marzo ganaron: en un mes y medio habría elecciones de delegados e internas y en 4 meses de sindicato. Mientras tanto, se eligieron dos delegados normalizadores por fábrica (3). El primer Villazo había triunfado.

Por la trascendencia del triunfo recibieron invitaciones y propuestas de todo el país. La más importante fue realizar un plenario para formar una coordinadora nacional.

En una reunión de activistas decidieron que aceptaban el plenario pero que no era posible la coordinadora. Otros compañeros como Porcu, dirigente de la Lista Marrón, reconocen que "Cometimos el error de no difundirlo y esclarecer sobre su importancia dentro de la fábrica" (4). Igualmente la concurrencia fue importante, participaron unos 5.000. "...el 20 de abril, en el Club Riberas del Paraná. Fue un Plenario histórico donde se juntó lo mejor de la vanguardia obrera del país, estuvieron Tosco (Luz y Fuerza) y Salamanca (Smata) ambos de Córdoba, decenas de internas combativas, la mayoría de las agrupaciones y partidos de izquierda con la excepción de la JTP que no quería enfrentar al Pacto Social ni a Perón (que sólo 10 días después los echaría de la Plaza de Mayo al grito de ‘estúpidos e imberbes’).

Estuvo planteado la formación de una Coordinadora nacional combativa y clasista, pero la mayoría no estaba dispuesta a dar ese paso" (5).

Se perdió la oportunidad para fortalecer la organización de la vanguardia obrera y poder resistir en una escala superior los golpes fascistas que vendrían, como se vería a principios de 1975.

La Lista Marrón ganó pero solo estaría cuatro meses al frente de la seccional. El gobierno peronista y la burguesía no podían permitir que la clase obrera argentina continuara avanzando en su experiencia, conciencia y organización. Tenían que derrotarlos.

La ocupación de Villa

Isabel se reunió con Dr. José Alfredo Martínez de Hoz de Acindar (6) y se emitió un comunicado acusando de "un complot subversivo" contra el gobierno nacional con epicentro en Villa Constitución. Era la luz verde para que se descargara sobre la ciudad metalúrgica del sur de Santa Fe una feroz represión. El 20 de marzo de 1975 a la madrugada llegaron a Villa una caravana de al menos dos kilómetros de Ford Falcon, patrulleros, carros de asalto, cerca de 4.000 efectivos de las policía provincial y federal, y el grupo Los Pumas creado especialmente contra la "subversión" en Santa Fe, la Gendarmería y los fachos de la Triple A. Toda la Comisión Directiva de UOM fue presa (sólo Segovia logró huir) e inclusive las dos abogadas de la lista Dal Dosso y Mireya Rojo fueron parte de los más de 300 detenidos.

La Resistencia

La primer respuesta fue la ocupación de las fábricas y asambleas. Se nombró un Comité de Huelga formado por delegados de todas las fábricas. Fueron 59 dramáticos días. De la consigna de Acindar "Nada se hace sin acero" se pasó a "Nada se hace sin obreros". Y se llegó al desabastecimiento de acero en el país y las automotrices sin materia prima. En todo ese tiempo siguen torturando, allanando y encarcelando. Los parapoliciales ostentando armas y montados en los Ford Falcon amedrentaban por las calles. La ocupación de fábrica fue decretada ilegal. El Comité de Huelga comenzó a editar un Boletín y la resistencia pasó a los barrios. Hubo un incipiente armamento para enfrentar la represión. Se votaron responsables por barrios para distribuir el boletín y centralizar la información y la ayuda a los más necesitados. El 22 de abril en la Plaza principal se realizó una marcha de 10 mil que fue reprimida. La solidaridad recibida abarcaba todo el país, obreros de distintas fábricas donaron jornales para el fondo de huelga. Mientras José Rodríguez, el burócrata de SMATA, se quejaba por la falta de materias primas para la industria de automóviles, los trabajadores de las automotrices de Córdoba paraban en solidaridad.

La lucha era durísima. Los fachos volaron uno de los locales donde se almacenaban alimentos. Los golpes más duros eran los asesinatos de delegados y activistas y la continua detención de dirigentes. Se fue minando la resistencia.

El 18 de mayo, asambleas de barrio y el Comité de Lucha deciden levantar la huelga. ¡Cuánta falta hizo una coordinadora nacional clasista!

La huelga y la resistencia de los obreros y el pueblo de Villa Constitución fueron verdaderamente heroicas. Alrededor de 50 fueron los compañeros asesinados y desaparecidos durante este período y bajo el golpe. En el gobierno de Isabel fueron la mayoría de los asesinatos, con la complicidad de la patronal de Acindar, también colaboró la iglesia con el conocido cura Samuel, el mismo que hoy bautiza a los hijos de los obreros.

En ambos Villazos el triunfante del 74 y el derrotado del 75, se demostraba que "la clase obrera industrial, aunque fuera en una pequeña ciudad, podía convertirse en caudillo de la nación. Los obreros del acero encabezando al conjunto de los trabajadores industriales, de servicios y estatales lograban arrastrar a los pequeños comerciantes y productores (hubo hasta un paro de chacareros) en la cruzada contra el gobierno y la gran patronal" (7). Y junto a esto comenzaba en el movimiento obrero organizado un proceso de ruptura con el peronismo enfrentando a la burocracia sindical y a Isabel.

Estos fueron los motivos por los cuales la represión estatal y parapolicial de la Triple A que se desató sobre los metalúrgicos villenses fueron la antesala de lo que sería el golpe genocida del 76.

El mejor homenaje a los mártires es luchar contra la impunidad y por la cárcel a todos los genocidas e instigadores, y también sacar las lecciones de aquellas luchas para prepararnos mejor para un futuro auge obrero como el de aquellos años.

Notas:

1. "Cómo influyó en mi conciencia el Villazo" por Angel Porcu.
2. Otras dos fábricas metalúrgicas que junto con Villber protagonizaron el Villazo.
3. Uno de los de Acindar fue Helvecio Hernández, quien caerá preso bajo la dictadura, padre del compañero del PTS Oscar "Chiche" Hernández.
4. "Cómo influyó en mi conciencia el Villazo" por Angel Porcu.
5. A 30 años del Villazo, "Se va acabar la burocracia sindical", T. Moreira, 18/3/04, LVO 135.
6. Quien sería después Ministro de Economía de la dictadura de Videla.
7. A 30 años del Villazo, "Se va acabar la burocracia sindical", op. cit..

***

Una patronal videlista

La empresa Acindar de la familia Acevedo tiene una larga trayectoria antiobrera y represiva. De su directorio fueron parte el General López Aufranc, militar que entrenó torturadores y grupos de tarea. El mismísimo Martínez de Hoz, ministro de Videla, y el hijo de este último genocida fue abogado de la empresa hasta hace poco tiempo. El campo de concentración que funcionaba en su planta de Villa Constitución fue un antecesor de los más de 500 campos de exterminio que existieron en la dictadura genocida.

Fuente: La Verdad Obrera (experiódico del PTS, 15 de marzo de 2007).








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