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14 de Marzo: reflexionar la ciencia en la sociedad desde Hawking, Einstein y ¿Marx?

Entre la muerte de uno de los más grandes pensadores de los últimos tiempos (Karl Marx), el nacimiento del científico más importante de todos los tiempos (Albert Einstein), y el reciente deceso del genio más reconocido de la época actual (Stephen Hawking), el llamado “día PI” (3/14) nos invita, nos inspira, a reflexionar sobre la herencia que estos tres grandes personajes dejan a la humanidad.

Miércoles 14 de marzo | Edición del día

Para quienes dedicamos nuestra vida a la investigación científica, al desarrollo tecnológico o al apasionante cuestionamiento del cosmos, el 14 de marzo no volverá a ser el mismo: a la edad de 76 años ha fallecido el astrofísico Stephen Hawking. Físico teórico, cosmólogo y divulgador científico, cuyos trabajos sobre relatividad general y agujeros negros son mundialmente conocidos y han marcado un antes y un después en la forma en que percibimos la realidad que nos rodea.

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Para muchos resulta curioso que el fallecimiento de Hawking coincidiera con el día de nacimiento de Albert Einstein: el 14 de marzo de 1879 nacía “el más grande científico de todos los tiempos”. Resulta además curioso que ese mismo día es conocido como “el día de PI” por la forma en que se escribe en el formato de los Estados Unidos el 14 de marzo (3/14), incluso Google le ha dedicado un especial por el 30 de aniversario de la designación.

Un hecho histórico más se puede agregar a las curiosidades que encierra este día: “El 14 de marzo de 1883, a las tres menos cuarto de la tarde, dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días.” Así despedía Friedrich Engels a su entrañable amigo Karl Marx, fundador del socialismo científico, cuyo fallecimiento fue motivo de numerosos actos de homenaje protagonizados por obreros y obreras de distintas nacionalidades.

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Las ideas de Marx sobre el devenir de la ciencia y tecnología en el sistema capitalista nos adelantaban reflexiones que los científicos se plantearían décadas después.

Los últimos avances científicos confirman el materialismo dialéctico de Marx, el método de abordaje de la realidad que da cuenta del desarrollo contradictorio de ésta, a la vez que devela las nuevas formas irracionales del pensamiento burgués, como intentos ideológicos que intentan preservar al capitalismo decadente de la crítica superadora de la ciencia marxista.

Como es costumbre cuando un personaje de naturaleza de Einstein o Hawking parte para unirse al cosmos, es importante, y apasionante, reflexionar sobre sus aportes a la humanidad más allá de la disciplina en la que son expertos.

No es casualidad que muchos de los hombres y mujeres de ciencia más reconocidos de la historia, hayan tenido posiciones filosóficas y políticas que cuestionaban el orden establecido, coincidiendo en que el conocimiento y todas las posibilidades y beneficios de la ciencia deberían estar disponibles para todos, desde Tesla hasta Hawking, pasando por Einstein y Sagan.

A propósito de la no tan grata coincidencia que representa este día en las
vidas de Einstein y Hawking con el fundador del socialismo científico, presentamos las posiciones políticas más emblemáticas de los dos primeros:

Albert Einstein

En el año 1949 publicó su obra “¿Por qué socialismo?”. Después de haber vivido el derramamiento de sangre que representaron las dos guerras mundiales, sus duras críticas hacia el sistema capitalista quedaron plasmadas en la obra en la que empezaría planteando “¿Debe quién no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí”.

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Para Einstein “La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal” (..) “A este respecto, es importante señalar que los medios de producción -es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional- puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares”.

El científico analizó los medios de producción capitalista haciendo una crítica de la propiedad de estos y aportando a las ideas marxistas dentro del mundo científico. “El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática.”

Einstein concluía: “estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar los graves males del capitalismo: el establecimiento de un economía socialista acompañado por un sistema educativo que sea orientado hacia grandes metas sociales”.

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Stephen Hawking

En diciembre de 2014, el cosmólogo y físico, Stephen Hawking ya había advertido que "el desarrollo de una inteligencia totalmente artificial podría significar el fin de la raza humana".

En julio de 2015 presentó una carta abierta en las conferencias sobre Inteligencia Artificial en Buenos Aires, que firmó junto con Elon Musk, Noam Chomsky, Wozniak, y decenas investigadores especializados en Inteligencia Artificial y robótica, en la que advertía sobre los peligros del desarrollo de "armas autónomas ofensivas" que pueden generar una carrera armamentista militar.

Sin embargo, la declaración más emblemática la dio en el debate AMA (por sus siglas en inglés Ask Me Anything). La pregunta más popular y polémica fue referente al futuro de la automatización de la fuerza de trabajo, a la cual el científico respondió:

"Si las máquinas producen todo lo que necesitamos, el resultado dependerá de cómo se distribuyen las cosas. Todo el mundo puede disfrutar de una vida de lujo y ocio si la riqueza producida por las máquinas es compartida, o la mayoría de la gente puede acabar siendo miserablemente pobre si los propietarios de las máquinas logran hacer lobby con éxito en contra de la redistribución de la riqueza". Añadió "hasta ahora la tendencia parece ser la de la segunda opción, ya que la tecnología está conduciendo a una creciente desigualdad".

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Stephen Hawking era un férreo defensor de las conquistas de los trabajadores, con frecuencia, Hawking escribía en The Guardian, el periódico de izquierda en la Gran Bretaña. Ahí no sólo criticó a Trump y la decisión del Brexit, sino que defendió la seguridad social y el Estado de bienestar: “Sin seguridad social yo no estaría vivo”.

Su apoyo a la causa palestina lo hizo participar en el boicot en 2013 lo que le valdría críticas del antisemitismo, él fue el primer científico y personalidad fuera de los medios y la música que se sumaba al apoyo de Palestina.

Hawking se definía ideológicamente como socialista y manifestaba su firme rechazo a la guerra de Irak impulsada por Tony Blair, a quien no parece tener en mucha estima. Su forma de pensar el capital y el trabajo puede englobarse en una crítica permanente al modo de producción:

"Estamos a punto de destruirnos por nuestra codicia y nuestra estupidez. No podemos seguir mirando solo hacia nosotros, mientras habitamos un pequeño y cada vez más contaminado planeta”.

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